La Provincia
Viernes 12 de Agosto de 2016

Paranaenses están en un festival en Hungría para promover la paz

Participan diversos países. Marcelo García Méndez y Carina Berta integran la delegación argentina y comparten la grata experiencia

Casi 12.000 kilómetros separan a Paraná de Hungría y Marcelo García Méndez y Carina Berta decidieron recorrer semejante distancia para participar en un festival organizado por el Consejo Internacional de Organizaciones de Festivales de Folclore (Cioff) y de las Artes Tradicionales, que cuenta con el aval de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) y tiene como finalidad promover la paz y la unión de los países.

Ambos integran la asociación Nuestras Raíces, que tiene sede en Rosario y que se formó en 1999 con el objetivo de promover el folclore y el tango dentro del país y fundamentalmente en el exterior. Orgullosos de formar parte de la delegación argentina como embajadores culturales y mostrar las tradiciones, participando en este festival ya visitaron en años anteriores Italia, Portugal, Suiza y Turquía.

"Estaremos hasta el 21 de agosto. El festival se va desarrollando en varias localidades. Nos quedamos entre tres y siete días en cada una de ellas y la experiencia es enriquecedora. Durante cada jornada se baila por las calles, como si fuera una marcha de los distintos países, encabezada por quien porta la bandera de cada lugar que está presente. Desfilan músicos, bailarines y colaboradores", contó a UNO Marcelo García Méndez, en uno de los descansos entre las intensas actividades que llevan adelante.

Asimismo, relató: "Por las noches cada agrupación actúa en un centro cultural y luego se hace un baile popular de cada país con su música y todos bailan. Los referentes de cada país enseñan al resto a bailar y es una experiencia maravillosa".

Carina y Marcelo admiten que es un viaje largo, donde pasaron por varias escalas para llegar a Mezőökövesd, la primera ciudad en Hungría donde se quedaron por tres días. "Fuimos de Paraná a Rosario; de ahí a Ezeiza, en Buenos Aires, donde tomamos un avión que hizo escala en San Pablo (Brasil) y luego en Estambul (Turquía). Arribamos finalmente en Budapest, la capital de Hungría, y desde allí un ómnibus nos buscó para llevarnos a Mezőökövesd. Afortunadamente luego de ese trajín nos alojaron en un centro de turismo con aguas termales y spa, donde compartimos alojamiento con delegaciones de Rusia y de Turquía", señaló el paranaense, visiblemente feliz de estar viviendo esta aventura.

Ahora la pareja está en una localidad llamada Gyöngyös, junto a comitivas de Montenegro, Turquía, España, Italia, Rusia, Taiwán y del interior de Hungría. Y como la cultura de un lugar se reconoce también en su gastronomía, Marcelo comentó: "La comida húngara tiene sus características. El desayuno es una combinación de sabores salados y dulces; mezclan ají o morrón con pepino, acompañado con un té alimonado; también yogurt con cereales, fiambres, salchichas alemanas. Al mediodía nos sirven comidas típicas, donde usan mucho el repollo, el brócoli y el pepino; se come mucho chucrut".

Cada país tiene destinada una noche particular para mostrar sus bondades y anoche le tocó a la delegación argentina, donde el plato principal para 200 comensales de diferentes lugares del mundo fue el locro. También compartieron la música que más representa a la Argentina y canciones de folclore y tangos formaron parte de la velada. Al respecto, Marcelo expresó: "El director musical se llama Miguel Ángel Milano y toca el teclado y la armónica. Hay dos primeras guitarras y dos segundas guitarras. Yo fui con mi guitarra y también toco el charango, sobre todo música norteña, como el carnavalito, las cuecas y algunas zambas. Una chica de Rafaela canta tango y un chico de la misma ciudad interpreta folclore. También están las parejas de baile".

Entre las anécdotas, admitió que se duerme poco en el lugar donde se alojan: "Es un complejo de primer nivel. No se puede dormir porque de noche están todas las delegaciones de pachanga. Se baila y se canta".


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Promover la hermandad de los pueblos


Magyarország es el nombre de Hungría en su idioma. Se trata de un país que al norte limita con Eslovaquia, al este con Ucrania y Rumania, al sur con Serbia y Croacia, y al oeste con Austria por el oeste. Su capital es Budapest. Es un estado miembro de la Unión Europea, de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), de la OCDE, del Grupo de Visegrád y del Acuerdo de Schengen.

Para poder conocer un poco más de su cultura y su idiosincrasia, además de participar en las actividades propias de los festivales organizados por el Cioff, las delegaciones son invitadas a viajar para conocer distintos lugares de Hungría y de países aledaños. A los argentinos los llevan hoy en un tour a conocer Viena, en Austria. "A la noche volvemos y tenemos actividades el sábado y el domingo todo el día, y el lunes tipo 10 nos vienen a buscar para llevarnos a otra ciudad", señaló Marcelo García Méndez.

"Argentina está muy presente con nuestra cultura en este tipo de encuentros. Somos embajadores culturales argentinos en el extranjero y hay otra delegación de nuestro país que está haciendo una gira parecida a la nuestra, donde participa otro paranaense, que es Pablo Arcoba y toca el violín. Ellos están por Rumania, Eslovenia y otros lugares", dijo, a la vez que mencionó que la participación de la delegación argentina de la agrupación Nuestras Raíces en estos festivales fue declarada de interés cultural a nivel nacional y en Entre Ríos también declararon de interés cultural la participación de Carina Berta.

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