A Fondo
Jueves 09 de Julio de 2015

“¡Oh! Y ahora, ¿quién podrá defendernos?”

Marcelo Medina / De la Redacción de UNO
mmedina@uno.com.ar


Una mujer le comentó a otra que hace un par de meses pagó 800 pesos de gas natural. “¿Fuiste a reclamar?”, fue la pregunta inmediata. “No, pierdo mucho tiempo”, le respondió la damnificada. Casos como este con tarifas exorbitante a pagar hay muchos. 

En los últimos días, la empresa Redengas intimó a sus clientes a cancelar las boletas impagas que ellos no distribuyeron durante meses por un conflicto gremial, que se inició y terminó con despidos de empleados. Mientras se resolvía el brete, que dejó en la calle a unos 17 trabajadores, la compañía cobró al tanteo, acción que fue cuestionada y objetada a partir de presentaciones particulares formuladas ante los organismos de Defensa al Consumidor.  

También se les negó a algunos usuarios la posibilidad de pagar, en tiempo y forma. No obstante, ahora les piden desembolsar de una sola vez una cifra de dinero que capaz hoy no tienen. Antes de pagar y someterse a las condiciones del más poderoso, los usuarios deben hacer valer sus derechos, y pueden hacerlo al recurrir a Defensa del Consumidor o la Defensoría del Pueblo. No queda otra, hay que hacerlo. Estos dos organismos ya han respondido con creces a las denuncias de los clientes de distintas compañías. En más de una oportunidad lograron que las empresas tengan que agachar la cabeza. Hay que decirle basta a los abusos de las empresas. Muchas personas que conozco prefieren pagar y someterse a las reglas que imponen las compañías. Los fundamentos de los que ceden es: “Se pierde mucho tiempo”. Entonces eligen someterse a pagar montos injustos, surgidos de cálculos que nadie entiende.

El gas natural es un servicio público y es barato, no porque don Redengas decidió ganar menos dinero, sino porque el gobierno nacional lo subsidia. Si fuera por la empresa, el servicio costaría mucho más. La firma que apura a sus clientes a ponerse al día no ejecuta obras con su plata, sino con fondos específicos salidos de la Secretaría de Energía de la Gobernación, a través del Fondo de Desarrollo Energético de Entre Ríos creados por Ley 8.916 modificado por Ley 9.289, fijados por el Poder Ejecutivo provincial, anualmente y a propuesta de la Secretaría de Energía, reza en una nota de Prensa de Gobierno donde se anuncia la ampliación de la red en la capital entrerriana, en una zona donde yo –por los anuncios que leía– pensé que el gas ya pasaba. En la página web de la empresa, si alguien ingresa a inversiones se encuentra con la leyenda “en construcción. Disculpe las molestia”. 

En la capital entrerriana hay unos 51.000 usuarios. Los que estén en mora y vayan a pagar pierden, porque la empresa no les devolverá la plata en caso de una sentencia desfavorable. Yo no sugiero no pagar, al contrario, hay que cumplir. Pero hay que ser justo. Si alguien tiene una duda con lo facturado tiene que recurrir ante los organismos pertinentes. Hay que denunciar, no hay que quedarse callado, quieto. Si uno no cree en los organismos estatales hay que recurrir a la Justicia y realizar una presentación. Si todos actuamos, los abusos tienen que mermar, y el “¡Oh! Y ahora, ¿quién podrá defendernos?”, será solo un recuerdo gracioso del Chapulín Colorado. Las leyes y los derechos nos amparan. 

 

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