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Miércoles 29 de Julio de 2015

ONU aprobó los principios para las reestructuraciones de deudas

Resolución. El Comité de las Naciones Unidas acordó un listado con puntos recomendados que serán trasladados a la Asamblea General para la creación de un marco legal que regule este tipo de procesos y evitar los fondos buitre

El Comité Ad Hoc sobre Procesos de Reestructuración de Deuda de la Organización de Naciones Unidas (ONU) adoptó ayer una serie de principios para la creación de un sistema legal internacional para reestructuración de deuda, los cuales ahora serán elevados a la Asamblea General.

Tras cerca de seis meses de trabajo, el Comité aprobó el documento que contiene nueve principios que buscan limitar el accionar futuro de los fondos buitre, permitiendo a su vez el crecimiento y el desarrollo inclusivo de los países.

Los puntos planteados por el Comité Ad Hoc, son: el derecho soberano que tienen los estados a reestructurar su deuda, la inmunidad soberana, el respeto por las mayorías calificadas en los procesos de reestructuración, el tratamiento equitativo, así como la buena fe, transparencia, imparcialidad, legitimidad y sustentabilidad.

El documento será sometido a votación de los países miembro de la ONU en un encuentro que se estima tendrá lugar en las primeras semanas del mes de septiembre.

El comité ad hoc, creado el pasado mes de diciembre a través de una resolución de la propia Asamblea, nació como respuesta al conflicto entre Argentina y los fondos especulativos y ha estado liderado en todo momento por los países en desarrollo. Mientras, muchas potencias económicas se han mantenido al margen y no han participado en el proceso, con el argumento de que Naciones Unidas no es el foro adecuado para tratar este asunto.

En el documento adoptado ayer por unanimidad, el comité señala que todos los países tienen que poder reestructurar su deuda y no deben ver ese derecho restringido por “medidas abusivas”.

Entre los principios incluidos en el texto, se destacan el de la “inmunidad soberana” de los Estados frente a tribunales extranjeros y el del respeto de las mayorías en los procesos de reestructuración, según el cual se deben aceptar las decisiones respaldadas por una mayoría cualificada de los acreedores.

Ambos puntos son claves en el caso de Argentina, a quien un juez estadounidense ordenó pagar 1.300 millones de dólares, más intereses, a un pequeño grupo de fondos que no aceptaron la reestructuración.

Argentina, el caso testigo

Como se sabe, en la sentencia favorable a los litigantes (que representan poco más del 1% de los acreedores de la deuda externa) se bloquearon los pagos depositados por Argentina para cumplir con el 92,4% los bonistas que sí aceptaron las reestructuraciones planteadas en 2005 y 2010.

Además, el comité de la ONU defiende los principios de “igualdad de trato” para todos los acreedores y la necesidad de “imparcialidad” en todas las instituciones y actores involucrados en los procesos de reestructuración.

También aboga por la “sostenibilidad” y considera que las reestructuraciones de deuda soberana deben preservar los derechos de los acreedores, pero a la vez promover un “crecimiento sostenible e inclusivo” en el país, “minimizar los costes económicos y sociales” y “garantizar la estabilidad del sistema financiero internacional y el respeto de los derechos humanos”.

 

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