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Sábado 23 de Enero de 2016

Por nocivas, las gaseosas tendrían que llevar etiquetas con advertencias

Un encuesta determinó que los rótulos que avisan las enfermedades que causan las bebidas azucaradas (similares a las de los paquetes de cigarrillos) podrían hacer que los padres fueran menos propensos a comprarlas. 

Las bebidas endulzadas con azúcar, que se vinculan con el aumento de peso, la obesidad y las caries, motivaron el nuevo estudio, de la investigadora Christina Roberto y sus colaboradores que se basó en una encuesta en línea a unos 2.400 padres que tienen, al menos, un hijo de seis a 11 años. 
En un experimento de compra simulada en línea, los padres se dividieron en seis grupos para comprar "bebidas" para sus hijos. Un grupo no vio ninguna etiqueta de advertencia en las bebidas que comprarían. Otro grupo vio una etiqueta que mencionaba las calorías. Los otros cuatro grupos vieron varias etiquetas de advertencia sobre los efectos potenciales del consumo de bebidas azucaradas para la salud, como el aumento de peso, la obesidad, la diabetes tipo 2 y las caries.

En total, apenas el 40% de los que vieron las etiquetas de advertencia eligieron una bebida azucarada. Pero el 60% de los que no vieron ninguna etiqueta eligieron una bebida azucarada, al igual que el 53% de los que vieron la etiqueta que solo mencionaba las calorías.

Mientras que no hubo diferencias significativas en las compras entre los grupos que vieron solo la etiqueta con las calorías o que no vieron una etiqueta. 

"Las etiquetas de advertencia parecen ayudar en una forma en que las etiquetas con las calorías no lo hacen", dijo Roberto, profesora asistente de ética médica y políticas de la salud de la Facultad de Medicina Perelman de la Universidad de Pensilvania.

El estudio aparece en línea en la edición del 14 de enero de la revista Pediatrics.

Según Roberto, las bebidas azucaradas contienen hasta siete cucharaditas de azúcar por porción de 6.5 onzas (unos 192 mililitros), o casi el doble de la ingesta diaria recomendada de azúcar para los niños. Incluso las bebidas que los padres podrían considerar saludables, como las bebidas deportivas, podrían tener unos niveles altos de azúcar.

Alrededor del 65% de los niños de 2 a 11 años de edad consumen bebidas azucaradas a diario, dijeron los investigadores.
Los hallazgos del estudio tienen sentido, señaló Lona Sandon, dentista registrada y profesora asistente de nutrición clínica en el Centro Médico de la Universidad de Texas Southwestern, en Dallas. "Exactamente igual que vemos con los esfuerzos de salud pública por reducir el tabaquismo mediante etiquetas de advertencia, las etiquetas de advertencia sobre las bebidas azucaradas serán efectivas con algunos padres, pero no con todos", dijo.
Añadió que "según este estudio, parece que algunos harán caso a la información, pero alrededor del 40% siguieron eligiendo bebidas azucaradas en la investigación. Sigue siendo una cifra alta. No obstante, esto añade otra capa al hecho de educar e influir en los padres para intentar que elijan opciones más saludables para sus hijos".

"El problema será llevar algo como esto a una política", dijo Sandon.

Cambios 
 En California, el senado estatal está preparando leyes que harían que las etiquetas de advertencia fueran obligatorias en algunas bebidas azucaradas. Y el Consejo de la Ciudad de Baltimore ha propuesto una medida similar.

"No todas las investigaciones respaldan las afirmaciones sobre las etiquetas de advertencia usadas en este estudio", comentó Sandon. "La obesidad y la diabetes ocurren como resultado de varios factores que trabajan juntos, como la inactividad física, la comida rica en grasa y calorías, la predisposición genética, etc., no solo de las bebidas azucaradas".

El nuevo informe también aparece poco después de las más recientes recomendaciones dietéticas de Estados Unidos, publicadas la semana pasada. Las directrices actualizadas se dirigen específicamente a los azúcares añadidos, y exhortan a los estadounidenses a consumir menos del 10% de sus calorías diarias a partir de esos endulzantes.
La Asociación Americana de las Bebidas (American Beverage Association) revisó el estudio y emitió la siguiente declaración: "los consumidores desean información factual que les ayude a tomar decisiones informadas que sean adecuadas para ellos, y las compañías de bebidas estadounidenses ya proveen unas etiquetas claras con las calorías en la parte frontal de nuestros productos. Una etiqueta de advertencia que sugiera que las bebidas provocan de forma exclusiva afecciones complejas como la diabetes y la obesidad sería imprecisa y engañosa. Incluso los investigadores reconocen que las personas simplemente comprarían otros alimentos con azúcar que no tengan etiquetas".

La organización añadió que "con nuestra iniciativa 'Balance Calories' (equilibrar las calorías), estamos trabajando hacia una meta común de reducir las calorías en las bebidas de la dieta estadounidense".

Por otro lado, Sandon ofreció este consejo a los padres que tienen la esperanza de reducir el consumo de azúcar de sus hijos: "las bebidas de frutas no son iguales que los jugos de frutas, y el jugo de fruta no es igual que el jugo de fruta 100%. Elija jugo de fruta 100% en lugar de bebidas y jugos de frutas, porque éstos últimos tienen azúcares añadidos".
Y, añadió, "en cuanto a las bebidas deportivas, solo se necesitan cuando la actividad física dura más de 90 minutos. Si no está sudando y activo, probablemente no necesite una bebida deportiva".

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