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Domingo 10 de Abril de 2016

Presionado por los Panamá Papers, Cameron publica datos de su declaración jurada

El jefe del Gobierno británico se convirtió en el blanco de críticas por haber tardado varios días en admitir que había invertido dinero en una sociedad offshore de su padre en Panamá.

Presionado por el escándalo de los Panama Papers, el primer ministro británico, David Cameron, publicó hoy datos de sus declaraciones de la renta de los seis últimos años.

Según la información revelada, Cameron pagó en el ejercicio 2014-2015 poco menos de 76 mil libras (unos 94 mil euros o 107 mil dólares al tipo de cambio actual) en impuestos sobre una renta de poco más de 200.000 libras. Las cifras para el ejercicio 2013-2014 son similares.

Con la publicación de los datos fiscales de Cameron salieron también a la luz dos donaciones recibidas de su madre en mayo y julio de 2011 de 100.000 libras cada una. Un año antes, Cameron ya había recibido tras la muerte de su padre una herencia de 300.000 libras libres de impuestos.

Cameron pudo haber evitado de forma legal el pago de unas 80.000 libras por concepto de impuesto de sucesión al recibir las donaciones de su madre, ya que este impuesto no se aplica a propiedades o fondos de menos de 325.000 libras, a no ser que la persona donante hubiese fallecido menos de siete años después de la transferencia, según explicaron hoy medios británicos.

El jefe del Gobierno británico se convirtió en el blanco de críticas por haber tardado varios días en admitir que había invertido dinero en una sociedad offshore de su padre en Panamá. Previamente, un consorcio internacional de periodistas había revelado en los denominados Papeles de Panamá la existencia de decenas de miles de empresas tapadera en paraísos fiscales en las que políticos, famosos y conocidos deportes de todo el mundo habían invertido dinero.

Cameron admitió el sábado que había comprado acciones de un fondo de inversiones pero aseguró que pagó los impuestos correspondientes. Las acciones las habría vendido íntegramente cuando se convirtió en primer ministro. Según sus datos, él y su esposa habían comprado las acciones en abril de 1997 por 12.487 libras y las habían vendido en enero de 2010 por 31.500 libras.

La opinión pública británica reprocha a Cameron sobre todo el hecho de que, aunque no violó la legislación fiscal, solo ha hecho públicos con cuentagotas sus ingresos reales. “Esta no ha sido una buena semana para mí. Sé que debería haber manejado esto mejor. Sé que aquí hay lecciones que aprender y las voy a aprender”, afirmó Cameron el sábado.

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