Fútbol
Jueves 27 de Julio de 2017

"Fue muy fuerte perder a mis hermanos"

El venezolano Darwin González fue atravesado por la tragedia. Nació en un barrio violento donde le mataron a cuatro hermanos. El fútbol lo ayudó a sobrevivir y hoy quiere hacer historia en Argentina. Dijo que le dará "alegrías y goles" a Patronato.

Darwin Jesús González Mendoza llegó al país con el desafío de dejar su sello en el fútbol argentino. El mediocampista ofensivo tenía varias ofertas para seguir su carrera fuera de Venezuela, pero César Maestrico González, ex-River y jugador de la Selección de su país, le dio el empujón para que elija el sur del continente. La semana pasada llegó a Paraná para sumarse a Patronato y con 23 años pretende "llenar de satisfacciones a los hinchas". Sufrimiento, sacrificio y amor por la pelota, la historia de un jugador "carismático".

Darwin nació el 20 de mayo de 1994 en Calabozo, cuidad del Estado de Guárico, en el llano, al norte de Caracas. Se crió en el barrio Cañafistola, "un lugar muy humilde, muy peligroso, violento y donde hay mucha droga", según confesó.

Darwin, el menor de los varones perdió a su padre y le asesinaron cuatro hermanos. Hoy su familia está compuesta por su hermano mayor Héctor, su hermana Norelys, su mamá Eloísa y su mujer Daiana, con quien se casó hace nueve meses y llegará a la capital entrerriana la semana que viene.

El fútbol fue una vía de escape para salir de un "mundo oscuro" y reponerse de tanto dolor. "Fue algo muy fuerte perder a mis hermanos, pero son cosas de la vida y situaciones que ellos escogieron", confesó.

Empezó a jugar a los 5 años en "cancha de tierra", como los venezolanos llaman a los potreros, y ya empezaba a demostrar cualidades que lo diferenciaban del resto.

Estuvo a punto de ingresar a la Escuela de Formación de Oficiales de la Guardia Nacional, pero "no es lo mío", dijo, y volvió a las canchas. Conoció a su señora y fue ella quien habló con el profe de fútbol para que lo motivara.

A partir de allí llegó a la Segunda División. Se sumó a Arroceros de Calabozo, el equipo más importante de su ciudad, y comenzó su carrera como profesional. "Mi señora me ayudó mucho, porque el talento estaba, pero ella me daba plata para comprar mis guayos (botines), para el taxi porque a veces me tenía que mover muy lejos de donde vivía", relató.

Esa etapa de su vida la define como "linda" y no "dura" y explicó que aprendió "a madurar y a valorar el trabajo para mejorar cada día".

Llegaron los goles, los triunfos y un título. Su paso por la segunda fue un éxito, lo que determinó que La Guaira, equipo de Primera División lo contratara para la temporada 2015. Sale campeón de la Copa de Venezuela, debuta en la Copa Sudamericana y es convocado a la Selección. "Cuando me llamaron de la Selección fue hermoso, un paso gigante", sostuvo.

El jugador se fue nutriendo de los consejos de los jugadores "top", como denominan a los que juegan en el exterior, y siguió sumando experiencia.

Para González, llegar a Argentina es "un gran salto" porque considera que es "una liga muy competitiva". "Argentina es la mejor competencia de Sudamérica. Acá el ritmo de juego es impresionante y creo que me voy a adaptar muy bien", confió el venezolano.

En ese contexto, el mediocampista goleador, buscará "terminar de explotar" y lo toma como "el gran reto". "En Venezuela tengo mi nombre, pero vengo acá primero a aprender de mis compañeros y dar ese plus en la Liga Argentina para llegar a Europa o a un club grande", se animó el jugador de 23 años.

Para el hincha de Patronato, que solo lo vio jugar a través de videos editados por la inexistente difusión de la Liga de Venezuela en la pantalla chica, Darwin definió sus características de juego con optimismo y ambición. "Me gusta sudar la camiseta y me entrego mucho. Vengo a Patronato a dejar todo, como cuando tenía 15 años. Soy luchador y no doy una pelota por perdida, soy carismático y me gusta tener buena comunicación y estoy plenamente seguro que le voy a dar una alegría al club y al hincha", respondió ante la consulta sobre cómo juega Darwin González.

Asimismo aclaró que, si bien sus compañeros lo definieron como un jugador rápido, no le gusta correr "mucho" y siempre necesita la pelota. "Me encanta la pelota y jugar es lo mejor que sé hacer", anticipó.

Agradecido por la posibilidad de demostrar su talento en el país, contó que su entorno "está feliz" por su llegada a Paraná y reiteró que le dará a los hinchas de Patronato "alegrías, goles y satisfacción".


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