A Fondo
Viernes 07 de Agosto de 2015

Prolongar la lactancia, a pesar de los prejuicios

Valeria Girard / De la Redacción de UNO
vgirard@uno.com.ar


Es una cuestión cultural, un prejuicio. Las madres que deciden prolongar la lactancia materna se encuentran con un fuerte rechazo por parte del entorno cercano y no tanto. Es curioso, pero algunas personas que se regodean, admiran o por lo menos se entretienen cuando encienden el televisor y ven chicas voluptuosas bailando diferentes ritmos y o desfilando con escotes infernales, son los mismos que desaprueban o rechazan, casi instintivamente, la imagen de una mamá amamantando a su hijo en el colectivo urbano, en una plaza pública o cualquier espacio común. El rechazo se profundiza cuando el bebé alcanza el año de vida.

Miradas incisivas, críticas, reproches, ironías, es indistinto. Tanto hombres como mujeres transmiten a la madre el rechazo que les produce el hecho de que continúe con la lactancia.

Hoy culmina la Semana Mundial de la Lactancia Materna, en este 2015, bajo el lema Amamantar y trabajar es posible. Se celebra en más de 170 países desde 1992, aniversario de la Declaración de Innocenti, firmada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) , destinada a fomentar la lactancia materna, o natural, y a mejorar la salud de los bebés de todo el mundo. 

En este contexto el hospital materno infantil San Roque de la ciudad de Paraná recibió a la doctora boliviana Vivian Camacho Hinojosa, pionera del parto humanizado, la lactancia materna y especialista en transgénicos. “En una sociedad en donde se nos enseña que tenemos que vivir, producir, consumir y morir, todo rápido, a las carreras, se convirtió en un lujo tener que quedarte a alimentar a tu bebé”, planteó la profesional durante una charla.

La leche materna es el mejor alimento para bebés y niños pequeños porque se trata de un alimento seguro e higiénico, a disposición permanente, con temperatura adecuada, a toda hora y en cualquier lugar. La leche materna, de fácil digestión, cubre todas las necesidades nutricionales y refuerza el vínculo mamá-bebé en el contacto piel a piel. A su vez, los pequeños lactantes tienen menor riesgo de padecer enfermedades crónicas, obesidad, diabetes y la mamá que amamanta reduce el riesgo de padecer cáncer de mama y ovario.

Los acontecimientos que están condicionando el rechazo cultural hacia la lactancia más allá del primer año son complejos, aún así no dejan de ser cuestiones culturales que poco tienen que ver con las necesidades biológicas y psicológicas de los niños.

Las personas de alrededor comentan, opinan y recriminan a las madres que amamantan a bebés que consideran mayores. ¿Cuándo es mayor un niño, al año de edad?

Las creencias negativas sobre la lactancia son producto del desconocimiento, pero lograron convertirse en un prejuicio fuerte que logró consolidarse a nivel social. Muchas mamás terminaron por dudar acerca de si hacían lo correcto, por eso lo fundamental es conocer los beneficios de la no interrupción de la lactancia, estar convencida de que es lo mejor para su hijo y entonces ninguna crítica o comentario hará mella. La decisión, a fin de cuentas, es de cada mamá. 

 

Comentarios