La Provincia
Sábado 19 de Marzo de 2016

Por encargo de un funcionario de Turismo, iban a matar un diputado

Asombro. Un juez de Concordia detuvo a Iván Amaro tras conocerse un video donde se lo ve acordando el asesinato del diputado massista Alejandro Bahler. La Justicia busca determinar a sus cómplices y también las motivaciones  

Con sorpresa la dirigencia política provincial conoció entre la noche del jueves y ayer por la mañana la noticia de que la Justicia de Concordia había abortado un plan para asesinar al diputado provincial Alejandro Bahler. Y no es para menos. Aunque aún se desconocen los protagonistas del supuesto intento de asesinato (por encargo) y también las motivaciones, claramente se está ante un hecho inédito en la historia política entrerriana de las últimas décadas.
Si bien hubo homicidios con claras connotaciones políticas, como el del escribano Rubén Calero en Paraná, no se recuerda el caso de un crimen por encargo.
Bahler fue electo diputado en octubre de 2015 por el partido que llevaba a Sergio Massa como candidato presidencial y a Adrián Fuertes como candidato a gobernador. Antes había sido funcionario de Turismo durante dos gestiones del exgobernador Jorge Busti.

El jueves a la mañana Balher se presentó en los Tribunales de Concordia y le exhibió al fiscal Aníbal Lafourcade un video donde se observaba al dirigente gremial bancario y actual funcionario del Ministerio de Turismo provincial, Iván Amaro, acordando con dos personas los detalles para que lo mataran.

El video fue aportado por uno de los supuestos sicarios. Fue grabado con un teléfono celular por la persona que iba en el lugar del acompañante de Amaro mientras este conducía su auto por diferentes lugares de Concordia. Dura seis minutos y 55 segundos, y lo habría difundido uno de los potenciales sicarios por arrepentimiento o en venganza por no haber podido acordar un pago de la magnitud que los presuntos criminales pretendían. Ambas hipótesis fueron manejadas por Bahler, quien durante las últimas horas brindó una veintena de reportajes radiales y televisivos con la intención de que el caso tomara estado público.

Según contó el legislador -y luego lo ratificó el fiscal Lafourcade-, luego de presentarse en la Justicia, Bahler declaró durante unas cinco horas. Posteriormente se procedió a detener a Amaro -titular de la Asociación Bancaria de Concordia- cuando este se encontraba en la zona de la costanera de la Capital del citrus. Amaro no opuso resistencia y quedó preso. También se detuvo a otro hombre, Juan Lastiri, quien se desempeña en el hospital Felipe Heras de Concordia. Lastiri había sido mencionado en el video que sirvió como prueba. Luego recuperó la libertad.

Lafourcade -que contó con la asistencia de los fiscales Mario Guerrero y José Costa- informó de lo ocurrido al juez Dario Perroud, quien dispuso las detenciones. El fiscal de la causa entiende que la intención de asesinar a Bahler tiene relación directa con su condición de diputado.

Bahler, en declaraciones periodísticas, apuntó que Amaro le había dicho a los supuestos sicarios que el diputado que asumiría en reemplazo de Bahler,una vez que muriera, era “un amigo” y que eso les iba a permitir tener algunos contratos en la Cámara baja. Puntualmente, al momento de negociar el precio del trabajo (asesinato) se ve en el video a Amaro ofreciendo 100.000 pesos más un contrato para la esposa de un tal Martín, que es uno de los que iban a matar al legislador. También se escucha que uno de los que iban a cometer el asesinato le pide 3.000 pesos más para él y otros 3.000 para la otra persona para los gastos que demande acercarse a Bahler y “estudiarlo” para determinar, por ejemplo, si contaba con custodia. “Además tenemos que dejar algo en la casa. Yo estoy seco y este también anda para el culo”, explicó.

El fiscal Lafourcade dio a entender que las tareas de la Justicia apuntan a determinar quiénes son los sujetos que iban a cometer el crimen, ya que se los escucha, pero no se los observa en el video. Y también quién o quiénes son las personas “de Paraná” que habían encargado el asesinato, ya que Amaro da a entender que él era un intermediario.

Respecto de quién iba a asumir como diputado si Bahler moría, se trata del abogado nogoyaense Mariano Navarro, un joven militante justicialista que goza de aprecio y prestigio en su ciudad. Navarro se enteró de lo ocurrido ayer por la mañana, cuando atendió un llamado telefónico de una radio de Paraná en medio de una audiencia en Tribunales. Bahler acababa de decir al aire que quien iba a asumir en su lugar tendría responsabilidad en el caso. Navarro inicialmente reaccionó como si se tratara de una broma y luego se mostró asombrado, aunque prefirió no hacer declaraciones.

Bahler destacó que había recibido la solidaridad de todo el arco político provincial, aunque se encargó de aclarar que no le había atendido llamado del ministro de Turismo, Adrián Fuertes, quien es el jefe directo del detenido por el presunto encargo de un crimen. Las diferencias políticas entre Bahler y Fuertes eran conocidas hace tiempo. Fuertes emitió un comunicado solidarizándose con Bahler y echó del cargo en Turismo a Amaro.

“Profundamente católico”
Un dato que aportó Bahler sobre su relación con Amaro es que era mala, pero hace un par de semanas el instigador del crimen lo citó para tomar un café y conversar en un local céntrico de Concordia. Allí Amaro le habría explicado que era “profundamente católico” y que por eso se sentía mal estando distanciado de “un hermano” como era Bahler.

