Policiales
Sábado 23 de Abril de 2016

Preso acusado de matar a otro en la celda y simular un suicidio

Jorge Goró tendrá que responder otra vez ante la Justicia, porque ahora lo procesaron por el asesinato de Joaquín Antonio Duarte, otro reo que compartía el mismo lugar de detención y apareció ahorcado el 3 de junio de 2014

El mismo día que a Jorge Goró lo condenaron por la espectacular fuga que protagonizó cuando lo llevaban a un centro asistencial, su compañero de celda en la cárcel de Paraná, Joaquín Duarte, de 28 años, apareció ahorcado. Todo hacía prever que se trataba de un suicidio, pero la investigación iniciada ese 3 de junio de 2014 determinó que había sido un homicidio.

Goró, que está preso en la cárcel de Paraná, siempre se declaró inocente. Es más, el día que fue condenado a tres años y medio más de prisión por evadirse y por el robo del remís en el que escapó, dijo: “Se mató”, y aseguró: “Homicidios les va a decir todo bien, que se mató, no fue un homicidio sino un suicidio. Lo vi cuando me levanté, cuando me desperté ya estaba fallecido. La jueza estuvo hablando conmigo, no voy a tener ningún problema en esto”. También mencionó ante los medios que le preguntaron si notó una actitud extraña en el preso fallecido que “sí”, y aclaró: “Es por la misma presión que le meten ahí. Había sido medicado varias veces. En ningún momento mencionó que se quería matar, me sorprendió”.

En la actualidad Goró cumple una pena única de ocho años de prisión. Si bien estuvo detenido en Federal, ahora lo trasladaron a la unidad penal de Paraná. El reo de 30 años ya fue notificado que sobre sus hombros pesa el grave delito de Homicidio Simple, que tiene una pena de ocho a 25 años de prisión.

Duarte fue asesinado. De eso no hay dudas, ya que el médico forense Walter Aguirre, explicó que “la muerte no la produjo el cable, en su mecanismo de producción intervino otro tipo de violencia sobre el cuello, pudo formar parte el elemento fino y duro, asociado a otro mecanismo como una compresión manual”.

Según los investigadores a la celda no pudo ingresar otra persona. Sin embargo, durante la investigación siempre sobrevoló la teoría conspirativa para perjudicar a Goró por haber dicho que le pagó a un penitenciario para escapar. Esa idea fue abonada hasta por una hermana del fallecido, que contó en la instrucción que su hermano tenía miedo de morir a manos de los penitenciarios.

Goró y Duarte compartieron la celda de prevención solo 48 horas. Y si bien el lugar de detención está a 10 metros de distancia de los guardias, ninguno escuchó algo extraño. Goró contó en su declaración que esa noche se durmió a las 23 y se despertó cuando le avisaron que Duarte estaba muerto.

Ahora en el juicio oral y público se debatirá si el preso es culpable o no de homicidio.

Goró tras las rejas
Goró se hizo tristemente conocido en Paraná por haberse fugado con muletas de una clínica de calle La Paz el 2 de mayo de 2012 cuando lo llevaban para hacerse atender. Durante los 59 días que estuvo prófugo hasta llamó a un canal de televisión para dar su versión de la fuga.

El día que escapó, Goró llegó al centro de salud privado acompañado del penitenciario Félix Ávalos, que fue reducido sin demasiados problemas. El preso escapó en un remís, que estaba estacionado en doble fila sin su conductor.

A juicio no solo llegó Goró sino también una mujer y el penitenciario. Sin embargo, el único que terminó tras las rejas fue Goró.

La mujer acusada de ayudarlo en el plan de fuga, Andrea Émeri, fue beneficiada con la suspensión del juicio a prueba, por lo que deberá hacer tareas comunitarias durante tres años, y a pagar una multa de 500 pesos En tanto que Ávalos fue absuelto por el tribunal porque entendió que lo superó la situación.


 

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