Bordet
Martes 29 de Agosto de 2017

Desde lo político, Bordet no tiene razones para modificar su lista

El planteo de acceder a un lugar expectante hecho por Barreto no se ajusta a la carta orgánica del justicialismo, tal como lo ratificó la Junta Electoral. En el oficialismo entienden que la contención estuvo dada por la amplitud de la interna del 13

La integración de las listas que compitieron en las primarias surge como el primer paso que debe encarar el justicialismo entrerriano en el intento de revertir el resultado de las PASO, una derrota ante Cambiemos que surge de comparar los caudales electorales de cada fuerza.
Si bien varios de los referentes de las nueve listas derrotadas han manifestado su apoyo a la nómina impulsada por el gobernador Gustavo Bordet, las miradas están puestas en el candidato Jorge Barreto, quien con la Lista 10 consiguió 50.948 votos.
El fin de semana, al término de un plenario en Concepción del Uruguay, el actual diputado nacional Barreto reclamó ser sumado a la lista oficialista en un lugar expectante; situación que no surge de la reglamentación vigente, es decir la carta orgánica del justicialismo, que se tomó para el Frente Justicialista Somos Entre Ríos.

¿Qué dice la carta orgánica?
Básicamente señala que en el caso de la elección de candidatos a diputados nacionales "la lista que resulte triunfante se adjudicará la mayoría de los cargos titulares e igual número de suplentes", con lo que a la Lista 2 le tocan, de entrada, los tres primeros lugares titulares y los dos primeros lugares de los suplentes. "Los restantes lugares serán adjudicados por el sistema proporcional D'Hont entre las listas que hubieran alcanzado un mínimo del 10% de los votos emitidos válidos". Allí entra en la discusión la lista de Barreto, que logró el 15,37%. La lista ganadora tuvo el 62,31%. El 22% restante se distribuyó entre las otras ocho listas.
Para distribuir el resto de los lugares por el sistema D'Hont la lista ganadora participará "de la misma cantidad de votos que exceda la simple pluralidad de sufragios", es decir aquellos votos por los que superó al que salió segundo. De este modo, la lista 2 participa con 155.703; y la lista 10, con sus 50.948. El cálculo es sencillo y la lista de Barreto no accede siquiera al lugar del suplente, ya que los cocientes del oficialismo resultantes de dividir por uno, dos y tres los 155.703 votos, resultan: 155.703; 77.851,5 y 51.901. Así lo confirmó ayer una resolución de la Junta Electoral de esa coalición.
Obviamente que el quinto lugar de los titulares o el tercero de los suplentes no son cargos "expectantes". Y podría discutirse incluso si el cuarto lugar, lo que se valorará en función del resultado del 22 de octubre. No es lo mismo quedar cuarto de una lista de tres ganadores, que en 2019 podrían buscar otros destino electoral; que cuarto de una lista en la que entraron los dos primeros producto de una derrota en una elección polarizada; o de una distribución donde una tercera fuerza logró una banca.

Desde lo político
Desde el punto de vista político el costo que representaría para el gobernador Gustavo Bordet permitir un acuerdo que viole lo establecido en la carta orgánica supera los beneficios de hacerlo, a entender del oficialismo. Incluir a Barreto en el cuarto lugar resultaría muy dificultoso de explicar, ya que no se ajusta a ningún dibujo respecto del resultado electoral; y desde el punto de vista del justicialismo implicaría desplazar a otra actual legisladora (Carolina Gaillard) también identificada con el kirchnerismo, como el santaelenense. Igualmente la decisión podría ser cuestionada judicialmente por los otros candidatos.
Los otros cargos posibles (fuera del cuarto) no son expectantes y la inclusión en uno de ellos del primer candidato de la lista 10 respondería casi a una cuestión de reconocimiento personal, pero sin chance alguna de alcanzar una banca.
En el oficialismo provincial explican que el respeto a lo consignado en la carta orgánica para la eventual integración de la minoría (lo que no resulta posible en este caso) es coherente con el mismo espíritu de amplitud que se priorizó al permitir la más amplía participación de todos quienes quisieran ser candidatos. "Respetamos a rajatabla la voluntad de cada afiliado que quiso postularse. Y ahora debe respetarse la carta orgánica del justicialismo que, hasta que sea modificada, es la expresión de la voluntad de todos los peronistas", apuntó uno de los dirigentes que trajina habitualmente con los trámites electorales.
En síntesis, si el argumento del reclamo de un lugar expectante para Barreto es la contención política, se entiende que la contención estuvo dada antes de las primarias por la amplia participación de todas las listas dentro de la interna justicialista. Y que esa contención está dada después de las primarias en el objetivo principal del triunfo del Frente Justicialista Entrerriano, propósito que a la vez contiene lo que pudieron ser diferentes intenciones de las distintas listas, ya sea el fortalecimiento del justicialismo provincia, la derrota del macrismo, o robustecer de determinados sectores (por caso, el kirchnerismo).
"Si la cuestión hubiera pasado por repartir cargos o candidaturas, lo hubiéramos hecho antes de las primarias, para evitar la interna. Pero no era ese el objetivo, sino fortalecernos para luego unirnos de acuerdo al mandato de las urnas", resumió la misma fuente .

Para frenar a Macri
No escapa a las consideraciones que se escuchan en cercanías de la lista ganadora el hecho de que la expresidenta Cristina Fernández (la referencia de Barreto, obviamente) impulsa una convocatoria a la unidad del justicialismo, de las fuerzas aliadas y de los sectores afines tras la intención de derrotar electoralmente al Presidente Mauricio Macri, y de esta forma ponerle freno a las políticas excluyentes y al ajuste económico que perjudica a la mayoría del pueblo argentino, según sostiene.

Comentarios