Hoy por Hoy
Lunes 31 de Octubre de 2016

Por muchas más casas de horneros

Una simple imagen me llevó a escribir estas líneas, sobre el comportamiento de las personas y las aves. Me han admitido los trabajadores de edificios públicos o privados que le tienen declarada la guerra a las palomas, los horneros, los gorriones y otros animales que intenten anidar en las ventanas o interiores de las viviendas. La medida, lógica desde el punto de vista sanitario e higiénica, no debería -creo- ser tan extrema. Lo cierto es que los balcones, ventanales y otras aberturas se transforman en especies de arcos de fútbol por las redes que colocan.

Como si esto fuera poco, también con largas cañas rompen y tiran las casas de barro que existan en las propiedades horizontales.

En estos tiempos modernos, ¿por qué nos privamos de escuchar el trinar bello de las aves? Por qué rechazamos ver en esta sociedad poco apegada al trabajo cómo un hornero construye esforzadamente su casita de barro? Parece una tontería pero, cuando uno era niño, en la escuela nos hacían hacer un paralelismo entre las acciones laborales de los animales y los hombres. Desde la hormiga, pasando por una perra preñada, hasta el inocente hornero, por decir algunos ejemplos.

Digo todo esto porque me pareció destacable la decisión que tomaron las autoridades de la Secretaría de Medio Ambiente de la provincia, de proteger a costa de sancionar a quien tuviera la mala idea de destruir una casa de hornero, hoy compartida con un par de gorriones, que existe en la propia ventana de la funcionaria provincial Belén Esteves. Para algunos, mantenerla da un mal ejemplo, la sensación de poca limpieza, incluso de afectar la ventilación, porque la construcción obstruye la apertura normal del ventanal amplio del tercer piso que da hacia calle Laprida.

"Los vecinos del edificio –me decían– sabemos que está amaneciendo todos los días porque el trinar de los gorriones y horneros nos alegra todas las mañanas". Por eso decimos con todas las fuerzas, ojalá proliferen -sin afectar la modernidad- muchas más casas de horneros en Paraná.

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