Colonia Avellaneda
Jueves 31 de Agosto de 2017

Un policía sancionado por difundir el video de una joven ahorcada

La investigación interna llegó al uniformado de 25 años, quién admitió el grave error de filmar la penosa imagen en Colonia Avellaneda. Si bien no es un delito, recibirá una sanción de 15 días de arresto.

Aun existe el malestar en la población de Colonia Avellaneda por la difusión de una video con las imágenes de una piba que decidió quitarse la vida. El repudio fue generalizado, lo mismo que la reacción de la policía y la Justicia para tratar de establecer quién fue el responsable de la acción.


El 24 de julio en horas de la tarde fue encontrada sin vida pendiendo de una soga atada a un árbol la joven de 18 años Solange Beade quien se encontraba desaparecida desde el lunes 23. La policía había comenzado rastrillajes con perros en cercanía a su domicilio en la localidad de Colonia Avellaneda.

Con posterioridad, la autopsia determinó que se trató de una autodeterminación y de esa manera se despejaron todas las dudas. El dolor de la familia era entendible, lo mismo que el acompañamiento de la comunidad.


Sin embargo, a las pocas horas de la localización sin vida de la muchacha, en las redes sociales comenzó a viralizarse un video de pocos segundos en el cuál se apreciaba claramente a la víctima sin vida, a personal policial custodiando el lugar y los peritos trabajando.


Ante esto, el procurador Jorge García ordenó que se investigara hasta las últimas consecuencias con el fin de llegar a determinar al responsable.


Desde un primer momento se sospechó del personal policial que estaba de custodia, como de tres testigos que estuvieron en el lugar para dar fe del trabajo policial y judicial.


En medio del malestar de la familia y de buena parte de la comunidad, el propio jefe departamental de Policía de Paraná, Marcos Antoniow confirmaba que iba a encabezar la investigación para dar con la persona que tuvo la desafortunada idea del filmar el cuerpo.


Desde la Fiscalía se les hizo saber a las autoridades policiales que la difusión de ese video no constituía un delito, pero si se descubría que el autor era un policía, podría ser pasible de una sanción interna administrativa severa.


"Por mi mujer"

Por descarte se llegó a un par de sospechosos y ante la propia investigación, un policía de 24 años, suboficial que vive en San Benito, admitió haber sido la persona que sacó el celular de su bolsillo, y ante el pedido de su esposa, grabó a la víctima pendiendo de la soga. Le envió el video a la mujer, y esta a otra familiar. A los pocos minutos las imágenes estaban dando vuelta en las redes sociales. Un espanto por donde se lo mire.


UNO conoció hoy que desde la Jefatura de Paraná, se inició la información sumaria con testimonios y pruebas directas que llevarán a determinar una sanción de entre 10 a 15 días de arresto administrativo al policía.


Además, se notificó de la medida a la Procuración y se informó de la investigación la familia de la joven.


La falta interna se tomó porque en los últimos meses, la Jefatura Provincia emitió una resolución que da cuenta de limitaciones y restricciones al personal policial a tomar fotos o grabar videos, a no ser que sean expresamente autorizados, o bien correspondan a los organismos encargados de recolectar pruebas o pericias.


El primer reto

El 29 de mayo fue ubicada en la zona aledaña a la balsa de Villa Urquiza una avioneta con 317 kilos de marihuana. La Policía Federal tenía la información de la llegada de la aeronave desde Paraguay. Esto terminó por desbaratar la banda de Daniel Tavi Celis en Paraná.

El lunar del operativo, fue la difusión de varias fotos del operativo, con los detenidos en el medio del procedimiento. El enojo del juez federal Leandro Ríos, era evidente, ya que había ordenado a todos los policías no informar o difundir nada. Sin embargo a los pocos minutos en las redes sociales ya había imágenes. Esto llevó a que entre dos o tres personas escaparan y se estuviera muy cerca que otras dos estuvieran a punto de fugarse.

El juez federal dispuso el secuestro de todos los celulares de los uniformados de la Policía de Entre Ríos, incluso de los jefes. La investigación sigue, pero se está muy cerca de detectar al hombre de la fuerza de seguridad provincial que no tuvo reparo en sacar las fotos, pese a la orden judicial. Ahora se busca saber si lo hizo por sentirse una especie de periodista, o porque podría haber estado ayudando a la banda narco.

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