Pais
Domingo 03 de Abril de 2016

Pobreza cero, Macri 1.000

José Amado/ De la Redacción de UNO
jamado@uno.com.ar


Macri nos está ganando, por goleada y de visitante. No nos acomodamos de un aumento que nos meten otro. Lo que logré ahorrar desenchufando el televisor a la noche me lo sacan por triplicado al otro día en el surtidor. Antes de disfrutar los 5 pesos que gané al caminar 30 cuadras por no tomar el colectivo, se me van en los pañales. Pero todavía insiste en que su plan es “pobreza cero”.

¿Alguien le avisó que la cosa era al revés? Más impuestos a las mineras y menos a la gente, no como hizo a días de asumir. La revolución de la alegría nos está saliendo cara. Cambiemos es continuemos: con el pago de la deuda externa, con los regalos a poderosos, con la inflación, con acuerdos que serruchan la soberanía, con menos trabajo.

Se supone que en algún momento van a meter algún anuncio que engañe al malhumor social, si no pensaría que están mal de la cabeza. Pero el mensaje es esperar, aguantar un cacho más que ya viene el tren de la felicidad cargado de esperanza. Pero cada día de espera para un trabajador es un problema más en su familia. Los que tienen resto para esperar son otros, esos que descorchan con cada medida de Macri.

El nuevo relato tiene el eje en el ajuste por el descalabro del gobierno anterior. ¿Es realmente necesario, como dicen los economistas? De ser así ¿no había que meter el bisturí en esos que provocaron tanta desigualdad? Ajusticiamiento más que ajuste. Pero no, fueron con el hacha contra esos que la sufrieron, y sin ponerse colorados.

El debate en el Congreso sobre el pago a los fondos buitre fue el guión de una película que ya vimos varias veces en nuestra historia. Nos endeudamos para pagar lo que ya pagamos 10 veces. Los legisladores nacionales le dieron a Macri un aval irrestricto para negociar, sin estar siquiera demostrada la capacidad de pago de los futuros préstamos y sus intereses. Aunque ya es obvio quién va a sangrar para hacerlo.

¿Quién le pagará a estos usureros? ¿Macri y sus empresarios? ¿Alfredo De Ángeli, Pedro Guastavino y Sigrid Kunath, que votaron a favor con elocuentes discursos en el Senado? ¿Bordet, que les rogó ese voto para que le venga algún billete a la provincia? No.

Nélida Acuña, que se inundó dos veces en el barrio La Lonja y todavía espera una vivienda digna. Alicia, que mendiga un salario justo para ir a dar clases, igual que Ricardo para ir a limpiar el hospital. Mario y Susana, que se quedaron sin ese contrato de obra que era lo único que tenían para subsistir. Alberto, que cerró su tambo porque los gobiernos y los monopolios se lo hicieron insostenible. Viviana, que deja el 21% de lo que recibe con la Asignación Universal, en el IVA. Hugo, que integra el 60% de obreros de la construcción que están desocupados. Ricardo, que escucha en la radio que en las paritarias se habla de porcentajes inferiores a la inflación de los últimos meses. Juan, que mañana no irá la escuela porque estará hasta tarde juntando basura.

Los mismos que pagaron el megacanje de Cavallo en 2001 y el de Kirchner en 2005, y a acreedores como el Club de París, por ejemplo.

La deuda externa y los imperios que la utilizan para someternos, tienen un relato para cada época. Durante el kirchnerismo fue el desendeudamiento y el litigio jurídico con los fondos buitre, mientras pagaron como nunca una deuda probadamente ilegítima. Ahora, con Macri, vuelven al de honrar la deuda bajo la promesa de una lluvia de dólares. Pero resulta que tenemos que desear de todo corazón que a Macri “le vaya bien”, como repiten oficialistas y opositores K. Así, a él le va a ir genial, mientras nosotros pagamos sus éxitos.

Comentarios