Corrupción
Jueves 12 de Octubre de 2017

Gils Carbó fue procesada por la compra de un edificio de la Procuración

La Procuradora General fue comprometida judicialmente por la presunta comisión del delito de Administración Fraudulenta. La decisión la tomó el juez federal Julián Ercolini. Se le dictó un embargo por 7 millones de pesos.

La procuradora Alejandra Gils Carbó fue procesada hoy por la presunta comisión del delito de "administración fraudulenta" en la compra de un edificio para la Procuración General de la Nación, informaron fuentes judiciales.

La decisión fue adoptada por el juez federal Julián Ercolini en la causa por la compra de un edificio en la calle Perón al 600 por 44 millones de pesos, en la que 3 millones fueron para una comisión que cobró el hermano de un subdirector de la Procuración. En la resolución judicial, también se le impuso un embargo por 7 millones de pesos.

De este modo la jefa de todos los fiscales nacionales fue por primera vez procesada por un caso de sospechas de corrupción.

En la investigación se demostró que se pagaron comisiones por la compra del edificio que la Procuración abonó 43.850.000 pesos a la empresa Arfinsa del Grupo Bemberg.

Esa empresa a su vez le pagó a la inmobiliaria de Bárbara Jaureguiberry la suma de 7,7 millones de pesos en comisión por el asesoramiento para la venta del inmueble. Al mismo tiempo, Jaureguiberry le pagó 3 millones de pesos por asesoramiento específico para la licitación del edificio de la calle Perón a Juan Carlos Thill un productor de seguros de la ciudad de la Plata, que no tenía relación con el negocio inmobiliario.

Thill –definido por Bárbara Jaureguiberry como experto en licitaciones- le envió a la inmobiliaria una copia del pliego de licitación antes de que se hiciera público y le dio precisiones sobre las fechas del proceso que sólo podía conocer por tener información calificada que le brindaba su medio hermano.

El llamado a licitación se hizo público el 6 de marzo de 2013, el 20 de mayo se le adjudicó a Arfinsa/Jaureguiberry y en julio se hizo el pago. Y también los pagos de las comisiones.

Cuando se conoció que Bellingi y Thill eran hermanos por parte de madre, la Procuradora lo suspendió y ordenó un sumario administrativo para determinar la responsabilidades del ex subdirector de la procuración en la trama de la venta del edificio.

Por decisión de Ercolini la investigación fue delegada en la fiscalía a cargo de Eduardo Taiano quien había pedido la indagatoria de su jefa Gils Carbó, de Bellingi Thill de Jaureguiberry y de otros funcionarios de la Procuración y directivos de la empresa ArFinsa.

El magistrado procesó a Gils Carbó, Bellingi, Thill, Jaureguiberry y a Adrián González Fischer, ejecutivo de ArFinsa.

El fiscal había pedido las indagatorias de los implicados en el caso porque considero que se había direccionado la licitación para que la ganara ArFinsa. Esa hipótesis fue comprobada por el juez quien señaló que hubo una licitación "simulada".

Para el juez hubo varios hechos que se hicieron para llevar adelante la defraudación. Se dio de baja una licitación anterior; se cambiaron algunas de las condiciones que debían cumplir las empresas para presentarse a la licitación; se agregaron requerimientos edilicios que encajaban con lo que ofrecía el edificio de la calle Perón, entre otras cosas.

Comentarios