La Provincia
Martes 13 de Enero de 2015

Paisana Nacional y domadora de potros

Las mujeres se abren paso en el campo. Natalia Almaraz fue elegida para representar al Festival de Diamante. Desde hace cuatro años vive en Galarza

Pablo Felizia / UNO Verano

 

 

Natalia Almaraz es domadora de caballos y vive en Galarza, ciudad entrerriana muy cercana a Gualeguay. Nació el 3 de setiembre de 1988 y tiene 26 años. Es de Necochea, pero hace cuatro años y medio se instaló en la provincia. “Mi patrón es de Buenos Aires y tiene campos acá. Una vez debía agarrar unos potros para domar y me vine a trabajar. Le dije que me quedaba por un mes, pero ya me quedé, me gustaban las instalaciones que tenía”, dijo a UNO Verano. En el Festival Nacional de Jineteada y Folclore de Diamante fue elegida Paisana Nacional. 


No es fácil trabajar en el campo y menos para una mujer; hay un machismo arraigado que no es sencillo de sortear. Pero la situación es aún más compleja cuando al presentarse, Natalia Almaraz, se define como domadora: una actividad que aparenta exclusividad en los hombres. Pero eso no es nada; demostró ser tan capaz de amansar un potro como ganar el reinado del festival de Diamante y hoy se ha convertido en una de sus principales figuras.


“Domo potros peruanos, los preparo para la exposición de Palermo y también tengo animalitos míos. Antes trabaja en estancias y ahora para mí; tengo ovejas, chanchos, algunas vacas”, comentó. Toda su vida la dedicó junto a su familia, al trabajo en el campo.


El potro peruano es una raza particular que viene de Perú y que a diferencia de otros, están lateralizados. Natalia Almaraz explicó: “Cómo decirte, caminan con la pata y la mano del mismo lado. No conocí a muchas mujeres que hagan lo que yo. En Buenos Aires hay una, pero en general no hay tantas”.

 

 

De puro guapa

 

Con el tiempo logró abrirse paso en su tarea y de puro guapa nomás, se ganó un espacio. “A mí no fue tan fácil arrancar. En Entre Ríos empecé por buscar un caballo y empecé como petisera. Quería integrarme y no te dan posibilidades. Ahora tengo que rechazar trabajos de tanta demanda”, comentó.


Los petiseros, en el polo, son el nexo entre el jugador y el animal; son quienes controlan la salud y el estado del caballo, quienes lo conocen en sus estados de ánimo, mantiene su aseo y presencia. No solo ensillan para el patrón, sino que velan por el bienestar del potro.


“Pero después hice un curso de doma con un hombre que ya falleció. No me lo quería dar por ser mujer. Un día había un muchacho que lo hacía y yo solo lo miraba. En un momento se le espantó una yegua y me dije ‘voy y la monto’. Lo hice y el hombre que daba el curso, al verme hacerlo, me aceptó. La mujer la tiene que pagar y demostrar. Si no me hubiera revoleado el caballo y no hubiera salido arriba, no habría podido empezar el curso de doma”, agregó.


De Jesús María contó que vio dos o tres montas de mujeres en una de estas noches y no le parecieron muy buenas, pero una sí: “Lo que sí vi es que a una de las chicas la revoleó el caballo y salió parado con ella arriba; fue bien camperita y me gustó”.

 

 

Proteger al animal

 


Para Natalia Almaraz representar a la tradición es un gusto y una convicción bajo el objetivo de que no se pierdan las costumbres. “Hay muchas formas de doma. Yo siempre digo que son de dos tipos: la buena y la mala. Se puede tener freno, que si tirás o no, y todo el mundo tiene estilos para hacerlo. Si el caballo sale bien, si no está golpeado, cualquier doma está bien hecha. Pero si sale nervioso, golpeado y ves que no responde, esa es la peor doma que puede haber. Hay estilos, pero hay que tener paciencia”, explicó.


Con la jineteadas hay polémicas, sobre todo con los grupos proteccionistas que ven peligrar la salud del animal y repudian la práctica.


“Los proteccionistas están muy enfocados en las jineteadas y las quieren suspender, pero son ocho segundos en crinas. En la Feria de Galarza he visto gente a las 6 arriba del mismo caballo que a las 21 con espuelas y demás. Cuando voy a las ferias siempre voy con dos, les lavo el lomo, les doy agua. Hay jineteadas que se ve animales gordos, bien mantenidos. ¿Cuántos más chirlos recibe un caballo que trabajó en las ferias? Son esas cosas para mí y veo que sí se para la jineteada se pierde todo; hay que ver esos otros detalles”, argumentó.


