Ovación
Sábado 07 de Enero de 2017

La historia del piloto argentino que corre solo el Dakar

Es chaqueño y lleva cinco etapas completas como piloto, mecánico y motivador. Carlos Verza vive un Dakar distinto a los demás.

Dos franceses, integrantes de la organización, habían improvisado una mesa de ping pong en un rincón del comedor del vivac. Allí, en horas de desayuno, de almuerzo y de cena, coincide todo el mundo, desde pilotos hasta empleados. La carpa gigante, instalada en forma de "u" con las paredes interiores descubiertas, permite ver de un pantallazo a todos.

Esa misma noche, en otro rincón, asomaba una persona, en solitario, caminando rumbo a las bateas donde sirven la comida. Aquellos franceses son dos encargados de armar clips de video para ASO, la empresa organizadora.

A esa hora, apenas pasadas las 22, ya no tenían qué hacer. Sin embargo, para la otra persona, para aquel que iba en solitario, aún le quedaba la mitad de su trabajo.

Vestido de blanco, Carlos Verza se disponía a cenar, para luego ponerse a reparar su cuatriciclo y tomar parte de la etapa corrida ayer. El chaqueño lleva 3250 kilómetros corriendo solo. En realidad, no sólo corriendo, sino también siendo su propia asistencia, su propio mecánico y su propio motivador.

"Una vez más corro como 'Malle moto'", anuncia orgulloso. Y no es para menos, aunque en 2016 le tocó abandonar luego de la etapa disputada en Salta, en 2015 se ganó el respeto de todo cuando, en Carlos Paz, logró rectificar su motor para seguir en carrera.

Sí, fue una transición en la que pasó de ser piloto, a mecánico y a piloto, de nuevo, que no lo dejó dormir, pero que lo mantuvo en carrera. Ese año logró un meritorio 16° puesto.

Se la banca

Pero, ¿qué significa realmente correr solo? Verza cuenta que, etapa a etapa, le toca hacer el mismo camino, bajarse del "cuadri", buscar sus herramientas y ponerse a reparar. "Los que corremos en esta categoría contamos con un camión que nos transporta nuestras cosas: un baúl con algunos repuestos y una carpa, más un juego de gomas de auxilio", grafica, mientras cuenta que, una día "normal", tras completar una etapa, necesita de tres o cuatro horas para dejar su "cuatrimoto" a punto.

Hay 22 corredores en esa categoría, 21 motos y uno, Verza, en cuatriciclo.

El chaqueño, además, aprovechó esta incursión para enviar otro mensaje: "Mi traje para competir está hecho todo en alusión al yaguareté, es que busco concientizar sobre el peligro de extinción que tienen estos animales del noreste argentino". En la presente edición del Dakar, Verza acumula 26h54m21s en la general, a más de siete horas del líder Sam Sunderland.

Está en posición 19, pero, al igual que muchos, siente que su carrera no es contra los demás, sino sólo contra el desafío. "Es mi forma de vida", aseguró.

LaVoz

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