Inseguridad
Viernes 25 de Noviembre de 2016

Otros emparches más al castigado Código Penal

Desde el retorno de la democracia hasta hoy, los legisladores nacionales vienen haciendo gatopardismo con el tratamiento que le dan a las leyes penales. Realizan cambios que no cambian nada de las problemática que abordan. Nuevos delitos que complican aún más una situación social que merece un profundo estudio. Así como los médicos estudian las causas de las enfermedades para obtener una cura, los legisladores deberían estudiar profundamente las causas que originan los delitos y desde allí proceder a su abordaje. Pasan los años y esta problemática que hemos dado en llamar "inseguridad" no cambia, y se agrava. Seguimos chocando contra la misma pared: la de las leyes sancionadas al calor del clamor popular.

La Cámara de Diputados aprobó y giró al Senado un proyecto impulsado por el Frente Renovador y apoyado por la alianza oficialista Cambiemos que prevé penas más severas para la tenencia y la portación de armas de fuego. También está en estudio una norma para aumentar las penas a los delitos viales. Todo parece que se soluciona con más años de encierro. Nada de pensar en más trabajo para que muchas personas no tengan que robar, en más educación, en exigir a los gobiernos que las rutas y calles estén en condiciones por citar algunas posibilidades.

El abogado Sergio Massa tiene como caballito de batalla para hacer proselitismo combatir la inseguridad. De acuerdo a lo sancionado por la Cámara baja la semana pasada, una vez aprobada la modificación andar armado tendrá más pena. Si el Senado aprueba el proyecto y el Gobierno promulga el Código Penal establecerá que "serán reprimidos con prisión de seis meses a cuatro años los casos de tenencia de arma de fuego sin autorización legal". La pena se eleva de dos a ocho años de prisión cuando el arma de fuego tuviere alterado o suprimido el número o grabado identificatorio.

La norma también fija una pena de cuatro a ocho años para la portación ilegal de armas, mientras que su acopio será reprimido con sentencias de cuatro a 12 años. Además, se establece "una sanción de seis a 20 años de prisión a quien, con el fin de contribuir a la comisión de delitos contra la seguridad común, adquiriere, fabricare, suministrare, sustrajere o tuviere en su poder arsenal de destrucción masiva". Ya está sumamente probado que el aumento de las penas no tiene sentido. Se necesita trabajar con políticas a largo plazo, que, obvio, no dan resultados inmediatos en las urnas, pero dejan su huella en la sociedad. Si alguien piensa que por el aumento en las condenas las personas dejarán de andar armadas o chocarán menos, está equivocado. Las leyes Blumberg que votó el Congreso durante el gobierno de Néstor Kirchner entre gallos y medianoche, al calor de movilizaciones multitudinarias, no cambiaron nada. Es más, muchas de sus normas luego fueron declaradas inconstitucionales. Los legisladores, mucho de ellos vitalicios, ya deberían tener un diagnóstico de porqué hay inseguridad. En setiembre escribí un Hoy por Hoy titulado "Con el ojo por ojo nos hundimos" y entre otras cosas planteé que se venía otra vez el tiempo de escuchar a los candidatos hablar de inseguridad porque trae votos. Bien, ya empezó... pero ahora me parece que la cosa viene peor.


Comentarios