Ovacion
Lunes 07 de Diciembre de 2015

Para ascender primero hay que saber sufrir

Patronato venció a Santamarina por 2 a 0 en tiempo reglamentario y lo superó en los penales por 6 a 5. Bértoli, la figura.

Edgardo Comar / Ovación 
ecomar@uno.com.ar


Dice la letra del tango que primero “hay que saber sufrir, después llorar para reír “ y, por qué no, ascender. La cosa había arrancado mal barajada. Sobraba optimismo a pesar del 1-3 con el que había arrancado la serie, pero la cuestión no era sencilla. Patronato lo buscó siempre, empardó la serie con goles de Matías Garrido y Marcos Minetti, no mereció llegar pero la ruleta de los penales se hizo inevitable. Los ejecutantes se sucedían y eran infalibles, pero para que la fiesta fuese completa Sebastián Bértoli tenía que jugar un rol preponderante y una vez más lo hizo. Se paró con cara de perro ante Juan Bautista Gáspari y se volcó sobre el parante derecho para devolver la ejecución y que se desatara la fiesta. Lo que era un sueño se transformó en realidad: Patronato es de Primera.    

Que Minetti y Marcos Quiroga se posicionaran más allá de la línea que marca el sector medio reflejaba claramente dónde Patrón quería que se desarrollara el contexto. Apostaba a una presión alta que el adversario intentaba quebrar con toques cortos. Pero el acorralamiento del Santo superaba las intenciones del Santa.

Dos situaciones en los pies de Jara, una resuelta en forma conjunta entre Tucker y Requena, marcaban la supremacía del elenco paranaense. El Negro iba y se exponía; otra no le quedaba. El Mirasol agazapado gozaba de espacios para la contra que casi aprovecha cuando Michel corrió a espaldas de todos y obligó a Bértoli a jugar como zaguero para evitar la conquista. 

El encuentro mostraba un claro dominador que era Patrón y una gran figura: Leandro Requena que se transformó en una muralla inexpugnable ante Los Quiroga –Marcos y Matías– y un envío de media distancia de Orfano. La movilidad constante de los volantes locales, la predisposición para mostrarse como receptores hacían que fuera un amplio controlador de las acciones, pero otra vez la falta de definición le imposibilitaba hablar de un equipo en ganancia. 

Desde los 25’ y por disminución en el andar del Rojinegro, se tomó un respiro la visita que más allá de ser dominado lograba trasladar la disputa en las cercanías de la bomba central. Igualmente el que siempre merodeaba la apertura era Patringa que estuvo cerca tras una gran cesión de Comas –reemplazó a Orfano lesionado– que Jara no pudo definir con precisión con un frentazo. 

El empate en cero volvió a ser un castigo Patronato que buscó por todos los caminos. Mereció el segundo antes que el primero, pero la ineficacia en la definición y la gran figura de Requena impidieron la victoria que ampliamente mereció.

SEGUNDO TIEMPO. Insistió el Patrón con la mismas armas que en la primera parte. Asfixiar a su rival, para adueñarse del útil e ir por sobre la valla contraria. La precisión ya no era la misma que antes, es por eso que le costaba llegar consecutivamente. 

La justicia es lenta, pero llegó. A los 10’ después de una guapeada de Diego Martínez, que motivó una falta, sobrevino la ejecución espléndida de Garrido para que la multitud se desahogara con el 1 a 0. 

La mínima ventaja evitaba por unos minutos que el conjunto de Delfino cayera en la desesperación. Lo ponía a tiro de igualar la serie y con un tiempo prudencial para alcanzar el objetivo.

La postura de Santa de defender con casi todos sus hombres metidos en el área propia era altamente peligrosa. Comas hacía diferencia por derecha, Garrido era un conductor eficaz. Una milagrosa salvada de Azcárate anticipó lo que estaba por venir. A un centro preciso de Garrido sobrevino un espléndido cabezazo de Minetti para llenarse la boca con el grito sagrado; empardar la serie y quedar a tiro de la hazaña. 

Con el 3 a 3 en el global, si le daban a firmar a Santamarina la definición por penales, lo hacía. Había un único equipo que buscaba el desenlace durante el tiempo reglamentario y ese era el Rojinegro que casi logra el propósito cuando Becerra –suplantó a Marcos Quiroga- fusiló a Requena que puso el pecho y sus manos para devolver. A tres del final, Becerra fue un asistente perfecto del Caña Quiroga que cabeceó en el área chica, pero otra vez Requena fue inexpugnable. 

La ruleta de los penales llegó para extender el sufrimiento. La presencia de Bértoli otorgaba un cierto manto de tranquilidad en el Universo Santo. En Patringa hubo infalibilidad absoluta. Patearon y convirtieron: el Flaco Quiroga, Becerra, Guzmán, Bértoli, Jara y Martínez. Los ejecutantes de Santamarina mostraban precisión, la serie se hacía interminable, hasta que San Sebastián agigantó su figura ante el envío de Juan Gáspari para abrirle a todos el paso a Primera A.    

Las claves
* La confianza. A pesar de la derrota en el partido de ida tuvo convencimiento y le ratificó la confianza a los mismos intérpretes que arrancaron en Tandil en lo que fue uno de sus tantos aciertos en la campaña.  
* Figura en los 90’. Matías Garrido el gran conductor que tuvo Patronato en el tiempo reglamentario. Marcó el gol en el momento en que la situación estaba más que complicada. Un jugadorazo. 
* Seba siempre está. Cuando Fernando Espinoza marcó el final y con ello se sucedían los penales, miró la tribuna, se golpeó el pecho como marcando: “Ahora me toca a mí”. Bértoli hizo lo suyo y Patronato ascendió. 

Síntesis

* Patronato 2 (6): 
Sebastián Bértoli
Lautaro Geminiani
Walter Andrade
Carlos Quintana
Diego Martínez
Matías Garrido
Marcos Minetti
Marcos Quiroga
Esteban Orfano
Diego Jara
Matías Quiroga
DT: Iván Delfino. 

* Santamarina 0 (5):
Leandro Requena
González Bordón
Roberto Tucker
Emiliano Capella
Federico Azcárate
Juan Gáspari
Federico Scoppa
Mariano González
Arnaldo González
Facundo Curuchet
Martín Michel
DT: Gustavo Coleoni.

Goles: 55’ Garrido, 73’ Minetti (P). Cambios: 38’ Comas por Orfano, 70’ Becerra por Quiroga; 92’ Guzmán por Geminiani (P); 67’ Curuchet por Telechea, 77’ Fascino por A. González (S). Amonestados: Geminiani, Minettti (P); M. González, Azcárate, Scoppa (S). Árbitro: Fernando Espinoza  (bien). Incidencias: Penales-Convirtieron:  Quiroga, Becerra, Guzmán, Bértoli, Jara y Martínez (P); Michel, González, Azcárate, Scoppa, Tucker (S). Falló: Gáspari (S). Cancha: estadio Grella. Figura: Bértoli (P).  

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