Madrugada de terror
Martes 23 de Mayo de 2017

Las víctimas cortadas con el bisturí analizan demandar al boliche

Por la falta de seguridad y de medidas sanitarias es que estarían dispuestos a denunciar al local nocturno donde sufrieron el ataque por parte de la joven estudiante de evisceración.

Las tres víctimas de la estudiante de evisceración que las lesionó con un bisturí en el interior de un boliche bailable de Paraná, no sólo van con su enojo judicial contra la autora del hecho, sino que que además le apuntarían al propio local nocturno por las falencias detectadas.

UNO dialogó con dos de las víctimas, quienes admitieron estar reuniéndose con el objetivo de sumar los esfuerzos para que la causa judicial llegue hasta las últimas consecuencias.
Solo resta acordar con la tercera víctima, un hombre que vive en calle Los Yaros para definir la misma estrategia. De esta manera, van a consensuar el o los letrados que los asistirán en la causa que lleva adelante el fiscal Cristián Giunta.

En esa dirección, también quieren estar al tanto de los resultados de las pericias psiquiátricas que le están practicando a la joven de 24 años - oriunda de Nogoyá, y estudiante de evisceración-, en su internación obligatoria en el hospital escuela de Salud Mental Antonio Roballos.
Los lesionados, con profundos cortes en los brazos y otras partes del cuerpo, en el incidente registrado el sábado pasado, no estarían dispuestos a que la joven pueda ser declarada inimputable y de esa manera esquivar el reclamo judicial.


UNO conoció que están evaluando entablar una demanda judicial al local bailable donde se registró el ataque sanguinario. "Cuándo esta persona me cortó en el brazo emanaba mucha sangre y un amigo me llevó al baño, ahí le pedimos a la gente de seguridad que nos proveyeran de gasas u otros elementos para la primera emergencia sanitaria, pero nos confirmaron que no tenían nada. Nos dieron un rollo de papel higiénico para que hiciéramos lo que pudiéramos hasta que llegara la ambulancia", reseñó a UNO Carina Retamar.
La mujer de 42 años que trabaja de operadora en una remisera indicó: "Nosotros pagamos la entrada para que mínimamente nos contengan, al menos con un botiquín de primeros auxilios. Pero no tenían nada y por eso un amigo se tuvo que sacar la remera y apretar el profundo corte".
Otro punto que evalúan las tres víctimas, es que hubo negligencia y poca profesionalidad en el control de seguridad: "ingresó dentro del boliche una mujer, nada más y nada menos que, con un bisturí. De esta manera podría haber llevado un arma de fuego, un cuchillo", referenció para marcar: "A mí me agarró el brazo, pero pudo haber sido el cuello, la cara; también había niños en el recital, por lo que esto estuvo muy cerca de ser una tragedia".
Por todo esto es que consensuarán la posible demanda al boliche de calle Güemes, ya que no solo que no tenían los elementos de emergencia, o un protocolo de seguridad, sino que además, "se borraron, sin siquiera preguntar con posterioridad qué necesitaban en el hospital o con posterioridad para el tratamiento médico o la compra de los costosos medicamentos".

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