Doble femicidio
Miércoles 07 de Junio de 2017

Harán estudios a femicida para descartar el daño neurológico

Es el último paso que dará la Fiscalía antes de enviar a juicio a Orlando Ojeda, el asesino de Romina Ibarra y Lidia Milessi en Paraná

El legajo de la investigación penal preparatoria del doble femicidio de Romina Ibarra y Lidia Milessi ocurrido en noviembre de 2016 en Paraná contiene casi todas las pruebas de los hechos que conmocionaron a la ciudad. Pero antes de enviar la causa a juicio, la Fiscalía quiere sumarle una evidencia más, para descartar una posible coartada del imputado Orlando Ojeda. Se trata de estudios neurológicos en los que buscarán probar que el hombre de 46 años es consciente de sus actos y como tal puede ser juzgado.

El fiscal Juan Francisco Ramírez Montrull ordenará practicar tres estudios que permitirán detectar si Ojeda presenta o no algún daño neurológico. Se trata de una tomografía computada, un electroencefalograma y una resonancia magnética. En los mismos, los profesionales que realzarán los respectivos informes periciales serán determinantes al respecto.


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Lidia Milessi
Lidia Milessi


Esto posibilitará esclarecer si Ojeda está en condiciones de ser sometido a un juicio. Si bien ya constan en el legajo las pericias psicológicas y psiquiátricas cuyas conclusiones son contundentes acerca de la capacidad mental del exintegrante de la Prefectura Naval Argentina, la acusación pública quiere reforzar esta prueba con los diagnósticos por imagen de la actividad neurológica.

Además, consideran que esto resulta necesario teniendo en cuenta que la incapacidad de Ojeda sería una de las únicas estrategias que podría utilizar la defensa para lograr evitar una condena que lo llevaría a la prisión perpetua.


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Romina Ibarra 
Romina Ibarra


Incluso se supo que en una de las entrevistas con un profesional del cuerpo de psicólogos del Superior Tribunal de Justicia, el asesino habría intentado simular que estaba perdido, como si no supiera el motivo por el cual está preso o lo llevaban a practicar tal pericia.

Una maniobra similar utilizó el psiquiatra Hugo Leimann Patt cuando fue juzgado por el asesinato de su esposa, María Alejandra Inchauspe, en Chajarí. El hombre se mostró desorientado en tiempo y lugar, y la defensa realizó planteos de incapacidad procesal para afrontar una acusación y poder defenderse, ya que ni siquiera la abogada que lo asistió pudo tener contacto verbal con el acusado. Sin embargo, el tribunal consideró que se trataba de una actuación, en base a estudios neurológicos (que databan de un año atrás), y lo condenó a prisión perpetua.


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Orlando Ojeda 
Orlando Ojeda



En el caso de Ojeda, nunca se constató ni siquiera una lesión en el imputado, por lo cual esta estrategia no llegaría a ningún lado. Quedará como trabajo principal para los defensores, tratar de derribar los agravantes al delito de homicidio para esquivar la máxima pena.

La autoría del hecho por parte del exprefecto no está en discusión, ni tampoco el hombre planeó no ser descubierto. Aquella noche del 5 de noviembre de 2016 fue a la casa de su expareja, Romina Ibarra, en el barrio Mosconi, y la mató a balazos. Cuando salía de la vivienda, le disparó a un vecino que acudía a ayudarla. Manejó su moto hasta el barrio Los Gobernadores, entró a la casa de calle Medus y Antelo, y le disparó en la cabeza a su exesposa, Lidia Milessi. Luego fue a su casa, en Bajada Grande. La Policía ya estaba advertida por un llamado al 911 tras el primer hecho. Cuando lo buscaron, Ojeda no opuso resistencia y entregó su arma reglamentaria con el que perpetró los dos crímenes.


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Romina Ibarra y Lidia Milessi
Romina Ibarra y Lidia Milessi


Cuando fue detenido, durmió toda la noche en la Alcaidía, sin que pareciera sentirse culpable y consciente de lo que había hecho.

Cuando estén finalizadas las pericias solicitadas, el fiscal pedirá al Juzgado de Garantías la elevación de la causa a juicio oral y público. Considera que ya estarán todas las pruebas producidas para ir al debate a presentar los hechos y pedir la perpetua para el femicida.



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Orlando Ojeda  
Orlando Ojeda



La voz de los testigos


Los testigos no son abundantes, pero fundamentales. Durante la investigación han declarado en la Fiscalía aquellos que han observado a Ojeda ingresar al domicilio de Romina Ibarra, escuchado los disparos y luego salir de la casa, para atacar a un vecino de un tiro. Y también aquellos que han visto la secuencia similar en la vivienda de Lidia Milessi. Los hijos de las víctimas, testigos presenciales de los homicidios de sus madres, no quisieron declarar y se respetó su decisión.



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