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Viernes 07 de Julio de 2017

El drama de los hermanos que no logran ser adoptados todos juntos

El caso de las trillizas abandonadas en Buenos Aires volvió a la agenda de los medios la problemática de las adopciones en el país y quedó en evidencia el desinterés del que son víctimas los niños en edad escolar y adolescentes

Buenos Aires.- Al menos 152 menores de 18 años, en su mayoría grupos de hermanos, adolescentes o niños con alguna condición particular de salud, aguardan una familia que los adopte a través de las convocatorias públicas lanzadas por el Registro Único de Aspirantes a Guarda con Fines Adoptivos (RUA), que abre esta instancia tras haber agotado las búsquedas entre los más de 5.200 inscriptos.

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En medio de la polémica sobre las adopciones desatada a partir del caso de las trillizas de casi 90 días, que se encuentran en el Hospital Policlínico de San Justo, un niño de 12 años en Necochea, cinco hermanos con edades entre 15 y 7 años en Misiones, tres hermanos en Jujuy, una adolescente marplatense, un niño de 13 años con trastorno madurativo en la ciudad de Buenos Aires son solo algunos de los casos que conforman este listado de convocatorias públicas disponible en la página del RUA.
Se trata de niñas, niños y adolescentes en "situación de adoptabilidad", es decir de casos en los que la Justicia determinó que sus familias no tienen forma de sostener la crianza, pero que ya sea por la edad, porque son un grupo de hermanos o tienen alguna situación particular de salud (de moderada a grave) las familias inscriptas en el registro no pudieron o no quisieron hacerse cargo de ellos. "Cuando hablamos de adopción comienzan los mitos. Existe en el imaginario la idea de que hay miles de chicos en la calle y otras tantas familias que buscan adoptar y que no se encuentran por la burocracia estatal. Esto es erróneo", indicó a Télam Yael Bendel, asesora general tutelar.
La funcionaria precisó que en cambio, cuando se verifica efectivamente qué pasa con las adopciones, "se encuentra que es muy difícil que una familia quiera a un niño mayor de 10 años, a un grupo de hermanos o a un niño con un problema de salud, y estas búsquedas solidarias dan cuenta de esa realidad". Según informó la Dirección Nacional del RUA, existen 5.352 legajos abiertos de parejas, mujeres y hombres solos de los cuales un 90% solo están dispuestos a adoptar bebés de hasta un año, en tanto únicamente el 16% adoptaría niños con discapacidad leve a moderada y un uno por ciento con discapacidad severa; en tanto solo el 7% aceptaría tres hermanos.
Si las variables se combinan, las chances disminuyen: solo el 6% acepta adoptar niños de hasta 6 años y una discapacidad leve; y apenas el 0,10% es capaz de convertirse en padre o madre de chicos de hasta 12 años con discapacidad leve.
"La 'idealización' del proyecto de hijo actúa como una 'barrera mental' para adoptar chicos con discapacidad", dijo Graciela Fescina, titular del RUA, en una nota con Télam el año pasado con motivo de visibilizar casos de personas que adoptaron niños con discapacidades, -como el de Valeria Gasa, una psicóloga y acompañante terapéutica que acogió a un niño de 8 años usuario de silla de ruedas con retraso madurativo severo y microcefalia-. La funcionaria hizo hincapié en que "las discapacidades no siempre son permanentes" y describió: "Tenemos casos que tenían retraso madurativo o situaciones de salud con dificultades serias y al año (de ser adoptados) dejaron de tenerla". En esta línea, Bendel sostuvo que "es central que en el debate en torno a la adopción entendamos que el protagonista es el niño y su derecho a tener una familia y no al revés, los adultos a tener un hijo".
El nuevo Código Civil y Comercial, cuyas reformas entraron en vigencia el 1 de agosto de 2015, dejó en claro que la adopción debe velar por el interés superior del niño y el respeto por el derecho a la identidad, a la vez que agotar todas las posibilidades de permanencia del niño con la familia de origen y ampliada. También se estableció la prioridad de mantener a los grupos de hermanos en la misma familia adoptiva o, en su defecto, sostener los lazos jurídicos entre ellos (a excepción de razones debidamente fundadas); el derecho a conocer los orígenes y el derecho del niño, niña o adolescente a ser oído y a dar su consentimiento a partir de los 10 años.
El Código establece plazos acotados entre el momento en que la Justicia toma intervención y la definición acerca de si el niño se encuentra en "situación de adoptabilidad", con un tiempo máximo de 180 días. Una vez determinada la situación de adoptabilidad el proceso de búsqueda de una familia comienza dentro del registro de cada jurisdicción, prosigue en los registros cercanos y luego se da intervención al RUA.
"Si el resultado da negativo, el juez tiene la posibilidad de solicitarnos una convocatoria, que se publica cuidando los datos personalísimos de estos niños pero incluyendo otros de que permitan conocerlo un poco más, porque una persona es mucho más que su discapacidad", describió Fescina. Los postulantes que se presenten son cuidadamente evaluados por los equipos técnicos como en cualquier otro proceso de adopción, tratando de discernir si albergan un real deseo de ahijar a un niño o actúan movidos por otros sentimientos, como es la solidaridad, completó la funcionaria al poner en contexto la problemática.

