La Provincia
Domingo 26 de Abril de 2015

Promueven la inclusión de 800 personas en situación de calle

Brindó capacitación con el propósito de fomentar acciones que superen el asistencialismo. Relatos de la vida diaria.

La vulnerabilidad social forma parte de una problemática compleja que está presente en las ciudades en mayor o menor medida. Poder atender las necesidades básicas insatisfechas de la población que no logra acceder a su sustento es solo una parte de la situación, que requiere un abordaje más amplio. Así lo entienden quienes forman parte de la asociación Casa Solidaria, un dispositivo de inclusión social que se formó hace seis años a partir de un proyecto que se gestó en una cátedra de la carrera de Psicología en la Universidad Autónoma de Entre Ríos (Uader).

Según estiman desde este espacio, en Paraná se incrementó la cantidad de personas que están en situación de calle. “Son alrededor de 800 quienes están en esta condición. Nosotros recibimos a un grupo de entre 60 y 80 personas, ya que tenemos limitaciones espaciales y temporales, porque no podemos tener la casa abierta todo el día”, contó a UNO Julián Jarupkin, uno de los referentes de esta iniciativa, que apunta a superar la concepción más común de la solidaridad, que se vincula al asistencialismo.

En este sentido, explicó: “Tratamos de diferenciar lo que es la caridad, que es cuando a alguien que le sobre algo decide donarlo para que otros dispongan de ese recurso. Lo que procuramos además es lograr la construcción de un vínculo distinto. La calle no es un lugar para vivir, es muy cruel. Y quienes están en esta situación son sujetos de Derecho, no objetos, y esto es lo que tratamos de revalorizar”.

Para poder difundir esta idea, ayer por la mañana organizaron una capacitación gratuita, con gran convocatoria. Entre los asistentes hubo jubilados, estudiantes y voluntarios que anhelan formar parte de este emprendimiento que fue germinando desde la sensibilidad social de quienes comenzaron a desarrollar esta tarea, advirtiendo que existe un cúmulo de necesidades que va más allá de alimentos para saciar el hambre cotidiano o de asistir con vestimentas. Osiris Russo, otro de los participantes de Casa Solidaria, sintetizó: “Este compromiso con la realidad social se relaciona con el rasgo humano más profundo que tiene una persona, que es precisamente ponerse en el lugar y al lado del otro. Procuramos desmitificar esta cuestión y trasmitir que la solidaridad tiene que ver eso, con generar esa empatía, con poder acompañar a quien más lo necesita, sobre todo en estos casos donde estamos asistiendo a una población que vive en carne viva lo que es la soledad, el abandono, la fragmentación de sus vínculos. Por eso es muy importante  poder ofrecer la posibilidad de que el otro se pueda de alguna manera sentir contenido, sin estigmatizar su situación”.

Por otra parte, admitió que posiblemente sea más visible la caridad. “Lo que se ve generalmente es el asistencialismo de otras instituciones, que no está mal, al contrario, pero creemos que es aún mayor la necesidad de ser registrado, de poder ser ubicado. La persona necesita ser reconocida y esa es una de las banderas más importantes que enarbolamos desde Casa Solidaria”, sostuvo.

En este contexto, hubo participantes que forman parte de este proceso presentes en el encuentro que se concretó en la sede de Casa Solidaria, situada en la planta alta de una vieja casona ubicada en Carbó 171, en la capital provincial. “Invitamos a quienes quieran sumarse”, indicó Russo, y recordó que con distintas propuestas –que abarcan aspectos como la salud, lo legal, entre otras cuestiones–, Casa Solidaria se encuentra abierta los lunes, martes y viernes, de 19 a 21, y también los miércoles de 16 a 18. También se puede escribir a FacebooK. Casa Solidaria.

Se realizarán asambleas todos los viernes

El viernes desde Casa Solidaria realizaron una asamblea que se reeditará todas las semanas para poner de manifiesto cuáles son los objetivos por los que llevan adelante su labor. La idea es extender a la comunidad la invitación a participar de las actividades que se efectúan en la asociación, y generar un mayor compromiso de parte del Estado, para que se lleven adelante acciones planificadas que aboguen por revertir la dramática situación que atraviesa alguien que vive en la calle, más allá de suplir determinadas necesidades materiales.

“De a poco vamos teniendo un eco en la agenda pública y que los dirigentes que estén interesados se acerquen, al igual que la ciudadanía”, señaló Julián Jarupkin, quien hizo hincapié en que “la calle no es un lugar para vivir”. Por otra parte, destacó que “se viene trabajando de manera sostenida en el voluntariado, con una militancia activa y protagónica”.

Se trata de una problemática compleja

* “Hay que ponerse en lugar del otro y acompañarlo”. Osiris Russo enfatizó que quienes están en situación de calle no son objetos, sino que se trata de personas vulneradas en sus derechos.

* 80 - Son las personas en situación de calle que llegan a participar en la propuesta de Casa Solidaria. Desde la institución aseguran que es solo el 10% de quienes atraviesan esta situación en Paraná.

* “Falta participación”. Julián Jarupkin pidió un mayor compromiso de parte del Estado en este tipo de procesos, con proyectos y planificación para revertir las situaciones de vulnerabilidad.

 

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