A Fondo
Domingo 21 de Febrero de 2016

Pocas ganancias

Carlos Damonte/ De la Redacción de UNO
cdamonte@uno.com.ar

Expertos coincidieron en que la baja en el pago de Impuestos a las Ganancias no será de gran ayuda a los beneficiarios si no media de manera urgente la actualización de las escalas. Y que lo afirmen a través de Télam, la agencia de noticias del Estado, reviste mayor importancia. Determinaron que se impone modificar las escalas para que la mejoras que se pacten en las paritarias no vuelvan a poner a los salarios en niveles similares a los de antes del anuncio formalizado por el presidente Mauricio Macri, de subir el mínimo no imponible a 30.000 pesos. Pero Macri avisó que “el año que viene” trabajarán sobre el tema de las escalas.

Las escalas son los rangos de ingresos que determinan la alícuota a aplicarse sobre el excedente que el trabajador tenga por encima del mínimo no imponible, y van desde 9 al 35%.

Estas tasas datan del año 2000 y con el paso del tiempo quedaron desvirtuadas por falta de actualización ante la inflación, alejando al impuesto de la equidad y la progresividad. De no modificarse las escalas “después de las paritarias, la situación volvería a ser bastante parecida” a antes de la suba del mínimo no imponible a 30.000 pesos, ya que una recomposición salarial acorde a los actual o cualquier peso extra llevaría rápidamente a los sueldos medios a tributar la tasa máxima de 35%, dijo a Télam el tributarista Darío Rajmilovich.

“Hay que ajustar por índice salarial desde un punto histórico intermedio a cuando quedaron congeladas las escalas, que podría ser cuando comenzó a dispararse la inflación, en 2009, y aplicarles desde entonces el Coeficiente de Variación Salarial, lo cual las multiplicaría por 5 o 6”, agregó el especialista. Remarcó que este ajuste es necesario sobre todos para los que ganan sueldos intermedios superiores a 30.000 pesos, “a los que no les sobra nada y que ante cualquier mejora salarial pasan rápidamente a pagar la tasa máxima”. Rajmilovich resaltó que el mínimo no imponible en muchos países es menor que en Argentina, y en algunos “son muy bajos, pero las escalas son más progresivas y hasta tienen escalas más altas”. Además, apuntó a las deducciones que permite el impuesto para reducir el pago, como las cuotas médico asistenciales, los intereses por créditos hipotecarios o las primas por seguro de vida, ítems que permiten descontar según topes fijos y también están congelados desde la convertibilidad.

“Para que Ganancias sea progresivo hay que actualizar las alícuotas y para que sea equitativo hay que introducir el ajuste por inflación”, porque “sino estamos haciendo un impuesto al ingreso”, dijo, por su parte, el tributarista Hugo Kaplan. Según este especialista, todo el sistema impositivo “está desquiciado” a partir de que “el mayor tributo que se está pagando es la inflación”. “No es solo la escala que hay que cambiar sino toda la estructura del sistema tributario, basada supuestamente en número nominales pero afectada por el proceso inflacionario. Se tributan impuestos nominales que deberían ser ajustados por inflación”, evaluó Kaplan. En relación a Ganancias, sostuvo que la aplicación de las escalas lo convirtió en un “flat tax”, es decir un impuesto a tasa proporcional, por los que debería ser actualizado en base a la inflación, y consideró que el anuncio del aumento del mínimo no imponible “es apenas un parche”. En coincidencia, Jorge Gebhardt, calificó esa modificación como “un paliativo” para este año en espera de una reforma más profunda del impuesto a las Ganancias, y apuntó a que un eventual aumento salarial de 30 por ciento dejará la situación de los sueldos en cuanto al pago del gravamen “igual que ahora”.

Para el tributarista César Litvin, la falta de actualización de las escalas hace que la mayoría de los trabajadores abarcados por el impuesto esté en el rango de la alícuota del 35%.

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