Policiales
Martes 31 de Mayo de 2016

Puntero político de Santa Elena admitió que es narcotraficante

“Camporita”, como lo conocen, recibirá su segunda condena por venta de droga. Trabajaba para el exintendente Daniel Rossi

Un hombre que estuvo durante décadas ligado a la política de la ciudad de Santa Elena se dedicaba a la venta de droga. Además de ocupar distintos cargos o funciones, trabajó durante mucho tiempo para el exintendente Daniel Rossi, sobre todo en las campañas electorales. Esta es la segunda condena que recibirá, luego de haber acordado una pena de prisión efectiva en un juicio abreviado. En su vivienda de la ciudad del Departamento La Paz le encontraron cocaína y marihuana, y una investigación previa había reunido pruebas y testimonios que lo comprometieron.

“Camporita vende droga en su casa”, dijeron dos vecinos que declararon como testigos de identidad reservada en el Juzgado Federal de Paraná. Con ese apodo lo conocen todos en Santa Elena a Hugo Bernabé Alem, de 63 años. El 5 de setiembre de 2014, el personal de Gendarmería Nacional arribó a su domicilio de calle Belgrano, entre Presidente Perón y Supremo Entrerriano. Tras requisar cada rincón, encontraron en total 3,6 gramos de cocaína (equivalente a 10 dosis) y 426 gramos de mariguana (cantidad para fraccionar en 5.696 dosis).

En ese entonces, Alem era empleado del Consejo General de Educación, y cumplía la función no menor de secretario de la directora de la Departamental de Escuelas de La Paz. Pese no solo al cargo, sino también a lo sensible del área en la que se desempeñaba, donde se toman decisiones que afectan a chicos y docentes, siguió adelante con su empresa delictiva. Así lo admitió Alem ayer, en la audiencia que se realizó en el Tribunal Oral Federal de Paraná. Previamente, el hombre asistido por el defensor oficial Mario Franchi, había arribado a un acuerdo con el fiscal general José Ignacio Candioti.

En el mismo decidió hacerse responsable del hecho que le endilgaron y cumplir la pena de cuatro años de prisión efectiva por el delito de Tenencia de estupefacientes con fines de comercialización.

En la causa se reunieron pruebas suficientes que complicaron su situación y podría haberle ido peor en caso de ir a defender su inocencia en un juicio oral y público. Es que la Gendarmería, en el marco de la investigación que se inició en el Juzgado Federal de Paraná, habían realizado tareas de inteligencia y vigilancias en las que los efectivos observaron y advirtieron los movimientos en la casa de Alem relacionados con la venta de drogas a todo tipo de personas en el barrio.

La presidenta del Tribunal, Lilia Carnero, interrogó a Alem por sus datos personales y dijo que analizará los pormenores de la causa para luego decidir sobre la homologación del acuerdo. Respecto de su apodo, el imputado relató que surgió de un encuentro con el expresidente Héctor Cámpora cuando estaba de campaña electoral en Gualeguaychú. El entonces candidato se le acercó y le dijo: “¿Sabés por qué te miraba tanto? Porque te parecés mucho a un hijo mío que falleció en un accidente de tránsito en Chile”. Pero su apodo no es lo único que tiene Alem relacionado a la política. 

Según se informó a UNO, en Santa Elena lo sindican como un colaborador y militante del exintendente y exvicegobernador de la provincia Daniel Rossi. Lógicamente le dieron diversos cargos e ingresó en la planta de la Dirección Departamental de Escuelas de La Paz, dependiente del CGE. Trabajó como ordenanza en una escuela y luego en la Subsecretaría del organismo de Santa Elena.

En el medio de esta historia, Camporita tuvo una causa por abuso sexual, caratulada corrupción de menores, y pese a esto siguió vinculado laboralmente al ámbito educativo, cerca de niños. Por último, Alem reclamó que desde que está en la cárcel ha pedido para realizar tareas laborales y también para estudiar en algún curso, pero que nunca se le dio. La jueza tomó nota y arbitrará medios para que pueda acceder a los mismos.

***
Con drogas desde Paraná


La primera condena que tiene Hugo Alem fue a tres años de prisión condicional por ser partícipe secundario del delito de transporte de estupefacientes. En 2012 fue interceptado en la ruta nacional 12, en la zona de La Picada, junto a otras dos personas que llevaba en un auto. “Andaba con dos muchachos que llevaban droga”, recordó ayer el imputado en el juicio abreviado. Tenían un kilo y medio de marihuana y 24 bochitas de cocaína.

Comentarios