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Policiales

Miércoles, 12 de septiembre de 2012

“Hubo un complot de la Policía”

Declararon dos acusadas en el juicio por trata de personas. Una de ellas cuestionó la labor policial. Hoy serán los alegatos de los defensores y de la Fiscalía.

En la causa hay tres imputados y cinco víctimas. En la causa hay tres imputados y cinco víctimas.

En la última jornada de producción de pruebas del juicio a tres personas acusadas de integrar una red de trata de personas para la explotación sexual, dos de los tres acusados decidieron dar su versión al tribunal.
 

 

El caso consta de dos hechos: por un lado, tres mujeres que denunciaron a José Antonio Romero y a Guadalupe Insaurralde de tenerlas coartadas de su libertad en el prostíbulo Tekila de Chajarí, cerca de la ruta nacional 14, luego de fugarse y pedir auxilio. Por otro lado, una mujer oriunda de Misiones que denunció haber sido engañada por Natividade Izildihna Leao por haberle prometido un buen trabajo en Entre Ríos pero que en realidad era para prostituirse en Tekila. Además, en el allanamiento a este local, se encontró a una menor de edad concordiense trabajando.
 

 

Luego de las numerosas testimoniales, entre ellas de cuatro de las cinco víctimas que en gran parte confirmaron lo manifestado en sus denuncias, las dos mujeres imputadas declararon y respondieron preguntas.
 

 

En primer lugar, la brasileña Leao contó que alquilaba un departamento a Romero e Insaurralde, y en 2005 abrió el prostíbulo La Farola, pero negó que en algún momento haya tratado mal a las mujeres que trabajaban allí.
 

 

Además Leao afirmó que no conoce a la mujer que la denunció del engaño: “Yo nunca busqué a ninguna chica en ningún lado”. Y aseguró que siempre tuvo todo en regla, como le pedía la Policía. En este aspecto, la acusada dijo: “Yo sentí siempre un complot de la Policía en contra mío. Llegaban (en los controles), prendían las luces, me trataban mal a mí y a las gurisas, les exigían los análisis de HIV y a una que lo tenía vencido un policía le dijo que podía estar picada”.
 

 

Leao cuestionó a la prensa que la trata “como Bin Laden”, y afirmó, llorando: “Yo no soy una mala persona, nunca obligué a ninguna chica, siempre traté de ayudarlas, nunca dejé de pagar mis cuentas, y no entendí porqué estoy involucrada en esta causa”.
 

 

Luego, Insaurralde intentó desmentir las acusaciones sobre las condiciones en que tenían a las mujeres en el prostíbulo: “Ellas tenían las llaves del lugar, no tengo idea porqué hicieron esto (denunciarlos). Nunca les hicimos daño, a su hija la tenía como a la mía”, contó. Además, las mujeres “nunca estaban sin plata, las que querían salían, no les cobraba por los pases, sino por las copas, un 30%”.
 

 

Además, manifestó que abrieron el local “como medio para salir adelante, porque en Monte Caseros (provincia de Corrientes) no hay mucho, para las mujeres no hay trabajo”.
 

 

Por otro lado, Insaurralde contó que en su juventud “trabajó en la noche” porque “a veces no tenés otro medio”, pero “Dios no permita que mi hija tenga esa vida”.
 

 

Hoy a las 17 comenzarán los alegatos de la fiscal de Cámara, Marina Herbel de Pajares, y los defensores Rafael Briceño y Díaz vélez. El Tribunal Oral Federal de Paraná que dictará sentencia está integrado por Noemí Berros -presidente-, Roberto López Arango y Lilia Carnero.

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