La Provincia
Miércoles 23 de Marzo de 2016

¿Otra heredera del multimillonario “Beto” Reggiardo?

De película. Ester Ramona Alfaro, dice ser la hija del ruralista que falleció en un accidente aéreo en 1998. Inició un juicio de filiación. El único heredero, Mario Calderón, fue convocado a una mediación

Ricardo Cruz / De la Redacción de UNO
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La novedad de una supuesta heredera de José Alberto Antonio Reggiardo se supo hace unos días, pero ese dinero que lo obsesionaba y que lo llevó a ser multimillonario, si es que existe un “más allá”,  hoy no lo deja descansar en paz al hombre que en su círculo íntimo era conocido como Beto. Su nombre es Ester Ramona Alfaro, tiene unos 70 años y su historia por el momento desconocida. El semanario La Semana de Victoria que circula con Diario UNO ya inició conversaciones con personas cercanas para dar a conocer cómo se relaciona su vida con la del desaparecido victoriense, que muriera en 1998 en un trágico accidente aéreo, y porqué esperó tanto tiempo para iniciar las acciones legales. Patrocinada por el abogado local Francisco Márquez, Alfaro ha iniciado un juicio de filiación, y el único heredero reconocido por la Justicia, Mario Calderón, ya ha sido notificado y convocado a una audiencia de mediación, aún sin fecha confirmada. También para el estudio Solari, patrocinante de Calderón Reggiardo; los detalles de la vida de Ester Ramona Alfaro se han mantenido en el más absoluto hermetismo, pero en cuestión de semanas la historia completa deberá salir a la luz. La experiencia periodística, y en especial en este caso, indica que cuando más oculta la información, menos se ajusta la historia a la realidad.

La historia

El estanciero falleció en julio de 1998 al caer con su helicóptero. Su fortuna dio lugar a intentos de estafas y juicios con detenidos. Su hijo -que hasta ese momento desconocía quién era su padre- cobrará la herencia de 35 millones de dólares.

El 28 de diciembre de 2010, en vísperas del receso, el juez de Victoria, Alejandro Calleja, dictó una resolución en el juicio iniciado por la sucesión de José Antonio Reggiardo, declarando único heredero a Mario Calderón, quien semanas antes había logrado que el Registro Civil inscribiera una nota marginal en su acta de nacimiento agregando al apellido materno el de su padre biológico, e iniciado un trámite para el cambio de sus datos en el DNI. 

La decisión de Calleja tiene como antecedentes otros dos procesos judiciales: el juicio de filiación mediante el cual se determinó, con tres exámenes de ADN, que Calderón es hijo biológico del millonario fallecido; y la sentencia penal de la Cámara del Crimen confirmada por el Superior Tribunal de Justicia, que condenó a prisión al abogado de Nogoyá Walter Martínez y el escribano de Gualeguaychú Luis Galli, por comprobar que ambos –con complicidades de algún miembro de la Policía Federal y de otros organismos– falsificaron documentación para hacer figurar como heredera a María Angélica Godoy, una mujer que a la muerte de Reggiardo tenía 25 años. La maniobra fue para quedarse con la jugosa sucesión. 

La historia de Calderón

José Antonio Reggiardo, apodado Beto o El Loco por su mal carácter, murió a los 73 años luego de una penosa agonía de varios días, producto de quemaduras y heridas sufridas en un accidente aéreo, mientras recorría su campo de Colonia Celina –Departamento Paraná–. En ese momento vivía con su mujer Luisa Arrúa y para sus conocidos no tenía descendencia. Sin embargo, poco después de que sus parientes colaterales se presentaran a la Justicia para reclamar la herencia también lo hizo el abogado Ricardo Solari, de Victoria, en representación de Mario Calderón. 

Mario era hijo de María Calderón, una antigua empleada de Reggiardo que falleció cuando aquel era pequeño. Por una serie de casualidades dignas de un guión cinematográfico, se enteró de su sorprendente procedencia. Sucedió que un primo de Mario, cuando era chico alcanzó a escuchar una conversación entre su madre y su tía María Calderón, en la cual esta última confesaba a su hermana que el niño no era hijo de su concubino sino fruto de una relación sentimental con el patrón. El primo –Carlos Dosba– guardó el secreto durante años y se lo reveló a Mario Calderón al enterarse por los medios del accidente sufrido por Reggiardo. 

Calderón buscó a su padre para poder hablar con él antes de su muerte, pero al llegar a la clínica en la que el accidentado pasó sus últimos días, en la ciudad de Córdoba, se enteró de que el hombre ya había fallecido. 

Aunque al principio tenía algunos reparos, gracias a la insistencia de su primo Dosba, Mario Calderón se presentó en el Juzgado de Victoria para iniciar un juicio de filiación. El 19 de marzo de 1999 su abogado pidió una prueba de ADN y medidas cautelares para que nadie disponga de los bienes del estanciero. Además de la oposición de los parientes colaterales del fallecido, el 3 de noviembre de ese año se sumó la presentación de María Angélica Godoy, quien reclamó la herencia portando un acta de nacimiento expedida por el Registro Civil de Nogoyá –que a la postre resultó apócrifa– y un documento procedente de la Policía Federal que supuestamente acreditaba su condición de hija de Reggiardo.  

Sin embargo siguieron adelante y lograron desenmascarar la maniobra de la falsa heredera, urdida por el abogado Martínez de Nogoyá y el escribano Galli de Gualeguaychú. Lo que no pudieron evitar es que un juez pusiera toda la fortuna de Reggiardo en manos de los estafadores, que rápidamente vendieron una fracción de 1.000 hectáreas, todo el ganado, mobiliario de las casas de campo y posiblemente también otros objetos de valor como una colección de autos antiguos. El abogado de Calderón interpuso un recurso y logró detener nuevas ventas. A raíz de la denuncia penal se inició un proceso que finalizó con una condena dictada en 2008 por la Cámara del Crimen de Gualeguay,por diferentes delitos. Los imputados acudieron en casación al STJ, pero allí se confirmó la condena. Acudieron también a la Corte Suprema, pero el recurso de queja tampoco prosperó, y finalmente fueron a prisión a principios de 2009. 

La estrategia del abogado de Alfaro

El abogado Francisco Márquez, representante legal de la supuesta heredera de la fortuna de Beto Reggiardo, habló en exclusiva con LT 39 de Victoria.  “Hoy estamos ante un proceso de filiación y competición de herencia: primero tenemos que dilucidar que existe un nexo biológico entre la señora Alfaro y el causante. Por eso se demanda al heredero universal Mario  Aníbal Reggiardo Calderón”, afirmó Márquez acerca del presente de la causa.

Márquez aclaró que al existir una pretensión económica, la Justicia requiere que previamente se produzca una instancia de negociación extrajudicial entre mediadores. “Estamos pendientes de la fijación de una fecha”, asentó el letrado. Mencionó que el próximo paso   será abordar la prueba biológica con la intención de seguir adelante con el proceso de la petición de herencia.

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