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Domingo 14 de Febrero de 2016

Parejas de hoy: ¿El deseo muere cuando se logra?

San Valentín. Recordado como Día del Amor, la Amistad o de Los Enamorados, es una celebración que se hizo popular en muchos países

Lucía Romani / De la Redacción de UNO
lromani@uno.com.ar


En tiempos en que la sociedad exige que las parejas funcionen de manera perfecta, hombres y mujeres son menos tolerantes y el divorcio junto con la separación son una constante en nuestras familias y grupo de amigos. En el Día de Los Enamorados la propuesta será la de revivir la pasión.

San Valentín, también recordado como Día del Amor, la Amistad o de Los Enamorados, es una celebración que se hizo popular, asimilada por la Iglesia Católica Romana primero, y adoptada en muchos países, especialmente en los anglosajones, expandiéndose a otros lugares a partir del siglo XX. Es ese día en que las parejas de enamorados expresan su amor y cariño mutuamente ya sea por medio de un regalo, una salida, o simplemente un gesto para reivindicar el haber coincidido en la vida. 

Más allá de los propósitos marketineros que invitan al consumo, es una fecha oportuna para que muchas parejas hagan un trabajo de introspección y se planteen dónde están paradas. Si bien el ideal de familia que todos tienen es estable y duradero, es muy difícil lograrlo en tiempos en que la adrenalina del día a día y las emociones que antes no existían nos atraviesan por completo.

Muchas veces las discusiones que suelen empezar tranquilas se tornan cada vez más frecuentes o elevamos el tono de las mismas disminuyendo el nivel de tolerancia hacia el otro. El escenario puede ser: el poder y el control,  el diferenciarse con la familia de origen, el apego, los cambios, la estabilidad excesiva, la intimidad, y el que predomina en la mayoría de los casos: la falta de sexo y el deseo que se apaga con el correr de los años.

En busca de una voz autorizada para profundizar sobre las problemáticas de pareja, acudimos a la licenciada en Psicología y especialista en Sexología Clínica, Victoria Guemes. “El paso del tiempo afecta a todas las personas y por consecuencia a todas las relaciones, y la relación de pareja no escapa a esta regla. La pareja se puede ver beneficiada con los años, creciendo en afecto, compañerismo, confianza, intimidad, complicidad y varios aspectos más. Pero los años también, pueden producir el famoso ‘desgaste’, palabra con la que se engloba el cansancio y aburrimiento por la rutina, la falta de comunicación afectiva y efectiva, la monotonía sexual, los desencuentros, entre otros aspectos”, indicó la profesional.

La rutina, un arma de doble filo

Acostumbrarnos es una característica que tenemos todos los seres humanos. Creamos rutinas, modos de hacer y de pensar. En la pareja ya desde los primeros encuentros, generamos modos de relacionarnos, nos mostramos con nuestros patrones de acción e intentamos conocer los de la otra persona.

“Cuando se construye el vínculo se establecen nuevas rutinas que le son propias a esa pareja, y cada miembro se maneja y se acomoda a ellas. Esto puede ser algo saludable porque nos permite saber qué espera la otra persona de nosotros y la seguridad de haber establecido el vínculo con el que nos sentimos cómodos”, afirmó Guemes, destacando los elementos positivos de la famosa “rutina”. Sin embargo, no todo es color de rosas. “El problema puede surgir cuando uno de los miembros, ya no se siente cómodo con esa costumbre, cuando desea romper con algún aspecto de esta rutina. Pero el problema es cuando se piensa que esa persona que está a nuestro lado es ‘nuestra’ , lo que nos hace suponer que va a estar ahí siempre, que no se va a ir y siempre nos va a querer, que no debemos hacer más para alimentar la relación”, apuntó Guemes sobre este tema.

En tal sentido, explica que hay alternativas para poder superar estas dificultades: “La terapia de pareja con un abordaje principalmente sistémico es un tratamiento que no suele ser extenso en su duración. La cantidad y frecuencia de los encuentros depende de los conflictos que cada pareja desee solucionar, las herramientas con las que cuenten, la experiencia terapéutica anterior, la voluntad que le pongan a los ejercicios que se sugieren y al deseo de ambos de seguir intentando estar juntos”.

La falta de deseo sexual

“El deseo muere automáticamente cuando se logra; fenece al satisfacerse. El amor, en cambio, es un eterno deseo insatisfecho”, dice José Ortega y Gasset.

La rutina no solo se evidencia en la disconformidad en cuanto a la práctica de conductas reiteradas por parte de uno o de ambos integrantes de la pareja. Verónica Guemes dijo que las principales inquietudes con las que arriban las parejas a su consultorio tienen que ver con la falta de comunicación adecuada para resolver conflictos, discusiones frecuentes, desencuentros, infidelidades, entre otras cuestiones. 

Sin embargo, Guemes sostuvo que “en la consulta sexológica aparece con mayor frecuencia, quizás por mi condición de mujer, la falta de deseo femenina. La falta de deseo o el desacuerdo de ambos miembros sobre la frecuencia de encuentros sexuales es una de las problemáticas que veo más seguido. Esto se debe a múltiples factores, que no siempre son por un malestar en la relación de pareja”. Según la mayoría de estudios, el amor romántico desaparece tras cuatro o cinco años de relación, si no antes, cuando nuestro cerebro deja de liberar sustancias como la dopamina, la feniletilamina, serotonina o norepinefrina, propias de la primera fase del enamoramiento.