Al momento no imagina un futuro lejos del campo, sino todo lo contrario. Hace dos años había participado en el Festival de Diamante, pero no había salido Paisana. Ahora fue elegida y representa no solo a la fiesta particular, sino que por su impronta, también a la mujer de campo con su historia, sus desempeños y tradiciones.


“Por ahora seguiré con mis vacas. Estoy entusiasmada, tengo algunos terneros, pero poquitos porque soy pobre. Por ahí, la idea es que cada año pueda aumentar la cantidad de animales. También hago fletes con una camioneta y en un carro que tengo”, contó con sencillez.


Lo cierto es que da pelea para que las oportunidades se abran, para que la mujer trabaje a la par en el campo, al frente y para que todos se abran paso ante una domadora en suelo entrerriano; una paisana arriba de su caballo a todo galope.

 

 

Ganó recién después de hacerse las dos trenzas

 

Natalia Almaraz forma parte de la Agrupación Festival Gualeguay para el País que es coordinada por Marta Fahler quien la incentivó y ayudó para que se presente en Diamante donde finalmente fue elegida como Paisana Nacional.


“Marta me apoyó y me insistió. Yo mucho de reinas no sabía, pero esto lo hice para representar la tradición y las costumbres”, dijo.


El sábado la eligieron y el miércoles debía presentarse en una premiación junto con los jinetes ganadores del Festival. Ese día trabajó hasta las 17. “No sabía que tenía que volver a ir y estaba con los animales, los tenía que lavar y arrearlos. Me llamó Marta y yo estaba arriba de un caballo y me arrancó a los saltos cuando sonó el celular, pero terminé de trabajar y me fui para Diamante”, contó.


Allí la esperaban con el vestido planchado y hay quienes aseguran que una peluquera estaba lista para hacerle las dos trenzas reglamentarias. “En Diamante ya había participado hace dos años. Hay un reglamento que no sabíamos. La primera vez que participé  había ido con el pelo suelto y no gané, así que este año me hice las trenzas. De todos modos participaron chicas relindas y yo no me esperaba ganar”, dijo, y agregó: “Gualeguay para el País es una agrupación que se encarga de representar a la ciudad y de ir a todas las actividades posibles. A todos les gusta mucho participar. Estuve en Urdinarrain, en Galarza, siempre andamos y yo más también porque tengo un caballito para la prueba de rienda y viajo cuando puedo”, remató.

 

 

Fiesta: Urdinarrain prepara su 24ª Fiesta Provincial del Caballo

 


La ciudad de Urdinarrain se prepara para recibir a más de 1.500 caballos que desfilarán por el centro de la ciudad; y por la noche 13 tropillas, más de 150 montas, y todo el colorido del festival criollo más importante de la provincia. Será durante los días jueves 29, viernes 30 y sábado 31.


Además habrá jineteadas en categorías crines y bastos, broche de oro, montas especiales, carreras de riendas, espectáculos folclóricos, la elección de la Reina e importantísimos premios.


Lo recaudado será a beneficio de cooperadoras escolares.


Este destacado evento ha trascendido los límites de la región y es un orgullo para la ciudad de Urdinarrain, surgido desde las cooperadoras escolares.


Siguiendo la tradición, será durante tres días: el último jueves, viernes y sábado del mes de enero de cada año.


El programa prevé para el jueves 29, desde las 20, carreras de riendas, peñas folclóricas, elección de las postulantes la cooperadoras, sorteo de las agrupaciones locales y la actuación de destacados artistas.


El viernes desde las 21 se hará la inauguración oficial, con la presencia de diversas autoridades municipales e invitados especiales. Luego de las palabras alusivas, y de la presentación del Ballet local, se realizarán las finales de la prueba de riendas, la presentación de las tropillas, monta en crines, montas en bastos y montas especiales.  Y llegando al final de la noche, brillarán sobre el escenario los distintos números artísticos.


Finalmente, el sábado desde las 16.30 habrá desfile a caballo por las calles de la ciudad, considerado como el más grande de la provincia de Entre Ríos. Ya en el predio del Polideportivo Municipal, se realizará la presentación de las postulantes al reinado de la Fiesta Provincial del Caballo, jineteadas en bastos, montas especiales y broche de oro en categoría bastos. También habrá un momento para el deleite musical y finalmente, cerrando la jornada se sorteará el bono contribución y la elección de la flamante Reina de la fiesta provincial.


Como opción, se puede acampar en el predio del evento.

 

 

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