La Provincia
Domingo 28 de Junio de 2015

Por precio, en Paraná se opta por consumir más pizza que asado

Son los platos predilectos en reuniones familiares o con amigos. A pesar del costo, se trata de que no falte la parrillada el domingo

Vanesa Erbes/ De la Redacción de UNO
verbes@uno.com.ar

La comida forma parte de la cultura de un lugar y a su vez la define: no solo se habla de gustos y preferencias del paladar, sino también de los rituales que se esgrimen en torno a la preparación de los platos y alrededor del momento de su consumo.
En este sentido, hay saberes y legados familiares que se conjugan en torno a la mesa y se trasmiten de generación en generación. Hay sabores que se anclan en la memoria y remiten indefectiblemente a una abuela o a algún familiar que fue importante en la niñez, o a instantes particulares de la vida que se recuerdan cargados de emoción.
De la mano de las corrientes inmigratorias que poblaron el país, el universo gastronómico argentino es muy amplio. Sin embargo, existen dos platos que parecen ser un clásico, sobre todo cuando se sostiene la arraigada costumbre de compartir en familia o con amigos: el asado y la pizza encabezan las preferencias.
Ambas propuestas culinarias se consumen sobre todo los fines de semana. Y si bien muchos prefieren el asado, las dos variables principales que inclinan la balanza en la elección son el tiempo disponible para la elaboración del plato y el presupuesto disponible.
Un sondeo realizado por UNO reveló que la costumbre en Paraná, en términos generales, es la de comer pizzas en las reuniones de los viernes y los sábados a la noche, y que el asado es el alimento predilecto para los domingos en familia. Sin embargo, un alto porcentaje de quienes respondieron a la consulta advirtió que comprar carne para que entre brasas y humos se transforme en un manjar, no es algo que siempre esté al alcance del bolsillo. “Me encanta el asado, pero no se hace muy seguido por el precio. Así que opto por la pizza”, indicó Cintia Masmut, una de las personas que brindó su opinión. Asimismo, Leonardo German Saavedra Densch expresó: “Pizza casi siempre. Asado cuando se puede. Está muy caro. En el país de la carne vacuna es carísimo comerse un buen asadazo”. Mirta Beatriz Sinner opinó que “en esta zona el asado es muy caro, por eso mayormente pizza como pizza casera de diferentes sabores, y también muchas veces a la parrilla”.
Quienes optaron por la pizza entre su elección prioritaria, manifestaron que además de ser una alternativa más económica, es un plato más fácil de elaborar y más práctica para servirla. Por ejemplo, Sandra Ruberto, emprendedora gastronómica, analizó que las pizzas son ideales para “las juntadas imprevistas, informales, y el asadito para las reuniones más organizadas”.
También otros explicaron que la eligen porque no consumen carne, debido a cuestiones ideológicas o de otra índole.
Por su parte, el cocinero Ángel Sánchez, especialista en cocina regional, explicó a UNO que “hay menor cantidad de parrillas y comedores para comer asado en Paraná que de pizzerías”. En este contexto, indicó que esta tendencia es acorde a la demanda, y que se observa es que los paranaenses consumen mucho más pizzas en las salidas. “Si se piensa en una familia tipo, le cuesta más barato pedir una pizza, una cerveza y una gaseosa, que una parrillada”, valoró.
En este marco, para costear el costo de comer una asado en un restaurante hay que contar con un importe de entre 95 y 110 pesos por persona. Si se piensa en una porción de parrillada que incluye no solo asado, sino achuras, chorizo y guarnición, el precio oscila los 210 pesos. “Otra alternativa es pedir una completa, que vale 380 pesos, y pueden comer dos o tres personas”, aportó Guillermo, encargado de una tradicional parrilla de la capital provincial.
En tanto, las pizzas tienen precios diversos, según la variedad. La clásica común de muzzarella arranca en 45 pesos y la de rúcula, que es la que más salida tiene porque está de moda, vale entre 60 y 80 pesos. Las más costosas, con cuatro quesos o con palmitos, ascienden a los 80 o los 100 pesos, de acuerdo al comercio.
Si se trata de comprar comida para llevar a la casa, la situación es similar. Juan Emilio trabaja en una rotisería céntrica y señaló a UNO que lo que más se vende son las pizzas. En segundo término los sandwiches y las tartas y empanadas, y le siguen el asado o la parrillada. La proporción de precios es semejante a si se come en un restaurante. “Dos tiras de asado con guarnición cuesta 95 pesos y 170 la parrillada completa, para dos o tres personas”, ejemplificó.