Para todos aquellos que minimizan lo pasional dentro de la pareja, los especialistas afirman que sin una vida sexual saludable es muy difícil que funcione. ¿Cuál es el primer paso? “Asumirlo”, explica Guemes, “ya que independientemente de las dificultades de índole médica, tarde o temprano toda pareja vive momentos en los que una de las partes piensa que su vida sexual no es satisfactoria”. 

Infidealidad

Otro de los temas centrales que atraviesa a una pareja y que suele generar los mayores conflictos es la infidelidad. Según Guemes, esto dependerá de cada persona y de cada pareja, según sus propias experiencias y la idiosincrasia de cada uno de ellos, lo que permitirá un mejor o menor entendimiento. 

“La infidelidad se puede pensar una vez que sabemos qué acordó cada pareja como fidelidad. Cada persona tiene un ideal de relación y en la construcción de una pareja se establecen diversos pactos que, dichos o no, establecen qué se va a considerar una traición y qué está permitido”, dijo la sexóloga. 

De ello se desprende que son distintos los límites que marcan la infidelidad para cada persona. Algunos considerarán que seguir en contacto con una expareja, mirar videos eróticos o salir al cine con un amigo o amiga del sexo opuesto representan acciones de infidelidad. Otros, sin embargo acuerdan y establecen límites menos rígidos. Incluso, algunos “consideran positivo no hacer acuerdo de monogamia estricta. Estas parejas se permiten y a veces, alientan,  que ambos miembros conozcan personas y tengan relaciones sexuales fuera del vínculo”, explicó Guemes. 

Por último, la sexóloga describe algunos posibles abordajes de estos problemas y sostiene que “desde lo terapéutico se busca que la pareja pueda establecer los acuerdos que les permitan una satisfacción personal, que no dañen el vínculo y que todos ellos puedan ser cumplidos”.

Un día para reavivar el amor

“El sabio es sabio porque ama. El loco es loco porque piensa que puede entender el amor”, afirma Paulo Coelho.

El 14 de febrero, más allá de su significado comercial, suele ser aprovechado también como una oportunidad para hacer algo diferente, como excusa para permitirse un corte en la rutina. Armar una cita, buscar sorprender gratamente a la pareja, hacerle ese regalo que sabemos quiere, revivir escenas del noviazgo acudiendo a lugares donde solían comer, parques o eventos culturales que iban, deportes que hacían juntos, hoteles. También tomarse tiempo para charlar sin distraerse por cuestiones cotidianas como los problemas laborales, la escuela de los chicos o los arreglos de la casa. “Lo importante es que cada uno haga algo para demostrar su interés en la relación y el deseo de seguir juntos”, concluye la profesional, a quien puede consultarse además en su blog personal www.sexologiasantafe.wordpress.com o en su página de Facebook Sexóloga Verónica Guemes.

Canciones para hacer el amor

La sexóloga Alessandra Rampolla, conocida por haberse desempeñado como presentadora de televisión en Puerto Rico y radicada en Argentina, publica en su sitio web una serie de consejos que las parejas deben tener en cuenta para fomentar la pasión. Según la especialista, estimular nuestros sentidos durante el encuentro íntimo es una experiencia súper excitante y para eso recomienda 10 temas musicales.

• Para comenzar propone canciones que los ayuden a relajarse, pero que vayan aumentando su intensidad. La primera es Stolen Dance de Milky Chance.
• Eminem haciendo Love The Way You Lye de Rihanna.
• Lovesong, The Cure. Es muy recomendable la versión que hizo la artista británica Adele.
• Girl, You´ll Be A Woman Soon, la versión de Urge Overkill. Suena en la película Pulp Fiction que es en una escena memorable en la que Uma Thurman, de cabello negro, elige esta canción para conquistar a John Travolta, aunque las cosas no salen como lo esperaba.
• Hot Stuff, clásico de la incomparable Donna Summer.
• I Was Made For Loving You Baby, Kiss. 
• Blind, Hercules & The Love Affair. 
• Summertime Sadness, Lana del Rey. 
• Adele, Skyfall.
• Feeling Good, Michael Bublé.
• Put A Spell On You, Nina Simone.
• Wild Is The Wind, David Bowie.

Qué nos lleva a ser infieles

Para las especialistas consultadas, la infidelidad es algo que debe definirse en pareja. Es decir, es necesario que se lo hable y que se aclare cuál es el concepto para cada uno y luego establecer qué va a ser considerado un acto de infidelidad. Por ejemplo, para una pareja puede haber infidelidad cuando uno de sus integrantes mantiene relaciones sexuales con un tercero, mientras que otra pareja puede considerar infidelidad el solo hecho de que uno de ellos comparta cosas muy íntimas con un tercero, pero con quien no hay relaciones carnales.

Ranking de motivos:

• Para escapar de los problemas. 
• Por aburrimiento. 
• Porque estamos desencontrados sexualmente. 
• Nos sentimos desatendidos. 
• Ya no nos sentimos compatibles. 
• Nos enamoramos de otro.
• Para evitar el divorcio. 
• Para sostener tu actual pareja. 
• Para aumentar el ego. 
• Crisis de la mediana edad. 
• Por venganza. 
• Adicción sexual. 

Interrogantes clave:

• ¿Qué hace que quieras estar en pareja? 
• ¿Qué hace que te quieras ir? 
• ¿Cuáles son los recursos de la pareja? 
• ¿Cuáles son los conflictos que los distancian?

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