Armas nucleares
Martes 30 de Mayo de 2017

El Jefe de la Departamental defendió el trabajo de la comisaría Sexta

A los rumores de mal desempeño, Marcos Antoniow respaldó el esfuerzo diario del personal.

"Destaco el trabajo diario que realiza el personal de la comisaría sexta, porque los conozco y los apoyo en todas sus acciones", dijo a UNO el jefe de la Departamental Paraná de la Policía, Marcos Antoniow.

Los rumores publicados en el artículo de la edición del domingo sobre presuntas dádivas recibidas por personal de la dependencia policial de parte de delincuentes del barrio Belgrano, fueron aclarados en la misma nota que se trata de comentarios que no están fundados en pruebas ni en ninguna denuncia.

Sin embargo, resultó necesario a las autoridades policiales aclarar públicamente que el trabajo tanto del jefe como del subjefe de la comisaría es transparente y denodado, en un contexto social y cultural muy difícil y complejo.

Se informó que la actual gestión de la Sexta, que lleva tres años secutivos, ha logrado golpes muy importantes contra personajes que tenían a maltraer a los vecinos de la zona, plasmados en causas judiciales y condenas en los Tribunales de la provincia.

En este sentido, el jefe policial indicó que cualquier rumor de coimas se cae ante la simple evidencia de la vida austera y modesta de los oficiales a cargo de la dependencia ubicada en avenida Ejército

A la presencia de armas (cuyo episodio más duro fue la muerte de un adolescente de 15 años en una vivienda el jueves), se indicó que se la investiga con resultados como los del sábado 20 de mayo, cuando incautaron pistolas y revólveres de grueso calibre, así como numerosas municiones.

Además, el jefe departamental señaló que los efectivos de la comisaría tienen identificados a todos los sujetos problemáticos y cada nueva información que surge se pone en conocimiento de la Justicia para poder avanzar en investigaciones coordinadas con la Fiscalía, que deriven en procedimientos para seguir sacando armas del barrio y sancionando a quien corresponda.

El conflicto del barrio Belgrano, como se reseñó en la crónica del domingo, tiene nombres propios y conflictos entre grupos y familias marcados con sangre desde hace mucho tiempo.

Los menores de edad están muchas veces al frente de los hechos violentos, por consejo de los mayores debido a su inimputabilidad. Los últimos hechos han demostrado, a todas luces, que el problema excede a lo policial, que la respuesta del sistema penal (a veces insatisfactoria) no alcanza como solución a dificultades estructurales y generacionales.

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