Ángel Sánchez indicó que para el consumo familiar, también se registra una gran demanda en las pollerías: “Cuando se trata de comer en la casa se opta por pedir pollo con papas fritas. Esto se deduce de la cantidad de pollerías que hay en la capital provincial y de las toneladas de pollos que se venden”. Por otra parte, sostuvo que en los últimos años la tendencia a ingerir asado vacuno es decreciente: “Antes se consumía más costilla; ahora, se come más pollo o más cerdo. La carne porcina es más económica y se ha mejorado mucho su calidad, por lo que ingresó entre las preferencias a la hora de hacer un asado”, concluyó.
Opciones saludables para estos platos
Al hacer referencia a la comida saludable, tanto la pizza como el asado son cuestionados, debido a que por lo general contienen un alto contenido calórico y contribuyen al colesterol malo.
Silvina Gorostiaga es médica especialista en nutrición y de acuerdo a su observación, señaló que los paranaenses prefieren ambos platos. “A la gente le gusta comer de todo y le encanta el asado y la pizza. Pero la idea es no suprimir estos platos de la dieta, ya que en la actualidad se trata de que no haya alimentos permitidos y prohibidos, sino que se pueda comer de todo, sin renunciar al placer”, contó a UNO, aclarando que “la gente tiene que educarse en comer lo justo y necesario, de acuerdo al hambre real”.

En este marco, Gorostiaga indicó que lo más recomendable es hacer la pizza de manera forma casera y con harina integral. “Va a tener más beneficios porque aporta fibras, que favorecen la sensación de saciedad. En la salsa se aconseja evitar las frituras”, dijo, y agregó: “Se sugiere reemplazar el jamón y el queso, que tienen más grasa, por vegetales salteados, como cebolla, morrón, brócoli, que queda exquisito. La indicación sería hacer una pizza más saludable”. En referencia a la cantidad adecuada, sostuvo que dos porciones son suficientes, acompañadas por vegetales.

En cuanto al asado, expresó: “Lo que más conviene es hacer carne asada magra. Podríamos indicar que hagan vacío, a la parrilla o al horno, ya que la tira de asado tiene más grasa y más calorías. Y acompañarlo con vegetales, crudos o cocidos. El plato no debe repetirse; y una mitad debe contener carne y la otra ensalada”.

Detalles a tener en cuenta para un mejor sabor
Para hacer el asado, se puede usar leña, carbón o una mezcla de ambos. La leña le aporta más aroma a la carne. Lo que hay que tener en cuenta a la hora de elegirla es que no esté verde o húmeda.
Para lograr una prepizza más sabrosa, se puede disolver una cucharadita de azúcar en el agua que se usa para prepararla. También se puede agregar a la mezcla un chorro de aceite de oliva virgen.

Tendencias en el consumo gastronómico
“Para una familia tipo que sale a comer afuera, es más barato pedir una pizza para compartir, que una parrillada”, analizó el ingeniero Ángel Sánchez, especialista en cocina regional.

59,4 kilos de asado vacuno per cápita es el consumo que se registró durante el año pasado en el país. Si se suman la carne de cerdo, pollo y pescado, la cifra asciende a los 126 kilos anuales.
“Lo recomendable es que se haga la pizza casera. En el caso del asado, hay que optar por la carne magra. Puede ser vacío, por ejemplo”, aconsejó la médica especialista en nutrición, Silvina Gorostiaga.




 

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