Policiales
Lunes 26 de Septiembre de 2016

Policía que mató a un joven dijo que "trastabilló" cuando disparó

El sargento Antonio Acosta declaró ayer ante el fiscal y reconoció que efectuó tres tiros contra la camioneta en la que viajaba la víctima. Hoy la querella pedirá la preventiva. No descartan que el arma haya sido "plantada" por la Policía

El sargento de la Policía entrerriana Antonio Acosta, de 31 años, declaró ayer ante el fiscal Fabio Zabaletta y reconoció haber disparado contra Sebastián Briozzi, el joven de 20 años asesinado el sábado durante una persecución en el centro de Concordia. El funcionario aseguró que su intención no fue matarlo, sino que justo cuando gatilló por tercera vez en dirección a los neumáticos de la camioneta "trastabilló". A su vez afirmó que "desde adentro de la camioneta el conductor le apuntó con un arma". Con su declaración el funcionario trata de mejorar su situación, ya que hoy está imputado de Homicidio simple, delito que tiene una pena de ocho a 25 años de prisión. Pero si logra convencer al fiscal de que el disparo no fue intencional la figura penal puede cambiar a Homicidio culposo, que tiene una pena menor.

"Gatillo fácil"
Rafael Briceño, el abogado que representa a la familia de Sebastián Briozzi, detalló a UNO todas las sospechas por las cuales piensa que fue "un claro caso de gatillo fácil". Además no descartó que la supuesta arma que dicen que tendría la víctima haya sido "plantada" por la misma fuerza de seguridad. Por otra parte, el letrado se refirió a la declaración del imputado. "Por la altura que tiene el disparo (la víctima) no hay ninguna posibilidad de que haya sido un resbalón". Cabe señalar que el policía estaba parado tratando de frenar la camioneta.
Briceño, como abogado querellante –rol que asumirá formalmente en las próximas horas– estuvo el sábado durante varias horas en el edificio de Tribunales presenciando testimoniales sobre el caso, y participó de una inspección y levantamiento de rastros en el auto en el que la víctima iba con su hermano cuando recibió el tiro letal en la nuca. Destacó que ninguno de los dos tenía antecedentes penales.
Con las primeras evidencias reunidas, el abogado sostiene que los hermanos no llevaban armas, como informó el abogado del imputado, y que se trató seguramente de un caso de "falta de profesionalidad o de instrucción" del policía. "A mi entender es un claro caso de gatillo fácil", afirmó. Como no llevaban armas, el hombre sospecha que el revólver que fue secuestrado en el lugar y que sería peritado por Gendarmería fue "plantado" con el objetivo de minimizar la responsabilidad del funcionario que disparó.
Un dato importante que apuntó fue que no hubo solo un disparo, sino que fueron tres, ya que esa cantidad de casquillos se levantaron en calle Quintana a metros de 25 de Mayo, a tres cuadras de la Peatonal, donde la persecución finalizó trágicamente. Por lo cual no podría haberse tratado de un tiro que se escapó accidentalmente.

Las sospechas
"Tengo casi 40 años de ejercicio profesional y esto de plantar armas es habitual. No es normal que dos jóvenes de trabajo, sin antecedentes, que vayan al boliche, estuvieran armados. Además, el policía que estaba en el mismo rodado no vio ninguna amenaza de arma, ni siquiera vio el arma, ni siquiera la vio dentro del vehículo", sostuvo el querellante.
Además comentó que hubiese sido difícil ver la supuesta arma porque la camioneta tiene los vidrios polarizados, que estaban levantados, y si a eso se le suma que iban en movimiento y que "la luz del día hace de espejo", se aleja la posibilidad de que Acosta hubiera advertido algún empleo de arma de fuego. "En estas situaciones no falta el comedido", ironizó sobre la supuesta actitud de alguien que por colaborar con el imputado habría puesto en el lugar un revólver.
"Dicho por el propio compañero: no estuvo en riesgo la vida ni la integridad física del funcionario, no estaban siendo perseguidos, no escuchó ningún tipo de disparo, ni antes ni después. Tampoco se avizora que sea un mal manejo del arma, como algunos dicen, que trastabilló y se le escapó el tiro. Se secuestraron tres cápsulas de 9 milímetros".
"Dicen que en Sarmiento y Quintana habían colocado un móvil y la camioneta lo esquivó y siguió viaje por Quintana. Cuando hizo esta maniobra se produjeron los disparos. A mi criterio, por el orificio en la ventanilla trasera izquierda, fue de atrás hacia adelante, no los tenían de frente", consideró el abogado.
El hermano de Sebastián aún no prestó declaración. En el momento de la muerte del joven, se encontraba alcoholizado y, lógicamente, muy conmocionado por lo sucedido.
La versión policial es que los hermanos habrían amenazado a un joven no identificado a la salida de un boliche en la costanera. Briceño reconoció que no acataron las órdenes de detención y lo atribuyó a que tenían miedo de que le quitaran el vehículo por los problemas que podían tener en su casa, con sus padres. Se supone que las pericias, entre ellas la prueba de dermotest a los hermanos Briozzi, serán peritadas por Gendarmería para darle mayor transparencia a la investigación.

Datos
*Hoy a la mañana será la audiencia donde la Fiscalía y la querella solicitarán la prisión preventiva del imputado.
*La querella planteará hoy que se realice la reconstrucción del crimen para conocer cómo sucedieron los hechos.
*El policía que disparó contra el joven estaba en la calle.
*El funcionario aseguró que trastabilló y por eso hirió al joven.

Comentarios