Teatro
Viernes 14 de Octubre de 2016

Palabras escritas a mano, historias que no se pierden

La obra teatral "Les carteres", coproducción de Qué Tupé y Teatro del Bardo, se presentará por segunda vez el domingo en La Moringa. Una obra que rescata una costumbre de antaño, de la mano de dos singulares carteros

El domingo, a las 17, tendrá lugar la segunda función de la obra Les carteres, una coproducción de Qué Tupé y Teatro del Bardo. La cita será en la Carpa de Teatro y Circo La Moringa (Racedo 250 bis), con entrada a la gorra.

Bruno es un antiguo cartero argentino y Valentino, su nuevo compañero, debe aprender el oficio, entregar mensajes a los habitantes de su pueblo. Un día, por azar, llega a sus manos una carta que notifica el cierre del Correo. En esta situación de crisis los dos carteros intentarán, cada uno a su manera, llevar a buen puerto las circunstancias sin poder evitar que las historias que ellos llevan en las cartas aparezcan.

Estos carteros nos harán descubrir su pasado –y mucho de nuestra historia–, donde encontraremos el amor, el desamor, las guerras, en un juego donde hasta ellos mismos develarán sus propios secretos.

"Hoy el rol del cartero, que siempre sabía las historias de cada familia de tanto llevar y traer cartas, se ha perdido. Esa persona que acercaba a la gente en la distancia ahora solo reparte boletas. Cuando empezamos a pensar en el espectáculo teníamos ganas de meternos en ese universo", señaló a Escenario Daniela Osella, quien dirige la obra junto a Pablo Vallejo.

"¿Por qué Les carteres y no Los carteros? Tiene que ver con un juego de lenguaje, porque en este caso son dos actrices las que interpretan a los carteros. Y ahora, para evitar designar sexos, ya no se usa más la equis, ahora se usa la e. Esto casi remite a esas épocas de Shakespeare, en que las mujeres no podían actuar, y para poder hacerlo tenían que disfrazarse de hombres. La idea es pensar al ser humano fuera del binomio varón-mujer. Nosotros trabajamos con calidades de energías, donde puede haber energías más masculinas y otras más femeninas, el tema es cómo eso se va modelando en el escenario. No pensamos en la mujer ni el hombre como algo cerrado", añadió.

Las noveles actrices Antonella Fernández Pabón y Romina Fuentes son quienes dan vida a Bruno y Valentino. Ambas estudian teatro en Santa Fe y decidieron embarcarse de lleno en esta propuesta.

"Esta obra es el primer proyecto que nace de un seminario que venimos haciendo en Santa Fe, donde nos conocimos todos. Así, en febrero empezamos con un proceso de búsqueda, de pensar qué hacer y cómo encararlo. Leímos Shakespeare y ahí empezamos a definir la historia. La idea es recibirme en el Profesorado de Teatro y venir a trabajar en Paraná, empezar a tener proyectos en esta ciudad. Y hacer Les Carteres también vino por esa misma necesidad de empezar a trabajar acá de lo que una estudia", contó Antonella.

Por su parte, Romina señaló: "Mi historia es prácticamente igual a la de Anto. Creo que Les Carteres nació de un deseo de producir, de contar algo. Y este es uno de los primeros proyectos del grupo Qué Tupé".


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Un mundo manuscrito


Hoy en día, las cartas son una especie prácticamente extinta. La meteórica irrupción del mundo digital erradicó ese hábito tan sencillo y cotidiano en otras épocas, que sirvió para comunicarse tantas cosas.

"En lo personal, el universo de las cartas, por una cuestión generacional, es algo de lo que no estoy empapada. Tengo 21 años y de hecho nunca escribí una carta en papel para enviársela a alguien. Me parece que traer mediante la obra ese mundo de la escritura a mano, de palabras que quedan plasmadas en un papel, de sentarse a escribir sin depender de una conexión a Internet, me atrae mucho y me genera curiosidad", señaló Antonella.

En tanto, Romina destacó: "A mí, más allá de esto que cuenta Anto sobre el mundo de las cartas, me interesó esta cuestión de ver cómo dos mujeres intervienen en un ambiente masculino, como lo era el trabajo del cartero. Y, como actriz, esa dualidad me pareció interesante de trabajar. Además, ver la repercusión que tiene en el público infantil el hecho de recibir una carta. Me gusta reivindicar eso".

Las puestas de Teatro del Bardo se caracterizan por ambientarse en otras épocas, rescatar usos y costumbres que ya no existen, como el radioteatro, los circos criollos o, en este caso, las cartas. Al respecto, Daniela opinó: "Es un ejercicio que uno aprende con otros colegas, que tiene que ver con irse lejos para pensarnos hoy, y esa toma de distancia de la situación hace que uno pueda tener otra perspectiva de lo que sucede".



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Ficha

Actúan: Antonella Fernández Pabón y Romina Fuentes
Dirigen: Pablo Vallejo y Daniela Osella
Dramaturgia: Les Carteres
Vestuario: Peche Barone
Diseño y realización de objetos: Pablo Lara
Fotos: Nahuel Beade
Producción General: QuéTupé y Teatro del Bardo

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