Policiales
Miércoles 11 de Mayo de 2016

Policía va a juicio por robar un revólver en un procedimiento

La comisaría cuarta de Paraná buscaba pacificar el barrio 25 de Mayo y retirar las armas de los enfrentamientos entre las bandas. Vieron que Luis Sayes se llevaba una y no argumentó porqué la tenía. Lo denunciaron y ahora será juzgado

A mediados de 2015 los vecinos del barrio 25 de Mayo de Paraná vivían un infierno por los enfrentamientos armados entre bandas antagónicas. Hasta que intervino la Justicia y la Policía detuvo a varias personas, secuestró armas y retornó la paz. Pero en medio de estos operativos, un policía fue denunciado por llevarse un revólver del que no habría podido explicar qué pensaba hacer. Se inició una causa penal en la que declararon los efectivos de la comisaría cuarta y ahora el hombre irá a juicio.

Se trata de Luis Daniel Sayes, un sargento primero de la Policía entrerriana que participó de los procedimientos en el barrio de la zona este de Paraná a fines de julio de 2015. Según pudo reconstruir en la investigación el fiscal Juan Francisco Ramírez Montrull, Sayes se bajó del móvil policial con un arma calibre 38 en la mano, sin dar motivo de dónde la había sacado. Sus compañeros de la patrulla lo vieron y le pidieron explicaciones, pero no les dio argumentos suficientes.

De inmediato, el oficial principal Romero puso el hecho en comunicación de sus superiores, y el jefe de la comisaría cuarta armó una nota que la elevó al fiscal en turno para el inicio de la investigación correspondiente. Paralelamente, en la fuerza se abrió un sumario administrativo interno para esclarecer la situación.

En la Fiscalía declararon, entre otros, dos policías de apellidos Grandoli y Sánchez, quienes relataron que habían pasado largas y extenuantes jornadas en el barrio, ya que tenían la función de custodiar la zona y realizar procedimientos para secuestrar las armas de fuego utilizadas en las balaceras. En los días previos, un adolescente de 16 años había recibido un disparo en el pecho y una vivienda fue incendiada. Los testigos contaron que cuando se retiraban de cumplir con estas tareas, observaron que Sayes sacaba de la guantera un revólver, y también le preguntaron qué estaba haciendo.

Se trata de un arma de guerra que fue secuestrada y la pericia determinó que tenía restos de pólvora en el cañón y estaba apta para el disparo, por lo que se presume que recientemente habría sido utilizada, tal vez en algunos de los enfrentamientos.

Ayer al mediodía se realizó la audiencia de remisión de la causa a juicio, donde el fiscal Ramírez Montrull planteó la imputación a Sayes por el delito de Violación de deberes de funcionario público, y adelantó que pedirá una pena de un año de prisión condicional. Por su parte, los abogados defensores Fernando Callejo y Paula Montefiore refirieron las medidas de prueba solicitadas con el fin de demostrar su versión de los hechos, respecto de la inocencia de Sayes. 

El juez de Garantías Mauricio Mayer anunciará en los próximos días si decide remitir la causa a debate oral y público.

En el contexto del escándalo por el robo y venta de armas que estaban incautadas en el depósito de Tribunales, donde está imputado y detenido nada menos que el perito balístico del Superior Tribunal de Justicia, este hecho parece menor, pero evidencia la existencia de diversas prácticas ilegales por parte de funcionarios públicos, así como múltiples opciones que ofrece el mercado negro de armas de fuego.

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Poliladrones condenados

Dos de tres policías que participaron de violentos atracos en propiedades en Santa Ana y en Concordia fueron condenados por la Justicia. 

Dos de ellos, oriundos de Concordia, recibieron la pena de dos años de prisión condicional. Se trata de Sebastián Irrutta y Ariel Oyuela, quienes además por cuatro años no podrán ejercer cargos públicos y deberán cumplir 180 horas de tareas comunitarias.

Según informó Diario Río Uruguay, a mediados de setiembre de 2015 tres efectivos de la Policía entrerriana (dos de Concordia y uno de San Salvador) fueron detenidos sospechados de ser coautores de un robo agravado en una propiedad de Santa Ana, Departamento Federación. En aquella ocasión los asaltantes irrumpieron con armas de fuego y se apoderaron de 500.000 pesos, un reloj pulsera, un GPS, armas, un celular y hasta se llevaron el equipo de videovigilancia.

Irutta y Oyuela trabajaban en la comisaría primera de Concordia, y a su vez habían perpetrado otro atraco contra una vivienda cercana a dicha dependencia policial, de donde según la denuncia se llevaron más de 4.000 pesos.

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