Las trillizas están muy bien
Las trillizas de casi 90 días, que permanecen internadas en Neonatología del Policlínico Central de San Justo, Buenos Aires, y cuyo desamparo tomó estado público generando todo tipo de reacciones, están "físicamente en condiciones de recibir el alta", que se hará efectiva "cuando lo decida el juez", aunque el cuidado maternal es "fundamental" para las bebas, dijo Víctor Delgado, director asociado del centro médico.
El especialista explicó a Télam que las situaciones de abandono de bebés recién nacidos no son infrecuentes y que en sus 35 años de experiencia en el hospital vio "varios casos". "No depende de nosotros el alta médica de las trillizas; físicamente están en condiciones de recibirla, pero eso lo decide el juez" del Tribunal N° 6 de Familia de Morón, explicó el facultativo.
"Están a la espera de esa decisión porque el caso está judicializado, y a partir de ahí seguirán su rumbo, ya sean entregadas en adopción o alojadas en una institución", agregó. El médico contó que solo la madre "ha venido en algunas oportunidades" a ver a las niñas, pero nadie más de la familia se presentó en los casi tres meses que llevan en el Policlínico. Delgado explicó que dejar la hospitalización para ser acogidas en el calor de una familia "es fundamental porque aquellos lazos que se crean con su madre están por encima de lo que uno pueda hacer como médico y no se reemplazan con nada".
"Por eso nuestro interés de que aparezca la mamá o alguien que pueda poner lo que acá ya no se puede poner que es una familia", aseveró. Las niñas nacieron el 10 de abril en Hurlingham con solo siete meses de gestación y cuatro días después ingresaron al sector de Neonatología del Policlínico de San Justo, aunque el 12 de abril la Justicia ya había tomado intervención en el caso disponiendo una medida especial de abrigo o protección en virtud de reconocer que se encontraban sin cuidados parentales. Habiendo nacido con 700 gramos de peso promedio, hoy las bebés tienen entre 2,600 y 3,100 kilos -"un peso excelente" para su tiempo de vida-, y gozan de un "muy buen estado general de salud", indicó el médico.
Delgado contó que si bien no hubo otro caso de trillizas, en el hospital han tenido que lidiar con otros niños recién nacidos abandonados por sus padres durante el período de internación. "Si bien no han sido muchos, cada tanto tenemos situaciones similares de padres que no se presentan y (los niños) quedan a disposición del servicio social y del juez de familia, que ponen en marcha un protocolo de actuación como resultado del cual en algún momento se consigue una familia o un hogar de tránsito que se los lleva", dijo. "Muchas veces la madre viene sola y, cuando está condiciones de movilizarse, desaparece; pero también hemos tenido casos que es la pareja la que desaparece", agregó.
El médico contó que hasta ayer una importante cantidad de gente se presentó en el hospital o se comunicó de forma telefónica ofreciendo todo tipo de apoyo por la repercusión mediática que tuvo el caso, pero "hoy está más calmada la situación". Y determinó además: "Ellas no necesitan nada material; a todos se les dijo que se remitieran al servicio social o a tribunales". El Tribunal N° 6 de Familia de Morón no quiso hacer declaraciones sobre la situación judicial de las menores amparándose en el secreto que impone la ley de protección integral de los derechos de niños, niñas y adolescentes para preservar el derecho a la identidad.


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