La Provincia
Miércoles 26 de Agosto de 2015

Piden que el botón antipánico se acompañe con otras medidas

Para noviembre deberá estar implementado el sistema. Especialistas opinan que es una solo una solución parcial contra la violencia 

Mientras se avanza en la reglamentación de la Ordenanza Nº 9.306 en Paraná, que establece el uso en el ámbito de la ciudad del sistema de botones antipánico para víctimas de violencia de género “con el objeto de proteger y otorgar asistencia inmediata” a las mismas, siguen surgiendo dudas sobre el impacto efectivo que va a tener esta medida.

El lunes se publicó en el Boletín Oficial de la Provincia y según consta en el texto, la norma debe implementarse en un plazo no mayor a 120 días desde su promulgación, el 15 de julio; es decir que para noviembre quienes cuenten con una resolución judicial de exclusión del hogar o una prohibición de acercamiento del agresor –o cuando un juez lo disponga– deben recibir “los dispositivos antipánico en forma gratuita, el que solo puede ser utilizado por la víctima en forma personal y por el tiempo que se extienda la situación de peligro generado por el hecho violento”.

En dicha disposición se explica que “el dispositivo antipánico debe contar con conexión directa al sistema coordinado de Atención Telefónica de Emergencia 911, adoptando la tecnología necesaria para que el mismo anexe a su red de monitoreo de sistemas de alerta la detección del geoposicionamiento de la víctima al momento de poner en funcionamiento el botón antipánico”, y que “cada dispositivo contará con un grabador que se activará de manera automática al pulsarlo, debiendo disponerse el envío inmediato de personal policial al lugar georreferenciado”. 

Para poder recibir este instrumento, la víctima de agresión debe tener su domicilio ubicado dentro del radio de acción del Sistema Coordinado de Atención Telefónica de Emergencia 911, entre otros puntos.

El sistema se implementó antes en provincias como Buenos Aires, Córdoba y Santa Fe. En Entre Ríos ingresó a la Cámara de Diputados un proyecto que nunca logró prosperar para convertirse en ley. 

Si bien es una herramienta que puede contribuir a la protección de quienes son víctimas en casos de agresiones, su instrumentación en la capital provincial genera ciertas dudas. Silvina Calveyra, presidenta de Red Alerta de Entre Ríos, sostuvo: “Nosotros promovimos esta medida antes de que salga la ordenanza, en el marco del pedido de declaración de emergencia pública por violencia de género, a través de un proyecto de ley presentado por sugerencia ciudadana en la Cámara de Diputados. Está demostrado en algunas provincias que significa un avance, pero no sirve si es una herramienta aislada. Es necesario que vaya acompañada por una política pública integral, que incluya la erradicación de toda forma de violencia contra las mujeres”. 

Asimismo, advirtió: “La implementación del botón antipánico requiere presupuestos acordes, ya que se debe trabajar de manera articulada con el 911; se debe contar con personal capacitado a la hora de atender a una víctima para que se le pueda brindar contención y posibilitarle la inclusión social a futuro. Porque muchas veces hay mujeres que no se animan a llevar a cabo una denuncia y soportan cualquier tipo de maltrato, ya que no tienen un trabajo digno ni una vivienda, y precisan un acompañamiento que se lo debe garantizar justamente una política integral”.

Calveyra indicó que si bien la medida es positiva, se observa como “parcial” en la equiparación de los derechos humanos de las mujeres: “Va a afectar solo al 2% de la población de todo el territorio de la provincia, cuando debería ser una medida universal y no solamente de un municipio. En las provincias en que se implementó es una herramienta que ha servido cuando se la pudo articular con otras acciones”.

Por su parte, Claudia Izza, a cargo del Programa Provincial de Prevención y Abordaje de la Violencia Social, opinó: “El sistema no es confiable si se considera que en gran parte hay hechos de violencia que se dan en casos en que la mujer no está preparada psicológicamente para pedir una protección inmediata”. En este sentido, analizó: “Hubo femicidios que ocurrieron cuando el hombre entró a la casa y caemos siempre en el círculo de la violencia: si la mujer lo dejó entrar es porque confió en él o quiere volver a confiar. Hay que ver dónde está el parámetro de riesgo para quien es víctima de violencia, y ese es el punto: no sé cuál es la instancia en que la mujer va a apretar ese botón antipánico”.

En siete meses se intervino en 1.682 casos

Claudia Izza, coordinadora del Programa Provincial de Prevención y Abordaje de la Violencia Social, indicó que entre enero y julio intervinieron en 1.682 casos en Entre Ríos por distintas situaciones. 

“En un mismo abordaje, en algunos casos se evidencian diferentes formas de violencia”, aclaró, y detalló: “Del total, en 108 casos se registró negligencia o abandono; 1.239 casos en los que se detectó violencia física y en 1.663 hubo violencia psicológica, en 70 abuso sexual y en 309 se comprobaron otros tipos de violencia, como abuso financiero, institucional o laboral”.

En una problemática tan delicada como la violencia, la atención de las víctimas es fundamental. Sin embargo, desde el programa advirtieron que ocuparse del victimario es una medida que no se puede obviar cuando se apunta a la prevención de nuevas situaciones de violencia. Desde hace tres años, el organismo trabaja en este sentido, con un equipo interdisciplinario abocado a este fin. En este marco, Izza reflexionó: “En general, lo único que se hace como medida cautelar es ordenar la restricción de acercamiento, o la exclusión del hogar del agresor, pero en general nadie le brinda atención y la violencia se sigue reproduciendo”.

“Obviamente hay que atender a la víctima  para acompañar el proceso. Pero no alcanza solo con apartar al atacante, sino que también hay que brindarle asistencia. A lo primero que apuntamos cuando ingresa una causa que está judicializada es procurarle de modo urgente atención psicológica, psiquiátrica al agresor, según el caso”, comentó por último.

Detalles de la noticia

* “La implementación del botón antipánico no sirve si es una herramienta aislada. Es necesario que vaya acompañada por una política pública integral”, sostuvo Silvina Calveyra.



* 43 Femicidios se registraron desde 2011 en Entre Ríos, tres de los cuales se efectuaron en lo que va del año. También está el caso de Graciela Retamar, caratulado como muerte dudosa.

* “No se puede sostener la prevención de la violencia solo desde lo legal, sino que es necesario un abordaje terapéutico que acompañe este proceso”, indicó Claudia Izza.




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