Venta de armas
Sábado 06 de Agosto de 2016

Quedaron vinculados a una causa por error

Horacio y Nazareno Britez estuvieron ligados al robo de armas en Tribunales, pero eran inocentes

Un error policial terminó con dos personas vinculadas a una grave causa judicial que investiga el robo y venta de armas secuestradas que estaban bajo la órbita del Poder Judicial. Horacio y Nazareno Britez, padre e hijo, fueron sobreseídos, tal cual publicó UNO el jueves, tras permanecer vinculados a la causa durante meses.
UNO diálogo ayer con el abogado defensor José Barbagelata Xavier, representante legal de los Britez para conocer en detalle lo sucedido.
Según relató el profesional, la orden de allanamiento emitida por el juez de Garantías Nº 2 Eduardo Ruhl a pedido del fiscal Ignacio Aramberry, quien lleva adelante la investigación, fue clara y detallada. Sin embargo, los policías de Investigaciones que ejecutaron el procedimiento fueron a otra vivienda por sugerencia del dueño de la casa que debían requisar.
Barbagelata Xavier explicó que la orden de allanamiento que autorizaba la realización del procedimiento entre el 2 y el 8 de mayo describía claramente qué domicilio se debía allanar sobre calle Rondeau y Cortada Padilla: "Casa de dos pisos de material, con paredes pintadas de color blanco y aberturas de color negro, habitada o frecuentada por Nazareno Britez". No obstante, los policías fueron a esa vivienda, pero al preguntar por Nazareno Britez la persona que los atendió les indicó que no vivía allí, sino a unas pocas cuadras más adelante. Sin cumplir con la orden de revisar esa casa blanca, los uniformados fueron hasta el barrio Itatí y allanaron la casa del padre de Nazareno, que es de color durazno y no tiene planta alta. En el lugar encontraron un arma de fuego calibre 22. Esto provocó que Horacio y Nazareno, que no vive con los padres, terminaran vinculados junto a otras seis personas al robo y venta de armas.
"Accidentalmente terminaron involucrados. Acá hubo un error en el procedimiento y terminaron involucrados", afirmó Barbagelata Xavier, quien aseguró que "los policías tenían que allanar la primera casa a la que fueron porque decía claramente que habitaba o frecuentaba Nazareno". Para el profesional, los uniformados realizaron una "errónea interpretación de la orden".
El defensor sostuvo que "Horacio y Nazareno son inocentes, no tienen ningún vínculo con el tráfico o venta de armas", y añadió: "Horacio Britez felicitó al fiscal Aramberry por la investigación que está realizando si bien se vio perjudicado".
Barbagelata Xavier precisó que el nombre de Nazareno surge en la causa a raíz de una escucha telefónica donde una de las personas imputadas le ofrece un arma de fuego. "Nazareno no compra esa arma. Es más, se probó que esa arma de fuego tiene dueño, que no es mi cliente, pero tiene dueño".
"El fiscal Aramberry actuó muy bien. Es más, hay que destacar que haya aceptado nuestro planteo", manifestó el letrado, que sostuvo tras su pedido nulidad y sobreseimiento se inspeccionó el lugar para demostrar que todo había ocurrido tal cual ellos lo habían señalado. "No tuvieron nunca participación en el hecho. Se vieron involucrados a través de un allanamiento erróneo", finalizó el profesional.

Sigue la causa con seis imputados
El principal imputado es Daniel Antonio Vitali, perito balístico del STJ señalado como cabecilla de la organización delictiva; Maximiliano Bertoni, empleado del Departamento Médico Forense, era la conexión entre quien lograba acceder a las armas incautadas y los compradores. El otro es Fabricio Santapaola, encargado del depósito. Al parecer, no habría ninguna prueba contundente que lo involucre en el delito, pero su función quedó en tela de juicio porque, al menos, habría omitido deberes básicos en el control del área.
Mario López y Eduardo Borgogno están sospechados de conseguir los clientes del ambiente delictivo para venderles armas y repartirse el dinero de la comercialización. Y una mujer que compró un arma.

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