Policiales
Martes 13 de Enero de 2015

Prisión preventiva a acusados de matar para robar una moto

Brian Fassano y Nahuel Nicola, imputados por el homicidio de Leandro Richard, seguirán presos 60 y 20 días más respectivamente. Hoy habrá una rueda de reconocimiento con testigos del hecho

Los dos jóvenes detenidos e imputados por el asesinato de Leandro Richard quedaron alojados en la cárcel de Paraná con prisión preventiva, mientras avanza la investigación con medidas de prueba. El plazo dispuesto por la jueza Paola Firpo es de 60 días para Brian Emanuel Fassano, de 22 años, y de 20 días para Nahuel Cristian Nicola, de 19. La Fiscalía formuló cargos por el delito de Homicidio en ocasión de robo, ya que los asesinos intentaron sustraerle la moto a la víctima. Además, como adelantó UNO el domingo, se sospecha que el caso se podría vincular a otros atracos similares en Paraná.


En la audiencia el fiscal Álvaro Piérola planteó que para preservar a los testigos del caso y mientras se llevan adelante las medidas de prueba que faltan producir, es necesario que ambos acusados permanezcan detenidos por el plazo de 90 días. Más aún teniendo en cuenta que se podría estar ante una banda con cierto grado de organización.


El abogado Javier Aiani solicitó la excarcelación de sus dos defendidos, y en su defecto una reducción del plazo pedido por la Fiscalía, por considerarlo excesivo.


La jueza de Garantías en feria ayer por la mañana anunció la resolución, en la que hizo una diferenciación entre los dos acusados. Por considerar que hay más elementos de cargo contra Fassano que contra Nicola, Firpo dispuso que el plazo de la medida cautelar sea de dos meses para el primero y de 20 días para el segundo.
 

Hoy se realizará en Tribunales una rueda de reconocimiento de los acusados, que podría ser clave para el esclarecimiento del caso. Testigos del hecho pasarán a observar a los detenidos y dirán ante las partes si estos son o se parecen a quienes vieron en el lugar del hecho.

 

 

Conexiones
 

La investigación del crimen, que había comenzado complicada, se abrió paso cuando se siguió la pista de una banda que operaría en la capital provincial con el objetivo de robar motos de alta cilindrada. Así fue que se conectó el asesinato de Richard, en Juana Azurduy y Cochrane el 30 de diciembre, con otros robos de motos en días y semanas anteriores.
 

Al joven de 23 años intentaron quitarle su Honda Tornado 250, se resistió y fue acribillado. Unos días antes habían robado una moto igual a un hombre en avenida Ramírez y Du Gratty, y luego lo llamaron para pedirle rescate. Por este hecho está preso un hombre de apellido González, pero todavía falta saber quién era su cómplice. Además, habría vínculos entre los dos detenidos por el homicidio con el asesinato de Ricardo Lizarraga, en agosto de 2014 cuando intentaba recuperar la moto Honda XR 400 de su hijo: Brian Fassano, conocido como Pela, es cuñado de uno de los imputados en el crimen del contador, Jonathan Chocho Roda.
 

Para la Fiscalía estos hechos tienen un mismo modus operandi en común: además del tipo de motos buscadas, son personas interceptadas cuando llegan a su casa (lo que evidenciaría un seguimiento previo a las víctimas) por parte de otros que se movilizan en otras motos.
Fassano además fue imputado por tentativa de homicidio. Un hombre lo señala como partícipe de un ataque a balazos a un auto en el que iban varias personas, el 13 de diciembre en el barrio Consejo de Paraná. Por otro lado, UNO supo que el padre de Nicola fue condenado a prisión por otro delito en 2014.
 

El 30 se revisará la situación procesal de Nicola, en tanto que el 11 de marzo se debatirá en torno a la continuidad de la prisión preventiva o no de Fassano.
 

Los familiares y amigos de Leandro Richard, que el domingo se movilizaron a Tribunales para reclamar justicia, esperan que los acusados, sin hay pruebas que los incriminen en el homicidio, sigan presos hasta que exista una condena ejemplar, para que paguen por la vida que se llevaron y el irreparable dolor que le causaron a una familia.


 

El dato

 

A los dos jóvenes les imputan el delito de Homicidio en ocasión de robo, que eleva el mínimo de la pena del homicidio simple de 8 a 10 años. El máximo es de 25 años de prisión.

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