A Fondo
Sábado 18 de Abril de 2015

¡Qué linda que está Paraná!

Ahora es el momento de luchar para que la inclusión se transforme en oportunidades.

Juan Manuel Kunzi/De la Redacción de UNO

Paraná está hermosa y llena de energía. Obvio que las noticias policiales aterran y que la injusticia se vive en cada rincón de los barrios más postergados. Ahora es el momento de luchar para que la inclusión se transforme en oportunidades. Por ejemplo en el suplemento Ovación Extreme que hoy saldrá por última vez en UNO, aparecieron cuatro páginas dedicadas a Mariano Rubio.

El gurí está por cumplir 13 años y anda en skate como pocos en la ciudad. Vive en avenida Estrada y le encanta representar a Puerto Viejo. A metros de su barrio construyeron el skatepark y después de jugar al fútbol en la cancha de césped sintético (abandonada) se quedaba mirando cómo un grupo de locales empezaban a tirar pruebas en las rampas nuevas. Eran inéditas porque tuvieron que pasar 30 años para que inauguren una pista pública.

Marianito se animó y lo encaró a Rodo Pusula, el profe de la escuelita municipal, y le pidió una tabla prestada. Rodo observó que tenía condiciones y le facilitó un skate que ahora, en menos de un año le cambió la vida. Mariano ya sabe lo que es ganar. Salió primero en el campeonato Skateland que se realizó por primera vez en la pista pública que se inauguró en junio de 2014. Ganó tablas, accesorios, lo avalan algunos comercios, viejos skaters le regalan zapatillas que gastará tarde o temprano.

Su mamá está orgullosa, sus hermanos lo tienen como un ídolo y su abuela se agarra la cabeza sin  entender cómo se vinieron tantas buenas y tan seguidas para su nietito.

Más allá de lo que decida hacer con su vida, Mariano guardará para siempre las cuatro páginas del UNO y cuando sea grande se las mostrará a quien lo ame.

Por eso está linda Paraná, porque dentro de la violencia, el abandono y la desigualdad suceden historias de  superación.

Hoy y mañana las calles del Parque Urquiza estarán ocupadas por 150 deportistas que se deslizarán en sus skates largos una y otra vez. Habrá fotógrafos por todos lados que retratarán uno de los lugares más hermosos que tiene la ciudad para la posteridad.

Como dijo Mariano González, una leyenda del skate en Argentina, después que pasó por Paraná: “Es una ciudad hermosa que tiene una combinación muy especial: juventud, movimiento y  crecimiento”.

Con los gurises ocupados y tratando de superarse compitiendo con ellos mismos y compartiendo con sus amigos, el horizonte se vuelve encantador. Quizás en otro escalón social están los deportistas que practican wakeboard o wakeskate en el río. El tema que esté la lancha de por medio y un equipamiento más costoso los hace pertenecer a cierta elite.

Lo importante es que ellos también llevan el espíritu de los deportes de tablas. Trabajan tan a conciencia que ubicaron a Paraná como el mejor lugar en el país para venir a aprender a andar como los profesionales. A crecer y tener metas altas, como por ejemplo, un Mundial.  

Paraná está hermosa porque en el parque Gazzano los bikers siguen volando sobre las rampas de tierra y en el skatepark cada vez que pueden demuestran la evolución. Ayer, uno de los pibes del Flat se fue a un campeonato en Paraguay.  El kitesurf crece por las playas del mundo.   Las motos que vuelan llevan el nombre de la ciudad cada vez más alto. Todos siguen entrenando y tratando de estar mejor físicamente, evitando comer mal para estar más livianos.

Más allá de sus problemas diarios y de los que se encargan de frenarla, la verdad que por momentos da gusto verla tan linda a Paraná.   

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