Narcotráfico
Martes 02 de Mayo de 2017

Juicio a banda narco: Policía acusó a Núñez de filtrar datos de allanamientos

Hoy continúo el juicio contra 15 personas acusadas de integrar una supuesta banda narco, entre las cuales hay cuatro integrantes de fuerzas de seguridad.

Avanzó en la mañana de este martes, en el Tribunal Oral Federal de la ciudad de Paraná, la quinta jornada del juicio que se sigue a 15 personas acusadas por Asociación ilícita, de las cuales cuatro son integrantes de las fuerzas de seguridad. Están acusados de integrar una banda narco que opera en la costa del río Uruguay.

El tribunal integrado por Lilia Carnero (presidenta), Roberto López Arango y Noemí Berros escucharon hoy a un oficial de inteligencia quien cree que el exdirector de Operaciones de Toxicología "hizo caer un procedimiento a la casa de Claudia Bernal".


Por primera Núñez fue señalado por un colega de la policía entrerriana, ya que los anteriores testigos no habían tejido sospechas sobre el acusado.


En la jornada de este martes también declararon otros cuatro testigos, dos civiles y dos policías. Todos se refirieron a los allanamientos realizados.


Por la acusación, están el fiscal general José Ignacio Candioti y Leandro Ardoy, en tanto que los

defensores son Mario Franchi (oficial), Juan José Buktenica, Francisco Azcué, Rafael Briceño, Juan Pablo Temón y José Peluffo.


Ampliaremos

Megacausa
La megacausa, que supo llamarse públicamente como de "los narcopolicías", tuvo su comienzo en 2013, cuando un hombre fue detenido por la Prefectura a la vera del río Uruguay en la costanera de la ciudad de Colón, a punto de bajar una lancha con unos 40 kilos de cocaína para exportar al país oriental. Según esta investigación, llevada adelante por la División Toxicología de la Policía de Colón, el detenido de apellido Caliero era concuñado de otro hombre a quien estaban siguiendo: Javier Caire, quien a su vez había sido antes dueño del Fiat Duna que remolcaba la lancha para hacer el contrabando.

Así comenzó una serie de intervenciones telefónicas con interminables horas de escuchas, que habrían permitido vincular a Caire con otro nombre de peso en el ambiente narco: Mario González, conocido como El Gordo, quien estaba prófugo de la Justicia Federal y vivía en Buenos Aires. Estos dos fueron señalados como los jefes de una organización que llevaba la cocaína desde la capital del país hacia Concepción del Uruguay y Concordia, donde otros la almacenaban, distribuían y comercializaban. A su vez, la perdurabilidad del negocio a través de los años se la adjudican a la corrupción de integrantes de fuerza de seguridad: Mario Núñez, jefe de Operaciones de la Dirección Toxicología de la Policía entrerriana; Sergio García y José María Gómez, de la subdelegación Concordia de la Policía Federal y Carlos Acosta, de la Gendarmería Nacional. Según la Fiscalía, los contactos telefónicos de González con ellos evidencia la protección en cuanto a prevenirlos ante procedimientos e investigaciones en curso, a cambio de dinero. Sin embargo, los uniformados aseguran que no sabían de quiénes se trataban los que llamaban y que eran sus informantes para determinadas pesquisas.

Más abajo en la organización, según la imputación, aparecen el padre de Caire a quien acusan de almacenar la droga en su distribuidora de helados; la mujer de González como su mano derecha y en el reparto en Concordia; más parientes de unos y otros dedicados al transporte, la distribución, la guarda y la venta al menudeo.

De los 15 acusados, están detenido seis: los dos presuntos jefes, los policías y el gendarme. Pero González logró recientemente el arresto domiciliario, ya que padece complicaciones por diabetes que no puede sobrellevar en una unidad penal. El Gordo ya tiene una condena por venta de drogas en Concordia: el año pasado lo sentenciaron a cuatro año y medio de prisión por una causa de 2006 por la que estuvo prófugo ocho años.

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