Accidente fatal
Lunes 05 de Junio de 2017

Se cumplen tres años de la muerte de Juan Manuel ¿Cómo es la vida de Díaz en el penal?

La mamá del pequeño arregló en la tarde del lunes la placa que lo recuerda en la puerta de la escuela Del Centenario. El culpable de la tragedia podría ser beneficiado por las leyes que incentivan el estudio.

Mañana será un día muy difícil para Silvina García y Alejandro Zurbano Martínez, los padres del chiquito de seis años que murió luego de ser atropellado por Silvio Ramón Díaz.

Este martes se cumplen tres años de la tragedia que empañó a Paraná por todo lo que sucedió esa mañana: un conductor borracho y drogado manejando un auto a 134 kilómetros por hora pasando por la puerta de una escuela.

Como se sabe, la Justicia condenó a la pena a 8 años y 4 meses de prisión a Silvio Ramón Díaz, por los delitos de "homicidio simple y tentativa de homicidio, en concurso ideal", impuesta por la Cámara del Crimen de Paraná el 6 de abril del 2015.


En aquel juicio abreviado, Díaz fue sentenciado por atropellar y causar la muerte de Juan Manuel Martínez Zurbano, de 6 años de edad, el 6 de junio de 2014 frente a la Escuela Nº 1 "Del Centenario".

En esa ocasión también chocó e hirió al hermano de la víctima, de 11 años.

En medio del dolor, los familiares acondicionaron este lunes por la tarde la placa recordatoria colocada en el frente de la escuela.


Mañana martes habrá actividades en la escuela para homenajear a la pequeña víctima y además tratarán conceptos de seguridad vial.

Silvio Díaz. Foto UNO/Diego Arias
Silvio Díaz. Foto UNO/Diego Arias
Silvio Díaz. Foto UNO/Diego Arias


¿Y Díaz?

El condenado admitió la culpabilidad. En el escrito del acuerdo de juicio abreviado, quedó en claro que el 6 de junio de 2014, a primera hora de la mañana, en el horario en que los alumnos de la Escuela Del Centenario de Paraná ingresan a clases, Díaz viajaba en auto por avenida Alameda de la Federación a una velocidad superior a los 134 kilómetros por hora, en estado de ebriedad y después de haber consumido cocaína, pasando varios semáforos en rojo (principalmente, el de la intersección con calle Santiago del Estero).

También se convino que en esa trayectoria antireglamentaria, al llegar frente al colegio, el rodado se cruzó de carril, pese a la existencia de una doble línea amarilla.


Esquivó vehículos y terminó embistiendo a otros estacionados en doble fila, hasta impactar contra el cuerpo de Juan Manuel, al que mató. También ocasionando heridas gravísimas en su hermano, como así también, lastimaduras de importancia en otra persona que se encontraba en el lugar.

En cuanto a la calificación legal (el encuadre del hecho dentro del dolo eventual, y no en el terreno de la culpa, como generalmente sucede), en el acuerdo quedó claro que Díaz cometió un "injusto altamente disvalioso", porque "conocía el riesgo concreto para la vida de los demás que generaba con su conducta. Sabía el peligro que generaba y los posibles resultados, pero le resultaron indiferentes".


Fiscalía y Defensa tuvieron en cuenta que el imputado "se puso al volante sabiendo que estaba ebrio y drogado con una "indiferencia absoluta frente a los bienes jurídicos más valiosos de los demás ciudadanos".

Como atenuantes se mencionan en el escrito de pedido de juicio abreviado, la falta de antecedentes penales computables de Díaz, y su actitud de reconocimiento del hecho y asunción de su responsabilidad.

Hoy Silvio Díaz aprovecha al máximo sus días en el penal de Paraná. Desde que quedó preso se fijo -con mucha inteligencia- no tener problemas con nadie, no cometer actos de indisciplina, y por sobre todo tratar de estudiar y capacitarse en todo lo que se puede.


Silvio Díaz. Foto UNO/Diego Arias
Silvio Díaz. Foto UNO/Diego Arias
Silvio Díaz. Foto UNO/Diego Arias


Estudiar y capacitarse

De esta manera, UNO conoció que Díaz tiene buena conducta y en el 2016, tuvo un alto rendimiento educativo dentro del penal. De esa manera aprobó varios cursos, entre ellos el Taller de Comunicación y Radio; un curso de Emprendedorismo; de Asistente en armado de computadoras; operador de Computadoras; un curso de Música; y los talleres de Ética y Derechos Humanos brindados dentro de la cárcel por la Facultad de Humanidades.

Con este panorama, se estableció que, sin haber efectuado los cursos, él ya estaría en condiciones de gozar de las salidas familiares en agosto del 2018, pero al constatarse el aprovechamiento dentro del penal de la oferta educativa, se aplicaría el artículo 557 de la ley de Ejecución de Penas que establece incentivos y acortamientos de las penas.

De tal forma, hoy estaría en condiciones de lograr una reducción de, al menos, 10 meses de prisión, por lo que si no existe algún imponderable, Silvio Ramón Díaz estaría gozando la posibilidad de pedir las primeras salidas de la cárcel en octubre de este año.


Para ello deberá contar, primero con el visto bueno del Servicio Penitenciario Penal y luego del Juzgado de Ejecución de Penas de esta capital.

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