La Provincia
Miércoles 16 de Marzo de 2016

Otro accidente expuso el riesgo latente en cada salida de clases

En la puerta de la escuela Casiano Calderón un auto embistió a un estudiante de 9 años. No había inspector de Tránsito en el lugar

A pocas cuadras de la escuela Casiano Calderón de Paraná hay reductores de velocidad. En el límite entre la vereda y la calle homónima, en el frente del establecimiento educativo, también hay barandas de contención. Sin embargo ninguna de esas dos medidas alcanzaron para evitar un nuevo accidente ocurrido el lunes al mediodía. A la hora de salida del turno mañana un auto embistió a un niño de 9 años. El hecho volvió a exponer una serie de falencias en el tránsito y el riesgo que existe en la mayoría de las 200 instituciones de la capital provincial. 

En la puerta de la escuela donde ocurrió el accidente los padres de los estudiantes tenían ayer una opinión sobre la problemática que coincidió con una frase que dijo a UNO Marta Suárez, vicedirectora del turno tarde: “Necesitamos inspectores de Tránsito”. 

Casiano Calderón es una calle de doble mano y muy transitada, sobre todo durante el mediodía. En el horario en que salen los estudiantes de la escuela, los autos y las motos estacionan en doble fila; los padres esperan en la sombra de los árboles. En esos momentos, la calzada se reduce a la mitad y no hay lugar para pasar, aunque los conductores encuentran la manera casi sin detenerse. 

Ayer por la tarde no había inspectores, y eso que el lunes ocurrió el accidente que le quebró el brazo y la pierna izquierdos a un niño de 9 años, estudiante de la escuela, y cuyo nombre es Santino Gómez. Al parecer cruzó la calle para encontrarse con su mamá y un vehículo los embistió, al menos esa es una de las versiones del hecho. Su vida no corre peligro y a eso lo confirmó a UNO Víctor Paz, director del hospital San Roque. Sin embargo, el accidente puso otras vez al desnudo las falencias en el control del tránsito y los peligros que hay en cada salida de clases. 

“Por supuesto que hemos planteado que pongan a un inspector, pero por ahora no hay nada, ni a la mañana y ni a la tarde”, dijo Marta Suárez y sintetizó: “Con esta situación que vivimos lo volvimos a reclamar a ver si tenemos suerte, porque acá se hacen las cosas después de que otras cosas pasan”. Entre los distintos turnos y niveles, a la escuela asisten unos 800 estudiantes y la mayoría son chicos que viven en el barrio San Agustín y vuelven  a pie a sus casas. 

Diagnóstico

Ayer por la tarde era evidente la necesidad de que alguien controle los autos y las motos. Los padres estacionaron al borde de cada uno de los cordones, otros lo hicieron en doble fila y se sumaron a la doble mano, conductores que llegaban hasta la puerta de la institución a gran velocidad para esquivar a niños y adultos. “Sabemos que este problema, de la falta de inspectores, no es solo de esta escuela”, aclaró Suárez, y el hecho trae el recuerdo de ese otro accidente ocurrido en la puerta de la escuela Del Centenario, donde falleció Juan Manuel Martínez Zurbano de 6 años atropellado por el condenado Silvio Díaz el 6 de junio de 2014, entre otros hechos graves que sucedieron en los últimos tiempos. La mayoría de las  escuelas necesitan de inspectores, otras piden medidas de seguridad vial.

Quien aportó el diagnóstico más claro sobre la falta de control del tránsito a la salida de los establecimientos escolares fue Rubén Amaya, secretario de Servicios Públicos de Paraná, quien dijo a UNO: “El problema para cubrir todas las escuelas es que está la capacidad colmada. En la Casiano Calderón es muy probable que no haya inspectores y  eso no es porque no queremos, sino porque no podemos. La semana pasada pedí que Tránsito me informe de todas las escuelas que atendemos y en cuáles dejamos de hacerlo”. 

