La Provincia
Martes 06 de Enero de 2015

Pese a las recomendaciones, se siguen quemando residuos

En esta época se incrementan las tareas de desmalezado y el fuego puede ser un aliado para deshacerse de los deshechos. Se aconseja tener cuidado

Extremar las medidas de seguridad hogareñas para evitar incendios domésticos parece ser una tarea sencilla. Sin embargo, y a pesar de las reiteradas recomendaciones que periódicamente emiten los Bomberos, tanto los Zapadores como los Voluntarios, regularmente se presentan situaciones donde el fuego se descontrola y se requiere ayuda para poder sofocarlo.


En este marco, solo en diciembre el personal de los Bomberos Zapadores debió socorrer a los propietarios de nueve viviendas donde se registraron focos ígneos, pero además tuvieron que apagar el fuego que se originó en tres contenedores e hicieron lo propio con incendios de siete vehículos, seis locales comerciales, dos depósitos, 36 campos y baldíos, un transformador y dos en cableados de alta tensión; además de atender otras situaciones de riesgo, como fugas de gas, rescates de personas o animales, colaboraciones con accidentes de tránsito, entre otras.


Por descuido o por desconocimiento, se siguen produciendo focos ígneos evitables. “Los más comunes son los que se generan por quema de pastizales, sobre todo cuando se hacen tareas de desmalezamiento, que son habituales en esta época”, señaló a UNO el comisario Pedro González, desde la seccional Paraná de Bomberos Zapadores de la Policía de Entre Ríos.


Asimismo, comentó que la quema de basura es otra de las prácticas que puede ocasionar alguna situación de peligro. “Quemar los residuos puede llegar a ser peligroso, porque muchas veces se realiza sin tener en cuenta ni la incidencia del viento ni la cercanía con viviendas lindantes”, dijo, y aconsejó: “Si bien no es aconsejable encender el pasto que se corta para deshacerse de él, si no existe otra alternativa antes hay que verificar cómo se comporta el viento y formar montículos chicos, que puedan controlarse”.


Otros factores que se presentan en las viviendas y suelen significar algún riesgo son las instalaciones eléctricas que no están en buenas condiciones. Al enchufar varios electrodomésticos y sobrecargar la línea, se puede producir algún percance que puede magnificarse. González recordó que es habitual que se registren cortocircuitos que pueden derivar en algún tipo de incendio.


En tanto, en los galpones donde se almacena alguna sustancia inflamable, como pinturas u otro elemento que no debe ser expuesto a altas temperaturas, se tienen que considerar una serie de precauciones. “Los combustibles líquidos volátiles significan un riesgo ya que cuando hay una temperatura ambiente que supera lo normal se va a estar más propenso a sufrir algún tipo de accidente con esos elementos. Si bien no son los más habituales, si no se resguardan adecuadamente pueden significar un problema”, aseveró el funcionario.


Por último, indicó que se registran varios casos de vehículos incendiados por falta de mantenimiento, tanto en la parte eléctrica como en los equipos de gas natural comprimido (GNC). Se ve que hay una falta de conciencia al respecto y esto debería revertirse”, dijo a modo de conclusión.

 


Las velas y los santos

 


Los Bomberos Zapadores de la Policía indicaron que los accidentes de personas que prenden alguna vela a un santo suelen ser comunes. “Se van, dejando en la casa una vela prendida y cuando vuelven nos encuentran a nosotros”, relató el comisario Pedro González.


Este tipo de casos acontece también cuando no se cuenta en algún hogar con luz eléctrica y la única posibilidad de alumbrarse es a través de este medio.


En este sentido, en viviendas precarias, construidas con nylon, plásticos, maderas, gomas y otros materiales altamente inflamables, el peligro se incrementa y las consecuencias se presentan con mayor gravedad frente a estos casos, donde incluso el fuego se ha cobrado vidas humanas de adultos y niños.

 

 

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