Accidente vial
Miércoles 31 de Agosto de 2016

Que el árbol no tape el bosque

De a poco, con el correr de los días, el tránsito de Paraná comienza a tener una fisonomía normal. Los ciudadanos se están acostumbrando a los cambios, más allá de algunos conductores que todavía siguen creyéndose dueños de las calles y de los inspectores que utilizan diferentes criterios para "castigar" a los autos que están mal estacionados. Esto ya fue analizado en una columna anterior, pero resulta indignante ver cómo hacen la vista gorda para algunos que están en infracción. Quizás utilizan el famoso "ta te tí suerte para mí" para escribir la famosa boleta celeste luego de los pitazos.

Pero no seamos tan malos, siempre hay cosas por mejorar y en materia urbana hay muchas. Por ejemplo, un punto a favor para la actual gestión municipal es que ya no escucho quejas por el estado de las calles. El bacheo está funcionando parece y lo vivo en carne propia. Con mis propios ojos vi tapar pozos históricos, reconozco que con cierta nostalgia porque ya eran parte de la ciudad. Es cierto, todavía falta, pero no seamos tan severos. Vamos a darle un voto de confianza para que sigan trabajando sobre las calles de la capital. Ahora bien, materia pendiente: la basura. Salvo en la zona céntrica, no conozco un barrio donde no haya un minibasural en alguna esquina. Y en esto también tenemos que hacer nuestra mea culpa. Pocos conocen los días y horarios en los cuales pasan los recolectores. O bien nos hacemos los tontos y dejamos la "bolsita" al costado del contenedor cuando este está lleno. Además, ¿sigue vigente la separación de la basura? La verdad, lo desconozco.

La cuestión pasa a mayores cuando, de a poco, comienzan a acumularse los residuos. Y si a eso le sumamos las ramas que aportan algunos conciudadanos, todo se complica. La comodidad no es buena consejera. Los restos de los árboles que usted poda en su casa pueden tener otro destino. Además, y resulta hasta molesto repetirlo, todavía hay restos de lo que dejó la fuerte tormenta que azotó a Paraná en febrero. Sino, tómese el trabajo y dé una vuelta por la ciudad. Sería bueno que el señor intendente lo haga.

No tengo ganas de meterme en cuestiones internas que no sé con precisión, sobre todo porque siempre pensé que los gremialistas lo menos que hacen es defender los derechos de los trabajadores. Pero no es lindo ver a mi ciudad con basura en las calles. Sobre todo si pensamos en la imagen que le podemos brindar a los visitantes. Son cuestiones urgentes a solucionar y que hacen al día a día. En la agenda de Sergio Varisco debe estar siempre tener una ciudad limpia. Pedir la colaboración de la comunidad y también aportar los elementos de trabajo necesarios para que haya un plan sistemático de recolección de residuos y de ramas.

Hasta ahora, siento que el árbol está tapando el bosque, literalmente hablando. Quizás haya otras cuestiones importantes a resolver, no lo niego. Sobre todo porque uno no está metido en la cuestión política y en los tejes y manejes que se pueden dar. Pero hay temas que no se pueden dejar de lado. El cuidado de las plazas, de los elementos para la actividad física que hay en ellos, la limpieza de las playas luego de una larga creciente del río, la fumigación antes que empiecen las altas temperaturas, son otras cuestiones que se deben resolver en lo inmediato.

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