La Provincia
Miércoles 01 de Abril de 2015

Por primera vez una pareja gay de Entre Ríos podrá adoptar

En seis meses podrán concretar el sueño de agrandar la familia. Ya tienen la guarda provisoria de un joven que fue abandonado por sus padres. “Nuestro hijo volvió a vivir”, dijo uno de sus papás

Marcelo Comas / De la Redacción de UNO
mcomas@uno.com.ar

 


Luego de casi dos décadas juntos, Guillermo Daniel Fernández Soulé y Carlos Fernández confirmaron su amor en una unión civil que se concretó el 15 febrero de 2013 en Santa Elena. Un día después de San Valentín dieron el sí en el Registro Civil de esa localidad y celebraron el casamiento en la fiesta del carnaval. Es que se habían conocido en la conmemoración del Rey Momo, donde Guillermo se desempeña como director de la comparsa Itá Porá y que tiene a Carlos en la función de peluquero.


Se trata del segundo matrimonio igualitario de la ciudad y ahora pretenden conseguir la adopción definitiva de un adolescente que ya forma parte de su familia: W (se utilizará la inicial de su nombre para preservar su identidad) es oriundo de Diamante y llegó a sus vidas para quedarse. El 13 de marzo la pareja firmó la guarda preadoptiva del joven y ahora deberán esperar seis meses para que la tenencia sea definitiva. Será la primera adopción de una pareja igualitaria en la provincia y la segunda en el país, después del trámite de adopción de dos hermanitos que inició una pareja de Río Grande.

 

“Un gesto de mucho afecto”

 

Guillermo y Carlos nunca tuvieron dudas de que debían agrandar la familia. Así lo habían planeado cuando se conocieron hace más de 19 años, aunque eran conscientes de que debían tener estabilidad laboral, una propiedad a su nombre y otras cuestiones que exige la Justicia en casos de adopción. Entonces se propusieron avanzar con su sueño, por lo que recurrieron al asesoramiento del abogado Guillermo Vega. “El de ellos es un gesto de mucho afecto”, opinó el profesional en diálogo con UNO. Es que el destino puso en el camino de Guillermo y Carlos a W, actualmente a punto de cumplir 16 años e integrado a su nueva vida familiar en Santa Elena. El chico pasó una infancia traumática en su Strobel natal, hasta que fue abandonado por su padre en un convento de monjas de esa ciudad. En ese momento tenía 10 años,  aunque al poco tiempo fue alojado en un hogar de menores en Santa Elena. Su madre biológica era una mujer que presentaba problemas de discapacidad, y en los informes que constan en la Justicia figura como desaparecida. El padre estaría detenido en una cárcel de Santa Fe, acusado de diferentes hechos delictivos.

 

 

“Volvió a vivir”

 


Cuando decidieron iniciar el trámite de adopción el matrimonio de Santa Elena fijó un perfil de búsqueda de un hijo de entre 0 y 15 años. “Empezamos la vinculación con W en enero del año pasado y desde ese momento se quedó con nosotros”, contó Guillermo Daniel Fernández Soulé, papá del chico y que se desempeña como director de una escuela rural en Feliciano. El docente explicó que mientras avanzaban los trámites las autoridades judiciales se mostraron sorprendidas de que la pareja adoptara un chico de tan avanzada edad. “Estamos esperando que se pueda lograr el cambio de apellido, pero ya forma parte de nuestra familia. Con la firma de la guarda preadoptiva pudimos incluirlo en la obra social”, sostuvo el hombre de 42 años.


Sobre la vida dura que tuvo su hijo, el profesor remarcó que en cierta manera influyó para que pudiera lograr una mejor adaptación a su nueva familia. “Dio un cambio rotundo porque era un chico tímido, de poca contextura física, con miedo. Era un chico abandonado”, describió uno de sus papás. El proceso de integración tuvo su punto de partida cuando empezó la escuela -más allá de que al poco tiempo lo cambiaron a un colegio privado- esto lo favoreció para madurar y lo demuestra con su rendimiento cursando el 1º año. Para Guillermo: “Nuestro hijo volvió a vivir y estamos felices por esto”.


La causa está en manos del juzgado de Familia y Penal de Niños Adolescentes que tiene a su cargo María Eleonora Murga. Conseguida la guarda preadoptiva, los tiempos de la Justicia estipulan que la pareja y su hijo deberán esperar seis meses para considerarse una familia legalmente constituida. “Es el primer caso de adopción de un matrimonio igualitario en la provincia y el segundo de la Argentina. Un matrimonio de Tierra del Fuego logró la primera adopción en febrero: lograron adoptar a dos hermanitos”, subrayó. Para que accedan a la tenencia definitiva de W se deberá completar una serie de trámites, entre ellos uno fundamental: el cambio del documento del adolescente, ya que por su edad estaría en condiciones de votar y eso podría acelerar los tiempos.


La historia de vida de Guillermo, Carlos y su hijo, motivó a que otras parejas igualitarias en la misma situación solicitaran su ayuda con la intención de concretar el sueño de la adopción. El contacto se realizó a través de la red social Facebook, y a través de esta misma vía el matrimonio santaelenense compartirá su experiencia en la página Ser familias por adopción.


“Esto abre las puertas para que otros matrimonios igualitarios puedan adoptar. Cuando volvimos de firmar la preadoptabilidad en Diamante tenía en el Facebook muchísimas consultas de matrimonios de Rosario, de Buenos Aires y hasta de Tucumán”, confió.

 


El primer caso de adopción se dio en Tierra del Fuego

 

Guillermo Soulé y su marido, Carlos Fernández, no fueron por pocos meses la primera pareja homosexual del país en lograr la adopción legal de un hijo. En febrero de este año, el matrimonio conformado por Juan Castro y Pablo Silva, quienes residen en Río Grande (Tierra del Fuego), consiguieron la tenencia definitiva de dos menores misioneros, de 11 y 13 años, según había informado el abogado del matrimonio, Kevin Florentín Bogado.


 La pareja, en unión legal desde hace cuatro años, ya tenía a los hermanos en guarda provisoria desde setiembre de 2013, cuando los chicos tenían 9 y 11 años, tras una resolución dictada por el juez Juan Pablo Fernández Rizzi de Puerto Iguazú, Misiones.


Luego la pareja inició los trámites para lograr la adopción legal en Tierra del Fuego y consiguió la sentencia que así lo dispone por parte de la jueza Susana del Valle García, titular del juzgado de Familia y Minoridad de la ciudad de Río Grande. Florentín Bogado había afirmado en declaraciones a la agencia Télam que se trata del primer caso en el país de estas características, ya que “si bien existe un caso en Rosario, fue la familia quien dio al menor en adopción, y no como ocurre aquí que los chicos estaban bajo resguardo judicial”.


Los hermanos vivían hasta 2013 en el Hogar Pequeños Milagros de Posadas, luego del fallecimiento de su madre y de que su abuela no pudiera hacerse cargo de la crianza.


Si bien el mayor estaba en condiciones de ser adoptado, y fue el primero cuya guarda se otorgó a la pareja fueguina, el menor estaba a cargo de una abogada que pretendía su tenencia. Fuentes allegadas al caso indicaron que el matrimonio de fueguinos solicitó la adopción de los dos chicos debido a que ambos manifestaban querer seguir juntos, y porque se habían detectado irregularidades en el proceso de guarda del menor de los hermanos.


La jueza del Valle García dictó  la “sentencia de adopción plena” que otorga a los dos menores la calidad de hijos de la pareja.

 

 

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