Santa Fe
Jueves 27 de Abril de 2017

Sancionaron a una psicóloga por imponer su creencia religiosa a una niña con discapacidad víctima de violación

El Tribunal de Ética del Colegio de Psicólogos definió un apercibimiento público y la suspensión de seis meses de la matrícula. La mujer había actuado en un caso en el hospital Iturraspe.

María Belén Catalano fue sancionada por el Tribunal de Ética del Colegio de Psicólogos de la provincia de Santa Fe (primera Circunscripción) por intentar persuadir a una niña de 11 años, que resultó embarazada producto de una violación, de acuerdo a sus propias convicciones religiosas.

La presidenta del Colegio de Psicólogos, Mónica Niel, explicó a UNO en qué se basó la decisión. "Los dos temas principales tienen que ver con una intromisión que no correspondía en el tratamiento que estaban haciendo otros profesionales. Eso es una falta ética clara", detalló Niel y agregó: "La otra falta que se comprobó es que intentó persuadir a un consultante basándose en las propias pautas morales del psicólogo".

Según se publicó en el sitio web de la institución se "ha resuelto aplicar la sanción de apercibimiento público y suspensión de la matrícula por el término de seis meses a la licenciada María Belén Catalano, matrícula Nº 836, DNI 30.292.445".

Niel manifestó que la denuncia la realizó el equipo de profesionales que, efectivamente, estaba trabajando con la paciente aunque aclaró que no puede dar precisiones sobre el caso aunque sí sobre la resolución del tribunal. "Es la primera vez que (esta profesional) es denunciada por este tipo de actuaciones. Por eso la sanción es solo por seis meses", dijo y aclaró: "De reincidir puede llegar a perder la matrícula".

La presidenta del Colegio de Psicólogos remarcó que es una "falta grave" la que cometió, de acuerdo a lo que pudo comprobar el tribunal de disciplina, Catalano porque se consideró que intervino como profesional y que intentó "influir en base a sus convicciones" sobre la niña.


Importante avance

Desde la Mesa Ni Una Menos Santa Fe –integrada por organizaciones y militantes por los derechos de las mujeres– manifestaron su acuerdo y apoyo con la resolución emitida por el Tribunal de Ética y Disciplina del Colegio de Psicólogos por "numerosas faltas al Código de Ética profesional".

Según detallaron en un comunicado "el Tribunal consideró que existió una constante vulneración de derechos y revictimización, definiendo la conducta de la psicóloga como tortura o trato cruel, inhumano y degradante hacia la niña en los términos de los tratados internacionales suscriptos por nuestro país".

Y recordaron que el informe "Niñas Madres. Embarazo y maternidad infantil forzada en América latina y el Caribe" de Cladem marca que en los casos en que el embarazo fue producto de violencia sexual –como se considera en todos los casos donde las víctimas son niñas– y se prohibió su interrupción se cometen tres tipos de violaciones a sus derechos humanos: imponiéndole una relación sexual no deseada, obligarla a llevar a término un embarazo que no buscó y obligarla a ser madre contra su voluntad.

"La resolución del Tribunal de Ética y Disciplina resulta de interés público al sentar un precedente ejemplificador para poner freno a las intervenciones indebidas de profesionales que incurren en torturas promoviendo situaciones de embarazos y maternidades infantiles forzadas; situaciones que revelan, entre otras cosas, el nivel de violencia y discriminación patriarcal y apropiación del cuerpo de las niñas por parte de los varones adultos, del entorno familiar y social", indicaron desde Ni Una Menos Santa Fe.


El caso

La licenciada María Belén Catalano es integrante de la ONG Grávida, que se opone al acceso al aborto aún en los casos contemplados por la legislación vigente. El año pasado se acercó al hospital Iturraspe e intervino, sin que correspondiera, en la atención de una niña con discapacidad intelectual. La nena cursaba un embarazo producto de una violación y se encontraba internada.

Catalano interrumpió las estrategias de abordaje y acompañamiento terapéutico por parte del equipo de salud que trabaja en el nosocomio. Pero, además, "incurrió en el engaño, acercándose a la niña ocultando su condición de psicóloga, pero valiéndose de su formación profesional, con la intención de ejercer coerción sobre la niña para que continúe con un embarazo que ella no quería sostener y que había sido producto de un abuso sexual", detallaron desde la Mesa Ni Una Menos.

Y concluyeron: "La licenciada Catalano, motivada por razones personales y religiosas, en su accionar vulnera la dignidad de la niña, violando sus derechos a la intimidad, al consentimiento informado y a la posibilidad de la interrupción legal del embarazo, obligándola a una maternidad forzada".

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