También habló de una serie de medidas que ya tomaron y que esperan hacerlas efectivas en los próximos días para mejorar la situación en la capital provincial donde destacó, entre otras, la habilitación de un destacamento de Tránsito en San Agustín. 

El comienzo de esta semana estuvo marcado por un nuevo accidente de tránsito en la puerta de una escuela de Paraná, que expuso una vez más una problemática extendida en la ciudad desde hace años. Es cierto que los reductores de velocidad, las barandas, la pintura amarilla en la calle  o cordones y la cartelería son medidas que aportan al tema, pero  al parecer, sin inspectores se está lejos de encontrar una solución definitiva.

Convocarán a pasantes para cubrir la ciudad

Una de las medidas en las que avanza la Municipalidad de Paraná es en la contratación de pasantes de la carrera de Accidentología de la Universidad Autónoma de Entre ríos (Uader) para poder cubrir la ciudad y llegar a la mayoría de los turnos de las escuelas. 

Rubén Amaya, de Servicios Públicos, dijo que necesitan entre 30 y 50 inspectores más. “Pero tenemos unas 200 escuelas. Lo que vamos a hacer es establecer un plan de seguridad vial y estamos por cerrar ese convenio con la Uader para contar con 30 pasantes”, aclaró.

Pero además explicó que a la escuela Casiano Calderón la tendrá que atender un nuevo destacamento que están por habilitar entre el viernes y  el lunes. 

“El martes a las 10 haremos el lanzamiento de la Dirección de Seguridad Vial. Vamos a habilitar ese destacamento que estará en la plaza de San Agustín, debajo del escenario donde tenemos una habitación; ahí van a estar los inspectores para todo el barrio y para las escuelas de la zona. Lo mismo habilitaremos uno en La Llave, otro en Gazzano y uno más al que llamamos Paracao y está en Provincias Unidas. En total, en esos destacamentos, habrá entre 80 y 85 inspectores y la mayor cantidad posible serán para San Agustín”, destacó. 

La entrada y la salida en las escuelas primarias son las más complejas para el tránsito porque los chicos necesitan que alguien los busque y los lleve. 

Cada institución busca la mejor manera de que la entrada y la salida de sus establecimientos sea ordenada para evitar accidentes, pero la mayoría y desde hace años, solicita inspectores de Tránsito. 

Sufrió varias fracturas 
* El director del hospital San Roque de Paraná, Víctor Paz, contó a UNO que el niño de 9 años que tuvo el accidente, permanecía ayer en Traumatología y explicó: “Tuvo fractura de cúbito y radio izquierdo y de tibia y peroné también izquierdos. Fue operado en la mañana (por ayer) y su estado es estable y se alimenta” . También señaló que aún no tenía certezas de cuánto tiempo más deberá estar internado. “El problema fue su fractura y lleva una evolución normal, aparentemente no reviste peligro su vida”, remató. 
* Tanto los padres que ayer a la tarde esperaban a sus hijos en la puerta de la escuela Casiano Calderón, como la vicedirectora del turno tarde, coincidieron en que se necesitan inspectores de Tránsito para controlar la entrada y la salida de los turnos. La calle homónima es doble mano y muy transitada. 
* Desde la Municipalidad dijeron que habilitarán nuevos destacamentos de inspectores en varias zonas de la ciudad. Uno de ellos estará en San Agustín y explicaron que ese organismo deberá atender al conjunto de las escuelas de ese barrio.

Números

* 50 son los inspectores de Tránsito que necesita Paraná para poder terminar de cubrir la ciudad según Rubén Amaya. Contó que buscan a unos 30 pasantes de Uader para cubrir lo que falta. 
* 180 son los inspectores de la plantilla municipal, pero entre licencias, enfermedad y otras razones, se reduce la cantidad de personal en la calle; hay unas 200 escuelas en Paraná. 

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