Homicidio
Miércoles 26 de Julio de 2017

Juzgan a un joven por matar a su amigo durante una broma

Sebastián Espinoza falleció por un escopetazo en Santa Elena. Hugo Rivero relató el episodio

Sebastián Espinosa tenía 24 años cuando encontró la muerte en un hecho que está siendo ventilado en los Tribunales de la cuidad de Paraná. El joven murió de un escopetazo efectuado por un amigo, en lo que habría sido una broma, según la hipótesis principal del hecho, en la madrugada del 4 de mayo de 2015, en una estación de servicios de la localidad de Santa Elena. Por el hecho, juzgan a Hugo Alejandro Rivero, de 27 años.

La víctima había ido con unos amigos a la estación Nueva Rhasa, en avenida Perón y Tratado del Pilar, para hacer una carga virtual en su celular. El kiosco era atendido por un amigo y Sebastián le hizo una broma habitual, una especie de "amenaza", y Rivero le apuntó, también en el mismo sentido, con una escopeta que tenía debajo del mostrador. Al manipularla, se disparó y lesionó en el abdomen a su amigo.Ayer, en la primera jornada del juicio oral y público, Rivero declaró ante el tribunal. El joven relató que tenía el arma guardada porque se la había dejado su padre y debía llevarla a su casa luego de trabajar. En medio de la broma con su amigo, abrió la escopeta y al cerrar el caño se la pasaba a Sebastián, pero se resbaló y accidentalmente la gatilló. El proyectil impactó a muy corta distancia en su amigo.

Notablemente angustiado, Rivero contó que intentó reanimarlo, pero a los pocos minutos Sebastián falleció. Incluso, cuando llegó la Policía les dijo a los uniformados: "Llévenme preso, maté a mi amigo". Con las declaraciones de testigos presenciales y los peritos que intervinieron en la causa, el tribunal integrado por Alejandro Grippo, José María Chemez y Cristina Van Dembroucke decidirá qué sanción le corresponde a Rivero.

El representante del Ministerio Público Fiscal es Facundo Barbosa, el abogado defensor del imputado es César Jaime y el querellante, que representa los intereses de la familia de la víctima, Roberto Alsina.

Rivero es acusado por el delito de Homicidio culposo agravado, que tiene una pena de entre dos y cinco años de prisión. Pero la querella buscará que la calificación legal del hecho sea más severa, de Homicidio simple con dolo eventual, cuya escala penal va de ocho a 25 años de prisión. El debate continuará hoy con las declaraciones de más testigos, y se espera la instancia de los alegatos, donde se escucharán los distintos pedidos de pena de la acusación pública y particular.


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