Violencia
Lunes 14 de Agosto de 2017

Un nombre murió en la guardia de un hospital y sus familiares destrozaron todo

Agredieron a los médicos y enfermeros y amenazaron con "prenderlos fuego".

La guardia del Hospital Oller, en Solano, quedó destrozada tras la muerte de un paciente. Los familiares del hombre que llegó por un cuadro de angina y murió, agredieron a médicos y enfermeros y protagonizaran incidentes en ese centro de salud.


Los allegados a este hombre de 38 años, identificado como Gastón Alejandro Gómez, se enojaron con el personal y rompieron la sala de guardia de adulto cuando el hombre que había entrado a la guardia a la 1 de la madrugada murió cinco horas después de un infarto.


Los médicos comprobaron que tenía angina de pecho, un cuadro cardiológico, más complejo, que requería de una atención más seria, por lo que se pidió el traslado a otro hospital de mayor complejidad.


"Nos agredieron a todos pero un compañero recibió la peor parte. Por suerte estamos bien, pero pudo haber sido una tragedia", detalló un enfermero al diario El Progreso.


Cabe destacar que el hospital Oller es materno infantil y tiene una guardia para adultos pero no cuenta con los elementos para atender una cardiopatía.

A las 5 de la mañana la situación del hombre empezó a empeorar y tuvo un infarto, los médicos lograron reanimarlo y lo entubaron pero luego sufrió otro paro cardíaco y murió sin que pudieran concretar el traslado.



Reacción de los familiares

La reacción de los familiares se tradujo en incidentes que se concentraron en la guardia del lugar. Allí, rompieron vidrios, un ventilador, aparatos -como el respirador y el electrocardiograma- y demás. Sara, una de las enfermeras allí presentes, reconoció que "nunca pensó en una agresión de esta magnitud". "Recién tomábamos la guardia y nos encontramos con todo esto, el muerto y todos los familiares encima", describió.


El impacto de los destrozos fue alto. La guardia ya no cuenta con los instrumentos necesarios para seguir funcionando y los vecinos de Solano se han quedado sin su centro de atención médica.


En medio de los incidentes, el hermano del fallecido (de 38 años y diabético) se descompensó. Los médicos se ocuparon de atenderlo, mientras eran amenazados por una mujer "con ser rociados con alcohol y prendidos fuego".


María, otra enfermera, relató que cuando atendían al familiar descompensado, las mujeres agarraron el alcohol y el encendedor. Finalmente, el hombre descompensado fue derivado al hospital de Quilmes y el cuerpo del fallecido, trasladado a la morgue.


Comentarios