Juicio por homicidio
Viernes 16 de Junio de 2017

"Me tenían podrido", dijo el asesino de los dos hermanastros

Al ser detenido el 31 de enero de 2014, José Zárate dijo que los que mató en el barrio Itatí lo "relajaban". Como él murió hace un tiempo, juzgan a Cristian Moreyra, acusado de ser cómplice por conducir el auto en el que iba el autor

"No se porqué pasó lo que pasó", dijo ayer Oscar Buchet, el padre de las víctimas del doble homicidio ocurrido en el barrio Itatí a principios de 2014. El hombre se sentó frente al tribunal para declarar como testigo en el juicio a uno de los acusados de participar en el crimen, Cristian Moreyra. El imputado manejaba el auto en el que iba junto al asesino, José Zárate, quien falleció hace un tiempo. En el debate se intenta esclarecer si Moreyra sabía o no la intención de su acompañante y por lo tanto si participó del plan.

Eduardo Barreto, de 19 años, y Braian Alfredo Buchet, de 9, eran hermanastros. En la mañana del 31 de enero de 2014 habían salido en un carro a vender huevos cuando se cruzaron con Zárate, quien los mató a balazos.

El trasfondo del doble homicidio es un enfrentamiento que había entre la familia de las víctimas y otra familia de apellido Romero, quienes eran amigos de Zárate. Pero, al parecer, el móvil del ataque mortal podría haber sido otra cosa: un arranque irracional del hombre contra las víctimas por inconvenientes que había tenido días atrás.


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Ayer declaró como testigo el oficial de la Policía Carlos Schmunk, quien era en ese entonces segundo jefe de la División Homicidios. Recordó que, cuando se enteró del hecho aquella mañana, acudió al hospital San Roque, donde supo que habían llevado a una de las víctimas pero que ingresó fallecida. Luego fue a calle El Guarán, donde estaba la otra víctima arriba del carro. Todos decían que el autor era un tal Pelado que estaba con salidas socio laborales de la cárcel. Cuando lograron identificar a Zárate, fueron a la casa del hombre donde realizaba las tareas laborales, de apellido Silboldi, quien se encontraba con libertad condicional por otra causa, en el barrio Paraná XVI. Al llegar a ese domicilio, Schmunk observó que el sospechoso del doble homicidio estaba con un bolso a punto de escapar, pero logró reducirlo.

En ese momento, recordó el comisario, "se lo notaba frío". Zárate confesó: "Me tenían podrido, me vivían relajando y me rompieron el vidrio del auto". Schmunk agregó: "Cuando le dijimos que habían muerto los dos, tampoco se lo notó arrepentido".

El oficial afirmó que cuando supieron que el que conducía el auto del que se bajó Zárate a matar era Moreyra, fueron hasta la casa y no estaba. Al padre del acusado, que es policía, se lo notaba muy enojado, como al resto de la familia, por lo que había pasado. Y al llegar el joven a la vivienda, recibió el reproche pero él se defendió: "Me dijo que lo llevara a comprar un repuesto, no sabía lo que iba a hacer".

En la investigación sobre el posible móvil del ataque, Schmunk dijo que "los hermanastros habían tenido problemas con Zárate porque supuestamente le rompieron el parabrisas del auto, otro motivo no se conoció".


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"Le pido justicia a Dios"



Buchet es el padre de Brian y padrastro de Eduardo, porque lo crió desde chico. El hombre contó que el día del homicidio estaba en su casa recuperándose de una herida de bala que recibió unos días atrás en la espalda, por la cual culparon a un joven de la familia Romero. Por eso sus hijos habían tenido que salir a vender huevos esa mañana en el carro con el caballo, que aún tiene en su casa.

"Eduardo no tenía problemas con nadie, no sé porqué pasó lo que pasó", aseguró. Y afirmó que el hecho por el cual poco antes él había resultado herido no tiene nada que ver con esto: "Ni idea lo que pasó, no me lo puedo sacar de la cabeza. Le pido justicia a Dios", dijo Buchet.

Por otro lado, una joven de apellido Sánchez declaró que estaba en la casa donde se encontraban Zárate y Moreyra minutos antes del homicidio. La testigo afirmó que el Pelado iba a ir a comprar el repuesto del parabrisas del auto, y que al salir le dijo al otro muchacho: "Dale Gordito acompañame".


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El mensaje de Barrientos


Aunque nunca se pudo comprobar en la causa, una de las víctimas, Eduardo Buchet, había dicho que Gustavo Petaco Barrietos (jefe de la Barra Fuerte de Patronato y del barrio Municipal) le había enviado un mensaje de texto desde la cárcel, en el cual le pedía que cortara con la bronca con el Pelado, por Zárate. Un amigo de la víctima que declaró ayer en el juicio como testigo lo recordó como un comentario, pero nunca supo si era cierto. Lo mismo refirió el padre, Oscar Buchet, cuando le preguntaron acerca de ese presunto mensaje, a lo que respondió: "Mi hijo me comentó que Petaco le mandó a decir que la corte, que se iba a terminar todo, pero no sé si lo dijo a la chacota". Luego, el hombre aclaró que su hijastro "andaba bien en ese tiempo (con Barrientos), me dijo el gurí que iban a la casa de la tía".

Este mensaje podría evidenciar que existía un conflicto previo con Zárate que habría motivado su ataque mortal contra las víctimas.

Lo que no dejó dudas ayer en el juicio es el miedo de los testigos cada vez que se mencionaba a Barrientos, y su insistencia en que no sabían de qué se trataba.

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