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Miércoles 04 de Enero de 2017

Padre e hijo pedalean para unir Entre Ríos con Ushuaia

Desde el 18 de diciembre, Javier y Emanuel Pérez dieron inicio a la travesía que intentarán completar en 36 días. Pasaron las fiestas fuera de casa e hicieron frente a fuertes vientos y tormentas. En bicicleta buscan unir a Entre Ríos con Ushuaia.

Llevan casi 20 días fuera de casa y más de 1000 kilómetros pedaleando por las rutas argentinas. Javier tiene 43 años –los cumplió en pleno viaje– y es veterinario; Emanuel, su hijo, tiene 18 y hace unos pocos días terminó la secundaria.
El 18 de diciembre fue el día elegido para que el plan comience a rodar. Salieron decididos y hasta ahora ni el agua, ni el viento, ni el sol desértico del sur han podido detenerlos. Ya llegaron a Rawson, desde donde hicieron declaraciones.
"Hace algo de un año y medio, un amigo hizo una travesía parecida en bicicleta. También nosotros solíamos hacer viajes cortos, de Colón a Gualeguaychú, por ejemplo. Entonces, un día mi hijo me dice 'viejo, qué bueno estaría hacer una travesía a Ushuaia' y, obviamente, le dije que sí", relató Javier.
La idea fue madurando con el paso del tiempo, hasta que llegó el momento y se largaron a la ruta. "Queríamos hacer algo diferente, compartir 36 días juntos en esta experiencia. Hay momentos muy duros, muy bravos, de viento y lluvia, pero nos vamos apoyando, nos vamos dando fuerzas", contó el veterinario que, al igual que Emanuel, nació en Gualeguaychú, pero actualmente vive en Colón.
Su hijo terminó la secundaria hace algunos pocos días, en el Instituto José María Bértora. Mientras que él debió juntar dos años de vacaciones para poder ausentarse durante tanto tiempo de su trabajo. Pero, lejos está de arrepentirse de ello.
"Nos preparamos físicamente, sí. Pero más que todo, esto es corazón, actitud y voluntad. Estamos mentalmente convencidos de que vamos a llegar. Lo voy a acompañar a mi hijo, eso está claro. Nuestro lema es vivir cada día como si fuera el último y, sinceramente, se lo recomiendo a todos los papás. Viajen o no, nos tenemos que dar el tiempo para pasar estos momentos con nuestros hijos, compartir la vida de esta manera, es una experiencia increíble", expresó Javier, a 970 kilómetros de Gualeguaychú.
"Estamos las 24 horas juntos. Y si nos separamos un ratito, ya lo extraño. Es algo tan lindo, disfrutarlo, compartir? cuando nos da viento fuerte uno va adelante, cortando el viento, y el otro atrás, como hacen las aves cuando vuelan en punta de flecha, que se van ayudando unas a otras. Pasamos momentos crudos, es verdad, pero los tomamos como experiencia y nos van fortaleciendo", agregó el mayor de los Pérez viajantes.
Cargados con alforjas, una carpa, bolsas de dormir, mochilas, ropa y algo de comida, padre e hijo pedalean sin pausa y cargan más de 25 kilos cada uno. Pero, con el pasar de los días, fueron deshaciéndose de pequeñeces, "como para alivianar la carga".
"Cada vez que paramos evaluamos lo que hicimos bien y lo que hicimos mal. Fuimos perdiendo equipaje, por ejemplo. Traíamos tapers de plástico, en los que llevábamos medicamentos, barritas de proteínas y sobrecitos de glucosa, pero nos ocupaban mucho espacio, entonces los regalamos. Pueden ser gramos, pero en el largo viaje te aseguro que se nota", agregó Javier.
Todavía les resta más de la mitad del viaje. El 23 de enero, un avión los devolverá a casa, desde Ushuaia, en apenas 14 horas de vuelo. Aún quedan muchos kilómetros por pedalear. Kilómetros en los que Javier y Emanuel seguramente abonarán con decenas de experiencias y anécdotas la travesía que, sin dudas, los marcará para toda la vida.
Fuente: Diario El Día de Gualegaychú

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