El diputado contó que Amaro le habló de varios dirigentes políticos que estaban enojados con él , y que se limitó a responderle que intentaba realizar su trabajo de legislador lo mejor posible, en beneficio de la gente. Amaro insistió en su condición de católico practicante y en la angustia que le provocaba estar distancia de su hermano, que por esa razón no podía mirar a los ojos “al Señor” cuando entraba a la Iglesia. La Justicia trabaja ahora para determinar si verdaderamente el plan de Amaro era que Bahler pudiera, muy pronto, encontrarse personalmente con “el Señor”.

El insólito video del acuerdo con los sicarios
Carlos Matteoda/De la Redacción de UNO
cmatteoda@uno.com.ar


Cuesta creer que en Entre Ríos exista gente capaz de mandar a matar a un legislador. Pero el video que aportó Bahler a la Justicia es contundente. Ello justifica el repudio generalizado y la solidaridad con el diputado y su familia.

Pero más allá de estos aspectos ‘indiscutibles’, hay elementos extraños en el caso. El instigador,Iván Amaro, subió a los supuestos sicarios a su auto detrás de la Municipalidad de Concordia, con la posibilidad de ser visto por mucha gente . No eran sicarios ‘profesionales’, por lo que se sabe; sino punterillos, mangueros de la política, que aceptaron el encargo.

Todo es tan lejano a lo que uno imagina como un crimen planificado que no puede obviarse la referencia. Uno de los sicarios le pide un contrato en Diputados o en otra área del Estado para su esposa. “Para no quedar tan a la vista”, aclara el hombre descartando que el empleo sea para él. Insólito, es obvio que su esposa también podría generar sospechas. Y como si esto fuera poco, Amaro les anticipa que cuando asuma el nuevo diputado -en el lugar del que ellos iban a ‘planchar’- por ahí ligaban un contrato en la Cámara baja.

Cuesta creer que un fulano que va a encargar un homicidio se deje filmar con un celular. “Eso no se puede hablar por teléfono ni a garrotazos”, dice el gremialista, pero no se aviva de que el que está a su lado lo está grabando con un teléfono.

En otra parte del video. Amaro les pregunta a los matadores si están dispuestos a cometer el delito. “Se puede, dijo Angeloz”, lanza recordando la frase de campaña del candidato presidencial radical como si estuviera charlando con un vecino.

En una parte, Amaro explica que en Paraná “están calientes” con Bahler pero no aporta más datos. “Este loco debe andar con custodia”, previene a los sicarios, pero estos le dicen que no. Entonces Amaro explica que no usa custodia porque “anda de amigo del Enrique para todos lados ”, en alusión a Cresto, intendente de Concordia.

Luego señala que tiene varios enemigos políticos. “Está peleado con Busti, y Busti lo quiere matar porque le cagó el bloque”, en referencia a la división de la bancada de diputados provinciales que Bahler generó apenas asumió. “Tiene enemigos por todos lados. También está peleado con el Adrián (Fuertes) , porque lo cagó en cuarto millón de pesos... a este le salió gratis la diputación, si no puso un peso, por eso lo quieren limpiar. Allá en Paraná están calentitos”, explica luego.

Uno supone que si las traiciones, y especialmente las agachadas económicas de la política provincial se definieran a los tiros, la mitad o más de la dirigencia provincial hubiera pasado a mejor vida.

El diálogo continúa y Amaro le dice a Juan (Lastiri) que vaya a pedirle una moneda para acercarse y ver si tiene custodia. “Hay 100.000 pesos para borrarlo a este loco. Si sirve, sirve; porque la parte interesada... asume otro diputado y ahí podemos cobrar otros pesitos de la Cámara”.

Luego sugiere actuar rápido para cargarle “el muerto” al polémico director del diario El Sol y extitular de la Codesal Luis Mazurier, a quien Bordet echó del cargo a raíz de las denuncias de Bahler. “Ahora que el loco tiene 10.000 enemigos tenemos que aprovechar. Con Mazurier, que saben que con Mazurier no se las va a llevar de arriba (...) ¿vos te creés que Mazurier no se va a cobrar esta vendetta, que lo echaron de la Codesal culpa de él?”, les explica Amaro a los supuestos sicarios.

Cuando ya transcurrieron cinco minutos y medio de la charla, insólitamente uno de los matadores le pregunta el nombre de la víctima, al que ya habían nombrado varias veces. “Al que hay que planchar es a Loquillo Bahler”, confirma Amaro. “Te aclaro que es íntimo del Enrique, no vayas a decir nada. Esto se va con Bahler”, agrega.

Ayer varios dirigentes del justicialismo cumplieron con llamar a Bahler para solidarizarse y expresarle su repudio a lo ocurrido. Nadie habló públicamente de otra cosa, pero a nivel de comentarios se habló mucho de la repercusión que el caso tendría en el ministro de Turismo y de la eventual continuidad de Fuertes en el cargo. También se habló del supuesto rol de Cresto, que sería quien le acercó el video a Bahler; y en general de aspectos de la interna del peronismo.

Obviamente se mencionó la llamativa impericia de Amaro para contratar asesinos a sueldo y de la frialdad con la que pautó el asesinato . Sin dudas es un caso en el que restan conocerse elementos e identidades fundamentales.
Un caso raro. Todo es muy raro, pero el video es real.

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