Ovacion
Viernes 07 de Julio de 2017

Una árbitro argentina decidió suspender un partido juvenil por la violencia de los padres

La cordobesa Micaela Aris decidió terminar prematuramente un duelo juvenil por los insultos que sufrió de los padres

La violencia en el fútbol está aferrada en todas las escalas. Desde la copa hasta la raíz. La locura de propios y ajenos no distingue entre compromisos profesionales y amateurs. Los torneos de primera o en las categorías juveniles. Nada justifica estas conductas que parecen no tener fin.


El hecho que ocurrió en Córdoba el sábado pasado fue una muestra más de la incontrolable situación. La árbitro Micaela Aris decidió suspender un partido de inferiores tras romper en llanto, agobiada por los constantes insultos de los padres.


"Es muy difícil que los chicos la pasen bien si sus padres están insultando y agrediendo. Nos estamos equivocando como sociedad", relató Aris en diálogo con un programa radial de Cadena 3 de Córdoba.


La referí, de 21 años, estaba dirigiendo un encuentro de niños de 11 años en la cancha de Independiente de la localidad de Hernando, correspondiente a la Liga de Rio Tercero. Los insultos y las agresiones de los padres se repitieron durante toda la primera etapa, pero ella explotó en el inicio de la segunda etapa.


"Me empezaron a insultar a mí. Después le empezaron a decir que le vayan más fuerte al rival. Ahí lo paro. Le pedí que se retirara porque estaba muy violento hacia a mí y con los chicos", informó Aris.


"La persona siguió gritándome. Como vi que no tenía solución decidí terminar con el encuentro", relató Micaela sobre su decisión ejemplar.

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