La Provincia
Sábado 10 de Enero de 2015

Por el verano hay más control sobre los choferes de ómnibus

En la Terminal de la ciudad de Paraná se realizan test de alcoholemia. Son para reforzar la seguridad vial en las rutas. Efectuaron unos 20 exámenes, sin resultados positivos. Las infracciones más comunes

El movimiento incesante de ómnibus de larga distancia despierta del letargo a la zona de la Cinco Esquinas, que en el comienzo del receso veraniego transforma su fisonomía. En los primeros días de enero una inquieta calma sumada al intenso calor la dejan inhabitada, y por lo general, los vehículos de alquiler y los coches de doble piso preparados para realizar viajes de largo aliento copan el escenario.

 

Esas estructuras metálicas que alguna vez estuvieron en el centro del debate por su supuesta inseguridad y también por la falta de descanso de los choferes vuelven a estar en la mira.

 

 En esta oportunidad la Comisión Nacional de Regulación del Transporte (CNRT), un organismo descentralizado que controla y fiscaliza el transporte terrestre de jurisdicción nacional, comenzó a realizar en la terminal de ómnibus de la capital entrerriana controles de alcoholemia a choferes de larga distancia. La medida que se puso en marcha el miércoles tuvo una buena recepción entre los pasajeros, que celebraron esta acción en favor de la seguridad vial.  El procedimiento, que también se puso en práctica en la capital santafesina, no arrojó ningún resultado positivo. Así lo informaron a UNO desde la delegación Paraná de la CNRT que funciona en la Terminal. “En dos días realizamos alrededor de 20 test de alcoholemia”, aseguró personal perteneciente al organismo. El operativo forma parte de las acciones encaradas por la CNRT durante la temporada estival, y si bien es cierto que en Paraná tuvo carácter sorpresivo, no encontró rechazo entre los trabajadores del sector. “Si los choferes se niegan se le labra una acta de infracción. Pero en este caso hubo colaboración de los empleados”, advirtieron desde la repartición.

 

 

Las infracciones más comunes

 


La tarea de control no solo se limita a verificar si el chofer conduce en condiciones aptas. En las inspecciones, que también comprenden al transporte de media distancia, se  controla el estado y la documentación de los vehículos, los elementos de seguridad, la velocidad de circulación permitida y las horas de descanso obligatorio. De acuerdo a la información proporcionada por la CNRT, las principales infracciones constatadas son los servicios no autorizados, gomas lisas, problemas con el funcionamiento de las luces, la falta de sujeción de matafuegos, asientos que no se repliegan, falta de cinturón de seguridad, parabrisas inutilizado y empresas que se niegan a brindar el pasaje gratuito a personas con discapacidad. “Por mes controlamos alrededor de 400 unidades, y en promedio entre el 10% y el 15% del parque automotor es infraccionado”, confirmaron.

 


Los inspectores se encargan de supervisar cada detalle del vehículo, y en caso de ser necesario la unidad “queda desafectada, vuelve al galpón de la empresa y hasta que no subsane el inconveniente no pude prestar el servicio”, informó la misma fuente.

 


Se debe tener en cuenta que el organismo divide a estas irregularidades en faltas mínimas y faltas graves. Las primeras no impiden la circulación del vehículo, como lo puede ser un parabrisas trizado. Constatada la infracción, el inspector labra un acta y puede continuar con el viaje. Cuando se trata de irregularidades mayores, como ausencia de elementos de seguridad obligatorios (matafuegos o cinturones de seguridad) se lo deja detenido hasta que subsane la falta o se reemplace con otro vehículo. En lo que respecta a servicios no autorizados, el personal de la CNRT explicó que “como las autorizaciones son por temporadas, algunas empresas se demoran en entregarlas y en ese trámite también están comprendidos los recorridos”. Para graficar el mecanismo utilizado cuando se presenta otra anomalía, como lo puede ser una goma lisa, en la repartición intervienen para garantizar la seguridad de los pasajeros. “Por ejemplo, algunas unidades no cuentan con el calibre necesario en sus cubiertas, entonces pedimos a las empresas que lo reparen”, señalaron.

 

“Tuvimos 15 reclamos en un mes contra empresas que se negaron a otorgar pasajes gratuitos para personas con discapacidad. Por lo general, tratamos de mediar para que se cumpla con este beneficio”, precisaron.

 

 

Valores de las multas

 


La gravedad de la sanción va de la mano con la magnitud de la infracción. Las multas se ubican en un rango que van de 5.000 a 50.000 pesos, aunque no se brindaron mayores precisiones en lo que concierne al valor de cada una de ellas según la infracción. Las autoridades de la dependencia destacaron la buena predisposición de las empresas de transporte “porque se han adecuado a la normativa” luego de enfrentar abultadas deudas debido a la acumulación de multas.

 


 La fuente consultada resaltó la intervención de la repartición en el conflicto que se desató por la denuncia de estudiantes ante la deficiencia en el servicio de transporte que une más ciudades de Paraná y Santa Fe. En esa oportunidad, el entredicho se suscitó porque tanto Etacer como Fluviales -las firmas cuestionadas- llevaban gente parada, cuando la normativa estipula lo contrario. Ante la consulta sobre el control referido al descanso obligatorio de los choferes, la CNRT admitió que es poco común detectar este tipo de anomalía, que se puede verificar a través de la libreta de horario de trabajo. “Es una infracción que desterramos, sobre todo por los exhaustivos controles pensados para que los choferes puedan tener un horario de descanso”, argumentaron.

 


Una de las obligaciones de las empresas es cumplir con los horarios de los recorridos. Muchas veces no se cumple con esta condición, porque se ha naturalizado que haya demoras, pero no tendría que ser así. Desde la CNRT explicaron que son contados los reclamos que se reciben este sentido, pero eso no quita que “los colectivos tengan algún tipo de impedimento en la ruta, algún evento azaroso, que le impida llegar al horario fijado de antemano”. Bajo esta lógica de prevención se pretende avanzar en medidas para llevar seguridad a los pasajeros y reducir el número de accidentes viales, sabiendo que la intensidad vehicular en las rutas aumenta en el verano.

 

 


Test a choferes


Desde el miércoles se realizan  test de alcoholemia a choferes en las terminales de ómnibus de Paraná y Santa Fe, en línea con una disposición de la Comisión Nacional de Regulación del Transporte para resguardar la seguridad de los pasajeros y de terceros que circulen por rutas argentinas. En dos días se efectuaron 20 controles, todos con resultado negativo, que continuarán hasta el final de la temporada estival.

 

 

 

Infracciones

 


De 400 unidades de larga y media distancia verificadas mensualmente, en la terminal de ómnibus de Paraná, el 15% presenta infracciones. Entre las más comunes se encuentran los servicios no autorizados, gomas lisas, problemas con el funcionamiento de las luces, la falta de sujeción de matafuegos, asientos que no se repliegan, falta de cinturón de seguridad, parabrisas inutilizado y empresas que se niegan a brindar el pasaje gratuito a personas con discapacidad.

 

 

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