A Fondo
Jueves 23 de Abril de 2015

Padres violentos, un peligro para toda la sociedad

Marcelo Medina / De la Redacción de UNO
mmedina@uno.com.ar


Juan Carlos Romero le pegaba a su mujer. A través de la Justicia, ella logró que él dejara el hogar familiar. Cesaron los golpes, pero la relación continuó porque tenían hijos mellizos. Como en muchas relaciones que se terminan producto de la violencia de género, los hijos pasan a ser el medio por el cual el hombre sigue ejerciendo violencia hacia la mujer. Situaciones que van desde no pasarle el dinero de la cuota alimentaria, no entregar los chicos a tiempo, o lo peor: asesinarlos con el fin de causarle daño a la madre. Este tipo de femicidio se denomina vinculado. El año pasado, según la asociación civil La Casa del Encuentro, sucedieron 29 asesinatos en venganza contra mujeres en Argentina, de los cuales uno aconteció en Entre Ríos. Además, de las 277 mujeres que perdieron la vida como consecuencia de la violencia de género, 12 vivían en suelo entrerriano.

Lo sucedido en Concordia nos sacude otra vez. Pero el caso nos debe interpelar como sociedad, porque la violencia de género no es una cuestión privada. Tiene que obligarnos a pedir un cambio. Por ejemplo pedir que los hombres denunciados por violencia de género sean  sometidos a un conjunto de medidas para determinar si están en condiciones de continuar teniendo contacto con sus hijos. Hay que resguardar los vínculos, pero también hay que proteger a los niños y sus madres. Esta propuesta podría funcionar como una forma de prevención de hechos como el sucedido el lunes a la tarde, cuando Romero, con intención criminal y acompañado de sus hijos mellizos de 7 años, condujo su auto a alta velocidad y de contramano por la autopista mesopotámica, en Concordia, hasta chocar contra un camión, a raíz de lo cual uno de los niños murió y el otro resultó herido. La acción fue para vengarse de su expareja.

En lo que va de 2015 ya se produjeron dos femicidios en el territorio entrerriano. Uno directo y otro vinculado. El primer caso se dio en la localidad de Aranguren, donde Lidia Barreto, de 46 años, fue asesinada de un disparo en la cabeza por su esposo en febrero. La mujer tenía dos hijos. El segundo fue el lunes.

 

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